*Por Federico Manjón. Mg. Ing.
Diseñados para facilitar la carga de carga rodante: autos, camionetas, camiones y maquinarias de distintos tipos; para que puedan cargarse y descargarse con facilidad y agilidad en los distintos puertos donde sea requerido. El objetivo es claro, facilitar los procesos logísticos, pero procurando la eficiencia operativa y sus cadenas de suministro. Transportar grandes volúmenes, pero de manera segura, con la máxima calidad y al mejor costo posible.
Estos monstruos de gran tamaño que invaden ríos, mares y océanos; que permiten llegar a destinos donde antes eran imposibles y que hoy en día tienen una gran influencia en la comercialización mundial. En los siguientes párrafos, detallaremos un poco de su historia, su evolución tecnológica y su papel estratégico en la actualidad.
Origen: una solución nacida de la guerra
Aunque el concepto de carga rodada tiene antecedentes a inicios del siglo XX, el verdadero impulso a los barcos Ro-Ro surgió durante la Segunda Guerra Mundial frente a la necesidad de desembarcar rápidamente vehículos y equipos en playas sin infraestructura portuaria desarrollada.
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Buques como los LST (Landing Ship Tank) permitieron transportar y descargar tanques y camiones directamente en tierra, sentando las bases del sistema Roll-on/Roll-off moderno. Tras la guerra, esta lógica operativa migró al ámbito civil, especialmente en rutas de corta distancia en Europa y Norteamérica.
Tras la finalización de la guerra, la compañía Atlantic Steam Navigation Company adquirió tres buques LST para utilizarlos en el transporte civil. Los nuevos nombres eran: Empire Baltic, Empire Cedric y Empire Celtic; con estos cambios, comenzaba una nueva era en el transporte de vehículos.
Consolidación en el comercio automotriz
El verdadero salto cualitativo llegó en las décadas de 1960 y 1970, cuando el comercio internacional de vehículos comenzó a expandirse de forma sostenida. Armadores especializados desarrollaron los Pure Car Carriers (PCC) y posteriormente los Pure Carand Truck Carriers (PCTC), buques diseñados específicamente para transportar miles de automóviles en múltiples cubiertas internas.
Empresas como Wallenius Wilhelmsen, MOL y NYK Line se posicionaron como actores clave en este segmento, profesionalizando la operación y estandarizando procesos logísticos que hoy son referencia en la industria.
Algunas mejoras que fueron incorporando estos buques fueron:
- · Rampas internas móviles.
- · Pisos ajustables en altura.
- · Sistemas avanzados de amarre para minimizar daños.
- · Optimización estructural para maximizar capacidad volumétrica.
Diferencias frente a la contenerización
Mientras la contenerización —impulsada por pioneros como Malcom McLean— revolucionaba el transporte de carga general, los Ro-Ro ocuparon un nicho complementario: la carga sobredimensionada o rodada; algo más difícil de llegar adelante en los contenedores normalizados.
Lea la nota completa en la Revista Énfasis Logística (pag. 62).

