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En entrevista con Énfasis Logística, Alejandro Arditti, cofundador y Director General de Standard Logix, analiza los desafíos actuales de la automatización en la cadena de suministro, sus beneficios concretos y el rol que comenzará a jugar la inteligencia artificial en el corto plazo. Su principal mensaje: la automatización logística no debe evaluarse solo como un ahorro de costos, sino como un verdadero caso de negocio.
Uno de los principales desafíos de la automatización logística es el acceso al financiamiento. Muchas empresas encuentran dificultades para justificar inversiones cuando el análisis se limita únicamente a la reducción de costos operativos. En estos casos, el retorno esperado no resulta suficiente y los proyectos suelen descartarse.
Arditti propone cambiar el enfoque y evaluar la automatización como una herramienta para generar nuevas oportunidades de negocio, mejorar el nivel de servicio al cliente y aumentar la participación de mercado. Pensarla como un caso de negocio permite presentar proyectos más sólidos ante inversores, directorios o casas matrices, haciendo viables iniciativas que, de otro modo, no lo serían.
Otro obstáculo frecuente es el salto tecnológico dentro de organizaciones con procesos mayormente manuales. Intentar implementar grandes cambios en poco tiempo genera resistencia interna, temor al reemplazo laboral y proyectos que se extienden más de lo esperado. La recomendación es avanzar de manera progresiva: comenzar con automatizaciones simples y luego escalar.
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Entre los casos de éxito, Arditti destaca empresas de e-commerce que procesan miles de pedidos diarios y requieren tiempos de entrega muy acotados. La implementación de sistemas automatizados de preparación de pedidos permitió recuperar niveles de servicio, reducir errores y cumplir con los exigentes estándares de plataformas digitales, habilitando incluso entregas en el mismo día.
En el ámbito B2B, la automatización también mostró impactos positivos. En algunos casos, permitió unificar inventarios, mejorar la productividad del depósito y optimizar la operación de locales de venta al público. Al centralizar la gestión y automatizar los flujos, se logró mayor eficiencia tanto en logística como en ventas, además de una mejor experiencia para el cliente.
El principal beneficio de la automatización es la confiabilidad de los procesos. Cumplir sistemáticamente con plazos de entrega, mantener altos niveles de precisión de inventario y garantizar operaciones repetibles son factores críticos para competir en el mercado actual.
La automatización logística no implica necesariamente procesos totalmente robotizados. En la mayoría de los casos, especialmente en la región, los mejores resultados surgen de modelos que combinan tecnología y trabajo humano, potenciando las capacidades de ambos.
En la actualidad, la inteligencia artificial en logística aún tiene aplicaciones limitadas, principalmente en sistemas de visión inteligente, gestión de recursos y robots autónomos. Sin embargo, Arditti anticipa que en el corto plazo la IA se convertirá en el cerebro de la automatización, capaz de analizar datos del mercado, la demanda, el tránsito y otros factores en tiempo real.
Este avance permitirá que los sistemas automatizados ajusten sus procesos de forma dinámica, anticipándose a cambios y mejorando la toma de decisiones. En este contexto, las empresas que no inicien cuanto antes su proceso de automatización corren el riesgo de quedar rezagadas frente a aquellas que ya cuentan con experiencia y estructura tecnológica.
En una entrevista con Énfasis Logística, Roberto Fuhr, Managing Director LATAM de TRG Latam, analiza cómo la automatización logística, la robótica y la inteligencia artificial están impactando de manera directa en la eficiencia operativa de los centros de distribución y depósitos en América Latina.
Fuhr señala que las tecnologías con mayor impacto inmediato son los robots autónomos móviles (AMR), aplicados a procesos clave como picking, reposición, movimiento interno y clasificación de pedidos. Integrados con sistemas de visión artificial e inteligencia artificial, estos robots permiten reducir los tiempos de ciclo, disminuir errores a niveles mínimos y escalar operaciones logísticas sin depender del incremento de la mano de obra.
En un contexto global de escasez de talento operativo, la automatización se consolida como una solución estratégica para sostener el crecimiento y mejorar la productividad en la cadena de suministros.
