La adopción de baterías de litio en equipos de logística y almacenamiento viene creciendo de manera sostenida en los últimos años, impulsada por la necesidad de optimizar los costos operativos, mejorar la disponibilidad de las unidades y reducir el impacto ambiental de las flotas. En la Argentina, su incorporación está obstaculizada por su precio (mayor que sus contrapartes de plomo ácido) y porque no siempre es sencillo dimensionar las ventajas que ofrece esta alternativa.
Lo que sí es evidente, es que la alimentación sustentable y eficiente es imperativa en las operaciones de hoy en día y las baterías de litio prometen una contribución clave en ese sentido. Con este marco, Tracción 66 –empresa especializada en soluciones de potencia motriz y movilidad industrial- realizó la primera Experiencia Inmersiva sobre soluciones en ingeniería que incluyen este tipo de baterías. Énfasis Logística formó parte del encuentro que dejó mucha tela para cortar.
La presentación se dividió en dos partes. En primera instancia, Viviana Ruiz, directora general de Tracción 66, compartió la importancia de contar con un espacio de capacitación donde se pueda poner sobre la mesa las posibilidades que ofrecen las baterías de litio y, al mismo tiempo, darle lugar a que las empresas se expresen al respecto.
“Asumimos un compromiso muy grande que es la evolución, esta impronta de estar inquietos todo el tiempo para poder brindar soluciones integrales. En la Argentina hoy el litio está en auge y no nos podíamos quedar atrás, por más que con algunos colegas nos resistimos, no queríamos el litio ¿Por qué? Porque probablemente teníamos los mismos miedos que hoy tienen ustedes y por los cuales están hoy acá presentes”, señaló la directiva.
Con el enfoque del encuentro clarificado, Ruiz les cedió la palabra a dos representantes de BSLBATT, compañía fabricante global de baterías de litio con sede en Huizhou, China. Esta sección de la presentación repaso todo lo que puede ofrecer este sistema de alimentación.
¿Por qué elegir baterías de litio?
Uno de los elementos distintivos de estas baterías es la incorporación de sistemas inteligentes de gestión, conocidos como BMS, que monitorean en forma permanente la temperatura, el estado de carga y el equilibrio entre celdas. Este tipo de control permite sostener el rendimiento en entornos de trabajo exigentes, como los centros de distribución o depósitos con operación continua. La gestión electrónica también actúa como mecanismo de protección, desactivando módulos en caso de fallas y reduciendo el riesgo de incidentes operativos sin detener toda la unidad.
La operación en cámaras frigoríficas es otro de los ámbitos donde este tipo de tecnología muestra ventajas. Para evitar que el frío extremo afecte la capacidad de almacenamiento energético, se utilizan sistemas de “calentamiento activo” y “refrigeración activa”, que funcionan mediante sensores internos distribuidos en los módulos. De esa manera, la batería regula su temperatura sin necesidad de ser retirada de la zona de trabajo, lo que facilita el abastecimiento en operaciones de almacenamiento de productos perecederos o congelados.
Te podría interesar: «La automatización logística debe pensarse como un caso de negocio»
El uso de ventilación forzada es parte de ese esquema térmico. Mediante ventiladores compactos con protección ambiental, el aire circula a través de la carcasa metálica y disipa el calor sobre las superficies de los módulos. Este sistema está pensado para sostener ciclos de carga de alta intensidad y mantener la estabilidad en usos prolongados. En paralelo, los calentadores internos permiten que el equipo continúe trabajando en rangos por debajo de cero, incluso en áreas que alcanzan temperaturas cercanas a los –35 °C.
Garantía internacional
Las certificaciones internacionales cumplen un rol central en la adopción de estas soluciones por parte de los fabricantes de equipos originales y operadores logísticos. En la documentación aportada se señala que los modelos fueron evaluados bajo la norma ANSI/CAN/UL 2580:2022, definida como el “Standard for Batteries for Use in Electric Vehicles”. A su vez, en el CB Test Certificate correspondiente a IEC 62619:2022, se consigna que la batería examinada “was tested and found to be in conformity with IEC 62619:2022”, lo que otorga respaldo técnico para su aplicación industrial.
La verificación de conformidad bajo la Directiva Europea 2001/95/EC también forma parte del proceso regulatorio. En el certificado emitido por el organismo evaluador se expresa que el producto cumple con los requisitos esenciales de seguridad general para su comercialización en ese mercado. Este tipo de avales es cada vez más requerido por las empresas que operan a escala global, debido a estándares más estrictos en materia de seguridad eléctrica y trazabilidad.
Carga de oportunidad y seguridad operativa
Otra característica relevante es la posibilidad de cargar estas baterías en lapsos reducidos, habilitando esquemas de carga de oportunidad. En vez de retirar y reemplazar módulos entre turnos, la reposición de energía puede realizarse durante breves pausas en la operación. Esto contribuye a disminuir el uso de salas de carga dedicadas y reduce los tiempos improductivos. En paralelo, el ciclo de vida esperado supera varios miles de cargas completas, lo que permite amortizar la inversión en horizontes de mediano plazo.
Las soluciones de litio también apuntan a disminuir los gastos asociados al mantenimiento. A diferencia de las baterías de plomo-ácido, no requieren tareas periódicas como el control de electrolito o ventilación específica en áreas de carga. Esto se refleja en cálculos de costo total de propiedad que incluyen energía, manipulación y reemplazo. Los fabricantes destacan que los ahorros operativos se consolidan a lo largo de los primeros cinco años de uso, sobre todo en flotas con alta intensidad de trabajo.
Te podría interesar: Automatización logística y robótica: tendencias clave en América Latina
Las baterías, además, incorporan de sistemas de extinción de incendios en aerosol, diseñados para activarse en caso de que se detecten condiciones críticas. Entre las ventajas mencionadas se destacan el tamaño compacto, la ausencia de presión almacenada y la “extinción eficaz y rápida”, complementada por mecanismos de aislamiento de módulos mediante acción remota. Esto responde a la tendencia de integrar la seguridad como parte del diseño del sistema energético y no como un accesorio separado.
Finalmente, la integración de plataformas en la nube permite registrar en tiempo real el desempeño de las baterías, su historial de carga y los parámetros de diagnóstico. Este tipo de herramientas facilita la planificación del mantenimiento preventivo y el seguimiento del estado general de la flota. En conjunto, las baterías de litio aplicadas a la movilidad industrial se posicionan como una alternativa tecnológica para operaciones logísticas que requieren continuidad, control digital y mayores niveles de eficiencia energética, dentro de un marco regulatorio que busca reforzar los estándares de seguridad.

