La logística regional enfrenta una temporada alta adelantada, con fuerte presión sobre el transporte marítimo y un crecimiento de dos dígitos en la demanda de carga aérea, especialmente en las rutas entre Asia y América Latina. El resultado es una combinación de tarifas en alza, espacio limitado tanto en buques como en aviones y una mayor necesidad de planificación por parte de importadores y exportadores.
De acuerdo con los últimos informes de DHL Global Forwarding sobre los mercados de carga, la región atraviesa uno de los escenarios de mayor restricción de capacidad de los últimos años.
En el transporte marítimo, la utilización de los buques en las rutas entre Asia y América Latina alcanza niveles cercanos al 98%, lo que deja poco margen para absorber nuevos volúmenes. A esto se suman la congestión en puertos, la escasez de equipos en Shanghái y Ningbo y una gestión más estricta de la capacidad por parte de las navieras.
Este contexto también se refleja en los costos. El Shanghai Containerized Freight Index (SCFI) se ubica un 84% por encima del nivel registrado hace un año, mientras que las tarifas hacia la costa oeste de América Latina crecieron un 126% interanual, muy por encima del promedio mundial.
La carga aérea toma impulso
En paralelo, el transporte aéreo consolida su papel como alternativa para las operaciones de mayor valor agregado y aquellas que requieren tiempos de tránsito más cortos o condiciones especiales de conservación. Según el relevamiento, la demanda de carga aérea entre Asia y Latinoamérica aumentó un 20% interanual en mayo, mientras que las tarifas promedio crecieron un 27% respecto del mismo período del año anterior.
Aunque la oferta de capacidad se mantiene relativamente estable, todavía persisten cuellos de botella en algunas rutas con destino a Norteamérica y Europa, particularmente en los principales hubs de la región como São Paulo, Santiago y Buenos Aires. Al mismo tiempo, la incorporación de nuevos servicios de carga aérea mejora la conectividad entre Latinoamérica y Europa, un factor que contribuye a diversificar las opciones logísticas y fortalecer la resiliencia de la red regional.
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Anticipación y flexibilidad, las claves
Frente a un mercado con espacio limitado y costos elevados, la planificación anticipada vuelve a convertirse en un factor determinante para las cadenas de suministro. «Latinoamérica está viviendo uno de los entornos logísticos más dinámicos de los últimos años, donde una sólida demanda está superando rápidamente la capacidad disponible», señaló Erik Meade, CEO de DHL Global Forwarding Latinoamérica.
El ejecutivo también remarcó que las empresas que diversifican sus fuentes de abastecimiento, incorporan estrategias logísticas más flexibles y reservan capacidad con mayor anticipación logran responder mejor a la volatilidad que continúa caracterizando al comercio internacional.
En este escenario, tanto el transporte marítimo como el aéreo seguirán operando bajo presión durante la temporada alta, obligando a cargadores, operadores logísticos y transportistas a optimizar la planificación y aprovechar cada ventana de capacidad disponible para evitar demoras y sobrecostos.

