Los costos logísticos volvieron a tomar velocidad en septiembre. El índice elaborado por el Centro Tecnológico de Transporte, Tránsito y Seguridad Vial (C3T) de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) para la Cámara Empresaria de Operadores Logísticos (CEDOL) registró un incremento de 2,55% durante el mes, en un escenario en el que el transporte de cargas acumuló una suba del 30,3% desde enero.
La medición de CEDOL incorpora la evolución de los principales componentes de las operaciones de almacenamiento y transporte. Entre los costos vinculados al almacenamiento, septiembre estuvo marcado por el aumento del film stretch, que trepó 8,59%, seguido por energía, con 2,67%; seguridad de edificios, 2,68%; comunicaciones, 2,28%; e Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM), 2,14%. Pallets y alquileres, en cambio, no registraron variaciones.
En las operaciones que incluyen transporte, la presión fue mayor por la combinación de mano de obra y distintos costos vinculados al movimiento de cargas. Entre ellos se destacaron combustible, con una suba de 2,87%; neumáticos, 3,08%; costo financiero, 2,59%; gastos generales, 5,05%; y peajes, 5%. Reparaciones aumentó 0,76%, material rodante 0,22% y seguros 0,42%.
El comportamiento de septiembre también aparece en el Índice de Costos de Transporte (ICT) de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC), que registró exactamente la misma variación mensual de 2,55%. El dato marca una aceleración respecto de los meses anteriores, que habían mostrado incrementos de entre 1,7% y 2,4%.
Con este resultado, el transporte de cargas acumuló un aumento de 30,3% entre enero y septiembre, por encima del 26,4% registrado durante el mismo período de 2025. La variación interanual, en tanto, llegó al 41%. El indicador de FADEEAC es elaborado por su Departamento de Estudios Económicos y Costos y auditado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), a partir de 11 rubros que inciden sobre la estructura de las empresas transportistas.
Combustible, peajes y neumáticos vuelven a ganar peso
El combustible volvió a ocupar un lugar central en la evolución de septiembre. El gasoil aumentó 2,87% durante el mes y acumula una suba del 38% en lo que va del año. El movimiento se produjo después de varios meses en los que el denominado esquema de buffer había moderado la actualización del precio de referencia, luego del fuerte salto de marzo: aquel mes el combustible había aumentado 24,7% y el costo del transporte había registrado una variación mensual de 10,15%.
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A la presión del combustible se sumaron los peajes, que aumentaron 5% en septiembre, y los neumáticos, que registraron una suba de 3,08%. En el caso del transporte de cargas, estos incrementos tienen un efecto directo sobre el costo de cada kilómetro recorrido y adquieren mayor relevancia cuando se combinan con rutas en condiciones deficientes y mayores tiempos operativos.
La mano de obra también comenzó a reflejar el nuevo esquema salarial. Personal-Conducción aumentó 2,49% en septiembre por la entrada en vigencia de la primera cuota del Convenio Colectivo de Trabajo 40/89. El acuerdo contempla actualizaciones mensuales entre septiembre de 2026 y febrero de 2027, por lo que este componente seguirá teniendo impacto en los próximos meses.
Otros rubros tuvieron aumentos más moderados. Reparaciones subió 0,76%, seguros 0,42% y material rodante 0,22%, mientras que lubricantes y patentes y tasas no registraron modificaciones durante septiembre.
El costo crece en una economía con ritmos desparejos
El problema para el sector no pasa solamente por cuánto aumentan sus costos, sino por la capacidad de trasladarlos en un mercado donde la demanda no evoluciona de manera uniforme. FADEEAC señala que el escenario mantiene una marcada disparidad entre actividades: mientras agro, energía y minería funcionan como sectores de tracción, el consumo masivo, la industria y la inversión pública muestran mayores signos de debilidad.
Esa combinación deja a los operadores y transportistas frente a una ecuación compleja. Los costos continúan acumulándose, pero no todos los segmentos de la economía tienen el mismo margen para absorberlos o trasladarlos a las tarifas. El resultado es una presión creciente sobre los márgenes, particularmente en los corredores y actividades más vinculados con sectores de menor dinamismo.
Además, los índices de CEDOL y FADEEAC tienen una particularidad: miden costos conocidos y cuantificables, pero no incorporan las improductividades generadas por factores externos a los operadores. Demoras, congestión, deficiencias de infraestructura o mayores tiempos de recorrido pueden terminar elevando el costo real de una operación por encima de lo que muestran las polinómicas.

