El fuerte incremento en el precio de los combustibles encendió una señal de alarma en el sector del transporte de cargas, que advierte por un posible impacto directo sobre la cadena de abastecimiento en todo el país. La Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) señaló que la escalada reciente del gasoil y las naftas configura un escenario crítico para la operatoria de miles de empresas.
Desde comienzos de marzo, los precios de los combustibles registraron subas acumuladas de entre 20% y 25%, con aumentos que, según el sector, se multiplicaron entre tres y cinco veces en pocas semanas. En particular, el gasoil grado 2 —el más utilizado en el transporte— ya supera los 2100 pesos por litro, consolidando un salto de costos sin precedentes recientes.
El encarecimiento no solo se mide en moneda local. De acuerdo con los economistas de FADEEAC, el litro de gasoil en Argentina alcanzó valores cercanos a los 1,50 dólares, ubicándose entre los más altos de la región y en niveles que no se observaban desde hace al menos una década. Esta referencia agrava la competitividad de las empresas locales frente a otros mercados.
“La desproporcionada escalada del precio del gasoil es hoy la principal preocupación entre las más de 6.500 pymes que representamos. A los márgenes reducidos y la baja actividad en muchos rubros, se suma un impacto crítico: el combustible representa un tercio de nuestra estructura de costos”, explicó Cristian Sanz, presidente de FADEEAC.
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El ritmo de los aumentos también genera inquietud. Mientras que durante todo 2025 el gasoil acumuló una suba del 45%, frente a una inflación del 31,5%, en apenas 20 días de marzo los incrementos ya alcanzaron un tercio de esa variación anual. Para el sector, esta aceleración dificulta cualquier planificación operativa o financiera.
En este contexto, Sanz fue contundente respecto a la continuidad del servicio: “La actualización de las tarifas debe ser inmediata, de lo contrario, muchas empresas se verán obligadas a dejar de operar, con el consiguiente impacto económico y social. Los camiones mueven más del 90% de la economía del país y el transporte y la logística generan el 4% del empleo nacional. Apelamos a la madurez y responsabilidad de todas las partes”.
A nivel técnico, los especialistas del Departamento de Estudios Económicos y Costos de la entidad estimaron que cada aumento del 10% en el precio del gasoil impacta en al menos un 3,5% sobre los costos operativos en viajes de media y larga distancia, lo que amplifica rápidamente el efecto sobre toda la estructura logística.
Si bien el contexto internacional aporta presión —con el precio del barril Brent escalando de 65 a más de 100 dólares en pocas semanas por el conflicto en Medio Oriente—, desde FADEEAC remarcan que la situación local se vuelve especialmente delicada por el “debilitamiento de los mecanismos que permitan desacoplar los precios internos de los internacionales y moderar el shock externo, en un marco de significativo crecimiento de la producción local de petróleo (Vaca Muerta)”.
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Finalmente, el presidente de la entidad advirtió sobre las consecuencias de no corregir el desfasaje: “Si las tarifas no se adecuan, el sector no podrá seguir operando. No es una amenaza, es una imposibilidad fáctica. El desabastecimiento es el riesgo final si no se toman medidas urgentes”.

