La expansión de la IA obliga a rediseñar la infraestructura de los data centers

 |   30 de junio del 2026
La expansión de la IA obliga a rediseñar la infraestructura de los data centers

*Fuente Panduit 

El avance de la inteligencia artificial (IA) está impulsando una transformación acelerada de la infraestructura digital. A medida que las empresas incorporan herramientas capaces de procesar grandes volúmenes de información en tiempo real, los centros de datos enfrentan un desafío que va más allá de la capacidad de cómputo: el aumento del consumo energético y del calor generado por los servidores. 

Según datos difundidos por Panduit, una consulta realizada a una plataforma de inteligencia artificial generativa puede consumir hasta diez veces más energía que una búsqueda convencional en internet y requerir alrededor de medio litro de agua para su refrigeración. Ese incremento en la demanda comienza a poner bajo presión la infraestructura eléctrica y los sistemas de climatización que sostienen el funcionamiento de los data centers. 

El fenómeno obliga a replantear la arquitectura térmica de estas instalaciones. En regiones con una elevada concentración de infraestructura tecnológica, el crecimiento de la demanda energética podría superar la capacidad disponible si los centros de datos continúan dependiendo exclusivamente de sistemas tradicionales de aire acondicionado. 

Desde una perspectiva logística, el desafío trasciende el ámbito tecnológico. Los centros de datos se convirtieron en un eslabón indispensable para el funcionamiento de las cadenas de suministro modernas. Sistemas de gestión de depósitos, plataformas de transporte, soluciones de trazabilidad, herramientas de planificación y aplicaciones de inteligencia artificial utilizadas para optimizar rutas o prever la demanda dependen de una infraestructura digital capaz de operar de forma ininterrumpida. 

En ese contexto, cualquier limitación en la capacidad de procesamiento o problemas derivados del exceso de temperatura pueden repercutir sobre procesos críticos para sectores como el comercio electrónico, la distribución, la industria manufacturera y el transporte de cargas, donde la disponibilidad permanente de información resulta fundamental para la operación. 

Víctor Juárez, LatAm Business Development Manager de Data Center en Panduit, señaló que las exigencias de la inteligencia artificial implican un cambio de escala para este tipo de instalaciones. «La Inteligencia Artificial exige capacidades de procesamiento masivas que se traducen directamente en calor extremo. Para dimensionar el reto operativo, una sola consulta en plataformas de IA generativa consume hasta 10 veces más energía y requiere medio litro de agua para su refrigeración, en comparación con una búsqueda web tradicional», explicó. 

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Frente a este escenario, la empresa sostiene que el sector deberá avanzar hacia soluciones que permitan administrar de manera más eficiente el flujo de aire dentro de los centros de datos. Entre las alternativas que identifica se encuentran los sistemas de contención de pasillos y otras configuraciones destinadas a evitar que el aire frío y el caliente se mezclen, una estrategia que contribuye a reducir el consumo energético y a proteger los equipos de procesamiento. 

El crecimiento de la IA también incrementa las exigencias sobre la conectividad. El procesamiento de modelos cada vez más complejos demanda redes capaces de mover grandes cantidades de datos con baja latencia y alta disponibilidad, una condición indispensable para aplicaciones que operan en tiempo real y para servicios digitales utilizados por empresas de múltiples sectores productivos. 

La combinación de mejoras en refrigeración, eficiencia energética y conectividad será determinante para que los centros de datos puedan acompañar la expansión de la inteligencia artificial sin comprometer su desempeño operativo. Al mismo tiempo, estas medidas también apuntan a reducir el consumo de energía y agua, dos variables que ganan cada vez más peso dentro de las estrategias de sostenibilidad y de los compromisos ambientales asumidos por las organizaciones. 

A medida que la inteligencia artificial amplía su presencia en la industria, la logística y el comercio, el desafío ya no consiste únicamente en desarrollar modelos más potentes. También será necesario contar con una infraestructura física preparada para sostener ese crecimiento, garantizando la continuidad operativa de los servicios digitales sobre los que hoy se apoyan buena parte de las cadenas de suministro. 

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Redacción Énfasis Logística

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