1 de octubre del 2020

Logistec Show, feria virtual de logística regional

 |   1 de octubre del 2020

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En tiempos de reinvención y desafíos, Logistec Show, evento ferial que reúne a los principales proveedores de la industria logística, e-commerce y tecnología, realizará su sexta versión en modalidad virtual.

La inédita muestra se realizará entre los días 6 y 9 de octubre próximo y reunirá a más de 50 empresas expositoras, quienes podrán interactuar con los asistentes, conocer las novedades para la industria logística transformándose en una valiosa oportunidad para impulsar y reactivar el sector, potenciando la actividad comercial, la relación con eventuales clientes y la puesta en marcha de nuevos proyectos.

Adecuándose a los nuevos tiempos, Logistec Show 2020 es la primera expo logística en un entorno 3D y con un carácter regional con la participación de importantes empresas mundiales de primer nivel del área de equipamientos hasta la robotización.

Una gran agenda de charlas de management, con relatores nacionales e internacionales, completa este evento, donde el visitante podrá navegar por los diferentes pabellones de exposición (4) y asistir a las más de 12 conferencias, 50 charlas de Road Show y 6 paneles de conversación.

Para participar en el encuentro se debe inscribir en www.logistecshow.cl o bien descargar la App de Logistec Show, donde podrán registrarse en las actividades y conectar directamente con los expositores para concretar reuniones comerciales virtuales.

El encuentro, organizado por revista Logistec de Chile, sin duda, se transformará en un hito de la industria, consolidándose como la más completa y actualiza muestra de soluciones para la cadena de suministros y revolucionará además la manera en que se presentarán las empresas en el gran salón virtual.

Registro: https://www.logistecshow.cl/tickets

Información útil:

Versión virtual – 3D

www.logistecshow.cl

6 al 9 de octubre

Más de 50 empresas expositoras

5 paneles de conversación con interesantes ejecutivos que abordarán los siguientes temas: Supply Chain, e-Commerce, Logística 4.0, AGV-Robotización y Automatización.

Más de 12 Charlas

Más de 50 Road Show

Más noticias
12 de marzo del 2026

Por Paula Chaves, analista de mercados financieros de GH Trading

La escalada geopolítica en Medio Oriente volvió a tensionar a los mercados energéticos y reactivó la preocupación por el suministro global de petróleo. Las tensiones en torno al tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz —por donde circula cerca de una quinta parte del crudo mundial— generaron temores sobre una posible interrupción del flujo energético.

El impacto se reflejó rápidamente en los precios. El Brent llegó a rozar los 120 dólares por barril y el WTI también registró fuertes subas en las primeras horas de la reacción del mercado, aunque posteriormente retrocedieron parcialmente. Esta volatilidad refleja la sensibilidad de los inversores frente a cualquier señal sobre la duración o la posible escalada del conflicto.

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El petróleo y el riesgo inflacionario

Más allá del salto inicial en los precios, el factor clave para los mercados es cuánto tiempo podría sostenerse el encarecimiento del crudo. Si el repunte se prolonga, podría trasladarse a la economía global a través de mayores costos de combustibles, transporte e insumos, generando presiones inflacionarias.

Por el momento, los mercados financieros continúan evaluando si se trata de un shock transitorio o de un cambio más estructural en los precios de la energía.

En las bolsas internacionales la reacción ha sido moderada. Aunque los índices estadounidenses registraron una apertura débil por el impacto del petróleo y los temores inflacionarios, posteriormente aparecieron compras selectivas, lo que sugiere que el mercado todavía no descuenta un escenario de crisis mayor.

El papel dual de México

En este contexto, México ocupa una posición particular. Por un lado, el aumento del precio del petróleo puede beneficiar a la economía al mejorar los ingresos por exportación de crudo y aliviar la situación financiera de Petróleos Mexicanos (Pemex).

La petrolera estatal ha priorizado en los últimos meses el abastecimiento de refinerías locales y ha reducido exportaciones, mientras mantiene su producción total —incluyendo socios— en torno a 1,65 millones de barriles diarios.

Sin embargo, México no es un ganador neto de un shock petrolero prolongado. El país sigue dependiendo de combustibles importados y de una cadena energética en la que los precios internacionales pueden trasladarse rápidamente a la inflación interna.

