Data centers en América Latina: cinco países concentran el 80% de la infraestructura

Brasil encabeza el ranking con amplia ventaja, mientras otros países buscan atraer inversiones en un sector clave para la economía digital.

 |   30 de marzo del 2026
Data centers en América Latina: cinco países concentran el 80% de la infraestructura

La infraestructura de centros de datos en América Latina y el Caribe muestra un grado de desarrollo significativo, aunque todavía limitado en comparación con otras regiones del mundo. En total, se contabilizan 533 data centers distribuidos en distintos países, lo que da cuenta de una red en expansión que sostiene tanto la conectividad como los procesos de digitalización de las economías. Sin embargo, esa distribución no es homogénea: cinco países concentran el 80% de estas instalaciones, lo que evidencia una fuerte concentración geográfica de la inversión.

Brasil, Chile, México, Argentina y Colombia se posicionan como los principales polos de desarrollo. Este liderazgo no responde a un único factor, sino a la combinación de tamaño de mercado, despliegue de redes de conectividad y, en algunos casos, políticas públicas orientadas a captar inversiones. Estos elementos configuran entornos más atractivos para las compañías tecnológicas, en un contexto global donde la demanda de infraestructura digital crece de manera sostenida.

A nivel global, la magnitud del fenómeno es aún más clara: existen más de 11.000 centros de datos distribuidos en 174 países. Frente a ese total, América Latina apenas representa cerca del 5%, lo que marca tanto su rezago relativo como el potencial de crecimiento. Estas instalaciones resultan clave no solo para garantizar servicios de conectividad, sino también para sostener el funcionamiento de sectores productivos cada vez más dependientes del procesamiento y almacenamiento de datos.

Abastecimiento para la Inteligencia Artificial

El avance de tecnologías como la inteligencia artificial agrega una nueva dimensión a este escenario. Las grandes compañías digitales están acelerando sus planes de inversión en data centers especializados, lo que intensifica la competencia entre países por atraer estos proyectos. En ese marco, el Día Mundial del Data Center funcionó como un punto de referencia para revisar el posicionamiento regional y las oportunidades abiertas.

Brasil lidera con claridad el mapa latinoamericano, con 204 centros de datos en operación. Su ventaja se explica por la escala de su mercado interno, la disponibilidad de infraestructura y una estrategia que busca consolidar al país como receptor de inversiones. A esto se suma un esquema de incentivos que apunta a reducir costos y mejorar condiciones para las empresas. La magnitud de los proyectos en marcha refuerza esta tendencia: solo una inversión reciente anunciada por una gran plataforma digital podría alterar significativamente las proyecciones previas de crecimiento.

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En un segundo escalón aparecen Chile y México, con 66 y 64 instalaciones respectivamente. En el caso chileno, la existencia de una estrategia nacional específica ha sido un factor determinante para captar inversiones de gran escala. México, por su parte, combina cercanía con el mercado estadounidense y una infraestructura consolidada, lo que lo mantiene como un destino competitivo para nuevos desarrollos.

Argentina ocupa el cuarto lugar con 43 centros de datos, aunque su situación presenta matices. A diferencia de otros países, no cuenta con una política claramente definida para el sector. Si bien surgieron anuncios de posibles inversiones de gran magnitud vinculadas a inteligencia artificial, estos no se han materializado hasta el momento. La aspiración de convertirse en un polo tecnológico aparece en el discurso oficial, pero todavía carece de instrumentos concretos que la respalden.

Colombia completa el grupo principal con 41 instalaciones y una estrategia impulsada en gran medida por el sector privado. La disponibilidad de energías renovables y la conectividad internacional, reforzada por la llegada de múltiples cables submarinos, son algunos de los argumentos utilizados para atraer capitales. Estas condiciones posicionan al país como un nodo potencial dentro de la red regional.

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Más atrás se ubica un conjunto de países que también buscan insertarse en esta dinámica. Panamá, Perú, Costa Rica y Uruguay encabezan ese segundo pelotón, mientras que Paraguay comienza a captar atención a partir de inversiones recientes. Aunque su participación es menor, estos mercados intentan diferenciarse mediante incentivos específicos y ventajas comparativas, en un escenario donde cada vez más actores compiten por los mismos proyectos.

El crecimiento de la región, estimado en tasas superiores al 12% anual, confirma que América Latina se encuentra en una etapa de expansión acelerada dentro de este sector. Sin embargo, el desarrollo futuro dependerá de múltiples variables: desde la estabilidad macroeconómica hasta la disponibilidad la conectividad, pasando por marcos regulatorios previsibles. En ese equilibrio se definirá qué países logran consolidarse como hubs digitales y cuáles quedan rezagados en una industria que ya es central para el funcionamiento de la economía global.

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Redacción Énfasis Logística

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