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La incorporación de tecnologías avanzadas transforma el perfil del talento logístico. Las tareas repetitivas son reemplazadas por funciones de mayor valor agregado, como la supervisión de sistemas automatizados, el mantenimiento y la toma de decisiones basadas en datos. Para Fuhr, los nuevos mandos medios requieren habilidades digitales, pensamiento crítico y capacidad para interactuar con sistemas inteligentes, elevando el estándar profesional en los depósitos.
El ejecutivo destaca diferencias relevantes en la adopción de automatización logística en la región. Chile se posiciona como uno de los mercados más maduros, impulsado por el acceso al financiamiento y políticas de promoción tecnológica, con casos emblemáticos como Walmart Chile, convertido en un centro de innovación para Walmart International.
México muestra un alto potencial de escalabilidad, aunque condicionado por decisiones corporativas globales.
En Argentina, la automatización avanza con una lógica de análisis exhaustivo del retorno de inversión (ROI), apoyada en la creatividad y la implementación estratégica de tecnologías flexibles.
En mercados como Colombia y Perú, la dificultad para acceder a mano de obra calificada y la alta rotación impulsan la incorporación de tecnología para garantizar calidad y continuidad operativa.
De cara a los próximos años, Fuhr identifica tres tendencias clave en automatización logística:
Automatización escalable, que permita crecer sin rigidez ni reinversiones excesivas.
Integración profunda de datos, con visibilidad en tiempo real, analítica avanzada y decisiones automatizadas.
Modelos operativos híbridos, donde personas, robots autónomos, visión artificial y sistemas inteligentes conviven en un ecosistema integrado.
Según el Managing Director LATAM de TRG Latam, el futuro de la logística estará dominado por soluciones flexibles, basadas en datos e inteligencia artificial, que acompañen el crecimiento del negocio y refuercen la competitividad logística en un entorno cada vez más dinámico.
Durante el lanzamiento del Congreso de Distribuidores del Agro – 4° Edición, realizado el pasado 12 de noviembre, Luis Mogni —uno de sus impulsores y referentes— destacó la importancia estratégica que tiene el encuentro para articular a todos los actores del canal de distribución. En diálogo con Énfasis Logística, subrayó que el evento ya se consolidó como un espacio relacional clave para el sector y adelantó que la próxima edición se realizará el 21 de abril de 2026 en el Golden Center de Buenos Aires.
“El evento me pareció buenísimo. Para nosotros, convocar y tener un espacio relacional en este mercado es diferencial. Hoy en el lanzamiento teníamos presentes empresas proveedoras de insumos, empresas de servicio, el canal y productores: los cuatro ejes en los cuales creemos que opera el sistema del agro”, afirmó.
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Uno de los pilares del Congreso sigue siendo el intercambio profesional: “Lo importante es el relacionamiento y el networking que logramos año a año”, sostuvo Mogni. En su visión, el sector necesitaba un ámbito que pusiera foco específico en el canal de distribución, tal como sucede en otros mercados internacionales. “Entendimos que había un actor en el canal de distribución al que le faltaba foco en la mirada. Teníamos que poder bajar ese enfoque, como lo tienen otros lugares del mundo”.
Mogni remarcó que la cadena de distribución del agro se compone de cuatro protagonistas fundamentales:
“Todos estamos preocupados por la rentabilidad y por cómo podremos brindar servicios al productor, que lo necesita”, resumió. Sin embargo, Mogni también compartió una mirada optimista del canal de distribución ante una buena cosecha: “Cuando hay kilos, este mercado funciona”.
De cara al próximo congreso, adelantó que se profundizarán ejes vinculados con:
“Nos potenciamos al estar juntos y claramente aunar una mirada nos ayuda”, concluyó.
Mogni invitó a todos los actores de la cadena agroindustrial a participar de la próxima edición del Congreso de Distribuidores del Agro: “Los esperamos el 21 de abril de 2026 en el Golden Center. Cada día buscamos tener una mirada más integral sobre el canal de distribución del sector y creemos que este es un momento clave”.
Mirá aquí la entrevista completa:
El transporte en Argentina está bastante en expansión. Hay mucho potencial de cambio, de crecimiento. Entonces este año en Argentina vamos a tener un crecimiento de frío, de transporte, de más del 30% de inversiones. Un número considerable para un país. Obviamente por cuestiones de apertura de mercado y de cambio, los transportistas están invirtiendo un poco más. Pero es un mercado que, desde mi mirada en Latinoamérica, irá más bien creciendo, mucho más que Brasil, en término de transporte de fríos.
