En principio, a partir de junio el trigo y la cebada pasarían a tributar 5,5% de retenciones frente a la alícuota del 7,5% actual. Para la soja, las reducciones comenzarían a operar a partir de enero del 2027. El ritmo mensual sería de entre 0,25 y 0,5 puntos porcentuales en función de la evolución de la recaudación tributaria. El esquema de disminución para la soja se extendería hasta 2028 (no se aclaró el mes).
Para el sector industrial las rebajas comenzarían a operar en julio de 2026 hasta junio de 2027. En ese momento alcanzarían el 0% e incluye a la industria automotriz, la petroquímica y las maquinarias.
Cabe recordar que Argentina es uno de los pocos países que cobra este tipo de impuestos a sus exportadores. En 2023 tan solo 28 países aplicaban retenciones a las exportaciones, frente a los 33 que lo hacían en 2022 y los 40 en 2021, lo cual marca una tendencia a la eliminación de estos tributos. En 2025, los derechos de exportación en Argentina representaron el 6,6% del valor exportado.