Además, un petróleo caro podría aumentar el costo fiscal si el gobierno decide implementar subsidios para contener el impacto en los precios de los combustibles.

Expectativa en los mercados

El balance para México es, por lo tanto, dual: mayores ingresos por exportaciones energéticas, pero también riesgos para la inflación, el tipo de cambio y el crecimiento económico si el episodio se prolonga.

En el caso de los mercados emergentes, los analistas señalan que una corrección adicional en los activos financieros podría abrir oportunidades de inversión, aunque recomiendan cautela.

La estrategia más prudente, sostienen, es esperar una mayor estabilidad en el frente geopolítico y en el precio del petróleo antes de retomar posiciones con mayor convicción en los mercados emergentes.

Foto: BNamericas

21 de julio del 2026

En el competitivo universo de la “Industria 4.0”, sustituir tecnología de matriz alemana -histórico referente global en automatización- es un logro reservado para pocos. Crosetto Ingeniería S.A. lo hizo posible al consolidar su alianza estratégica con Adecoagro para la renovación tecnológica profunda de sus sistemas automáticos de almacenamiento.

En esta nueva etapa de optimización, Adecoagro confió en la firma santafesina para llevar adelante la modernización de sus instalaciones críticas mediante el reemplazo de dos transelevadores existentes por equipos inteligentes de última generación, diseñados y fabricados íntegramente por Crosetto. Esta decisión no solo expone la competitividad de la ingeniería argentina, sino que ratifica los niveles de confiabilidad y precisión que hoy demandan los grandes operadores del mercado.

Ingeniería de precisión

Con más de 80 transelevadores en funcionamiento, Crosetto Ingeniería no opera como un simple proveedor de equipamiento, sino como un arquitecto intralogístico integral. La compañía aborda cada proyecto desde una metodología llave en mano (turnkey project), combinando:

  • Ingeniería a medida y Simulación 3D: Análisis predictivo de los flujos de stock para diseñar almacenes que optimicen al máximo el metro cuadrado y la altura disponible.
  • Desarrollo de Software Propio (WMS/WCS): Sistemas de Gestión de Almacenes inteligentes que permiten el control milimétrico de la mercadería, garantizando trazabilidad total y conectividad en tiempo real con los sistemas de las empresas (ERP).
  • Fabricación Local con Estándares Globales: Equipos robustos preparados para trabajar en entornos exigentes (incluyendo cadenas de frío y entornos de alta densidad) con una disponibilidad operativa del 100%.

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Soluciones estratégicas para el mercado corporativo

Para las empresas que buscan escalar su rentabilidad y eliminar los cuellos de botella en su cadena de suministro, Crosetto ofrece un ecosistema completo de servicios avanzados:

  • Almacenes Automáticos Autoportantes: Estructuras masivas donde las propias estanterías soportan los cerramientos, reduciendo tiempos y costos de obra civil.
  • Transelevadores para Pallets y Cajas (Miniload): Sistemas robotizados de alta velocidad para el movimiento eficiente de cargas sin intervención humana directa.
  • Sistemas de Transporte y Clasificación: Transportadores de rodillos, bandas y sistemas de picking inteligente que aceleran la preparación de pedidos.
  • Soporte Técnico y Mantenimiento Predictivo: Monitoreo remoto y asistencia local inmediata, una ventaja competitiva crucial frente a los proveedores del exterior.

“Reemplazar tecnología alemana en un gigante como Adecoagro reafirma que nuestro software y hardware industrial están preparados para las máximas exigencias del continente”, destacan desde la dirección de Crosetto.

Para conocer más sobre cómo transformar la logística de su empresa en una ventaja competitiva, visite www.crosetto.com.ar o siga los desarrollos tecnológicos en Instagram: @crosettoingenieria

6 de marzo del 2026

La empresa global de soluciones industriales de embalaje y logística Nefab anunció la expansión de su campus en Guadalajara, México. Se inauguró una nueva instalación de 3.000 metros cuadrados destinada a fortalecer el desarrollo de soluciones para sectores de manufactura avanzada e infraestructura digital.

La nueva instalación incorpora un centro avanzado de ingeniería de embalaje, que integra capacidades de diseño, pruebas, prototipado y producción dentro de un mismo campus. Desde allí se brindará soporte a clientes tanto en México como en otros mercados de América.