Sin dudas, el e-commerce impacta de manera positiva en nuestro negocio, desde la pandemia en adelante, año tras año, vemos al mercado con mayores aplicaciones logísticas, que se llaman de última milla o puerta a puerta, principalmente en cadenas de supermercados como COTO en Argentina. Seguramente Brasil está más desarrollado por el tema de la grandeza del país, en este punto. Pero yo creo que no tardará en trasladarse a Argentina también. Hay una complejidad logística aún, pero vemos que ya se está empezando. Aún el e-commerce es solamente regional.
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Empezamos a trabajar ahora con equipos eléctricos, 100% eléctricos. Y equipos híbridos también, por cuestiones de sustentabilidad. El equipo Advancer A500, que ha sido fabricado en Irlanda, en nuestra planta, es un equipo que trae una reducción de consumo de combustible de alrededor del 30%. O sea, además de pensar en la sustentabilidad, esta tecnología también ayuda al transportista a bajar su costo operacional.
Durante el lanzamiento del Congreso de Distribuidores del Agro 2026, con un enfoque pragmático y apoyada en datos estructurales, la economista Marina Dal Poggetto analizó la política fiscal, la dinámica del tipo de cambio y las condiciones necesarias para asegurar un programa económico sostenible.
Dal Poggetto fue directa al referirse al rol de las retenciones dentro del esquema fiscal: “Las retenciones son un impuesto que se recauda, es un impuesto que el gobierno lo tiene dentro de los ingresos y tiene seguridad con ese ingreso. Yo me imagino que la presión para sacarlo va a aparecer; el gobierno va a tratar de evitarlo, aunque insisto, no es una cuestión ideológica, es una cuestión fiscal de asegurar que tenés la caja fiscal”.
La economista señaló que dentro del Gobierno circulan ideas para liberar fuerzas productivas y, con ello, mejorar la generación de divisas. Sin embargo, recordó que el “ancla” de la actual administración sigue siendo el equilibrio fiscal, por lo que una reducción o eliminación de derechos de exportación no aparece como un movimiento inmediato.
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La dinámica del tipo de cambio fue otro de los ejes analizados. Según Dal Poggetto, el nivel actual presenta riesgos externos: “El tipo de cambio en estos niveles es algo debajo de la salida del cepo de Macri. La cuenta corriente con este nivel es deficitaria, mucho menos deficitaria que la que tenía Macri en 2017; el problema es que no tenés acceso al crédito, recién hoy se te abre la posibilidad de conseguir”.
Dal Poggetto señaló que el Gobierno está intentando equilibrar estas variables reduciendo la tasa de interés y ajustando gradualmente el programa, aunque ese sendero implica riesgos sobre la microeconomía: apertura, falta de reformas estructurales e inversión insuficiente en infraestructura.
La economista recordó que la economía argentina lleva más de diez años sin expandirse: “Desde 2012 que la economía no crece. La herencia era complicadísima y el manejo de la herencia a principio de gobierno fue mucho más pragmático de lo que se esperaba”.
En su repaso, destacó que el Gobierno aplicó un “shock controlado” dentro del cepo con el objetivo de iniciar la recapitalización del Banco Central. Sin embargo, en la ejecución cotidiana del plan aparecieron tensiones: “El programa empezó a tener problemas porque le faltaron dólares. De alguna manera sorteó esa escasez y fue extendiendo el programa y ahora sí, claramente se abre una oportunidad”.
Dal Poggetto planteó que el contexto económico y político muestra una ventana de oportunidad para avanzar en un programa macroeconómico más consistente: “Por varios motivos: el primero es el apoyo político y el cambio de composición en el Congreso; tenés margen para apuntalar la productividad sistémica. Después, por el apoyo de Banco Central y la caída del Riesgo País. Las chances de acceder al crédito aparecen y eso es condición necesaria para poder terminar de armar un programa macroeconómico”.
Cerró su análisis subrayando que la sostenibilidad del esquema dependerá de la convergencia entre equilibrio fiscal, ingreso de dólares, crédito y productividad, todos factores que impactan directamente en el desempeño del agro y del canal de distribución.
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