Éxodo de investigadores del agro en Argentina

La pérdida de talento académico en el sector agropecuario expone un desafío estructural que impacta en la innovación y la competitividad del país.

 |   10 de febrero del 2026
Éxodo de investigadores del agro en Argentina

La escasez de ingenieros agrónomos volvió a posicionarse como un tema crítico para el agro argentino. No obstante, para Adriana Rodríguez, decana de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA), el problema es más profundo: se trata de una salida sostenida de jóvenes investigadores y profesionales altamente formados.

En declaraciones a Canal E, Rodríguez advirtió sobre “un éxodo muy importante de jóvenes investigadores que se van a países limítrofes o migran hacia la actividad privada”, una tendencia que debilita la capacidad científica del sector.

La decana recordó que la Argentina es un país históricamente productor de alimentos, fibras y productos de origen agropecuario, y destacó la trayectoria de la formación académica en el área: la Facultad de Agronomía de la UBA fue creada en 1904.

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Salarios en retroceso

Uno de los factores centrales del éxodo es la fuerte caída del poder adquisitivo de los docentes universitarios. Según Rodríguez, la pérdida salarial de los últimos dos años fue “muy abrupta”.

“Hoy necesitaríamos un incremento del 50% para volver a los niveles de noviembre de 2023”, señaló. Incluso docentes con doctorado y amplia experiencia quedan por debajo de la canasta básica, lo que acelera la decisión de emigrar o volcarse al sector privado.

Fuga de talento clave

La salida de jóvenes investigadores y la jubilación de docentes con trayectoria generan un impacto estructural. “Estamos perdiendo lo más valioso que formamos en nuestras universidades: los recursos humanos”, alertó la decana, al tiempo que advirtió sobre el riesgo para líneas de investigación estratégicas del agro.

Presupuesto insuficiente

Las universidades públicas dependen principalmente del presupuesto nacional, pero los fondos no alcanzan para sostener el funcionamiento anual. “Los recursos cubrieron los gastos solo hasta abril”, explicó Rodríguez.

Ante esta situación, la FAUBA debe recurrir en gran medida a ingresos propios. “Casi el 70% de los recursos para funcionar provienen de convenios y servicios”, indicó, lo que obliga a destinar más tiempo a la búsqueda de financiamiento y menos a la tarea académica.

Impacto en la cadena agroindustrial

La pérdida de investigadores no solo afecta al ámbito universitario, sino a toda la cadena agroindustrial. Menos investigación y desarrollo implica menor innovación, competitividad y capacidad de respuesta frente a los desafíos productivos y logísticos del sector.

Fuente: Canal E

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Marcela Vincenti

Licenciada en Periodismo y Comunicaciones. Organizadora de eventos. Especialista en la industria logística y alimentaria. Cuenta con 17 años de experiencia en la gestión de contenidos y en la creación de estrategias editoriales.

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