Con esta inversión, la compañía busca acompañar el crecimiento de industrias tecnológicas que requieren soluciones de embalaje cada vez más especializadas para proteger equipos de alto valor durante su transporte en cadenas de suministro globales.

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Ingeniería de embalaje para industrias tecnológicas

El nuevo centro se diferencia de las instalaciones tradicionales de producción de embalaje al incorporar capacidades avanzadas de pruebas y prototipado. Estas herramientas permiten simular condiciones reales de transporte y validar el desempeño de los sistemas de embalaje antes de que los productos sean enviados.

Este proceso resulta clave para industrias donde los equipos son altamente sensibles y deben trasladarse a largas distancias o a través de múltiples etapas logísticas.

“Guadalajara se ha convertido en uno de los centros tecnológicos y de manufactura más importantes de México”, explicó Eric Wickman, Director Regional de Nefab para América Latina.

Según el directivo, el crecimiento de sectores como la inteligencia artificial y la infraestructura de centros de datos está generando nuevas exigencias para la logística y el embalaje industrial.

Soporte para sectores estratégicos

Ubicado en una de las zonas tecnológicas y manufactureras más dinámicas del país, el nuevo campus de Nefab brindará soporte a empresas de múltiples sectores industriales, entre ellos:

  • infraestructura digital

  • electrónica

  • salud

  • semiconductores

  • automotriz

  • manufactura industrial

En estos sectores, el embalaje desempeña un papel fundamental para proteger equipos sensibles y de alto valor, como racks de servidores, componentes electrónicos y otras tecnologías críticas que se transportan a través de cadenas de suministro globales.

Pruebas para recrear condiciones logísticas reales

El centro también permitirá realizar pruebas avanzadas que recrean las condiciones de estrés que experimentan los productos durante el transporte, como vibraciones, impactos o variaciones ambientales.

“Las pruebas avanzadas nos permiten recrear las situaciones que enfrentan los productos a lo largo de las rutas logísticas globales”, explicó Guilherme Ueda, Gerente de Ingeniería e Innovación para América Latina en Nefab.

Según el especialista, este nivel de validación es esencial para garantizar la protección de equipos tecnológicos complejos y evitar daños durante su traslado.

11 de febrero del 2026

Las organizaciones atraviesan un ritmo de transformación sin precedentes: inteligencia artificial, rediseño del trabajo, nuevas regulaciones, sostenibilidad y una rápida evolución de las demandas del talento. Según Harvard Business Review, las personas pasaron de atravesar dos cambios organizacionales por año a más de diez, y ese aumento en la presión interna está acelerando un fenómeno crítico: la fatiga del cambio.

Sin embargo, de acuerdo con datos mencionados en el último ebook de Olivia “Gestión del cambio, en la era de neuroplasticidad organizacional”, las empresas que alinean cultura, prácticas y procesos como verdaderas “conexiones neuronales organizacionales” son hasta 14 veces más propensas a tener éxito en sus transformaciones y reportan reducciones de hasta un 29% en la fatiga del cambio. Esto confirma que la clave competitiva de los próximos años no será la velocidad del cambio, sino la capacidad interna de adaptarse sin agotamiento ni fricción.

Desde Olivia advierten que el problema no reside en la incapacidad humana para adaptarse —el cerebro es neuroplástico por naturaleza— sino en que muchas organizaciones no están habilitando las condiciones para que esa capacidad se active a nivel colectivo. La consecuencia es clara: desconexión emocional, baja productividad y una reducción sostenida en el apoyo del talento a nuevas iniciativas.

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“La neuroplasticidad existe en todas las personas; lo que falta es que las organizaciones creen las condiciones para que esa plasticidad se transforme en comportamiento colectivo», afirmó María Litvachkes, directora de Olivia. “El desafío ya no es limitarse a la implementación de proyectos, sino en entrenar a la empresa para aprender de manera continua. Esto requiere alinear cultura, hábitos y procesos que actúen como un sistema nervioso organizacional capaz de adaptarse sin agotamiento.”

El enfoque propuesto por la consultora se articula en tres ejes clave

  1. Alinear la cultura como el “córtex” de la organización: El mindset colectivo determina cómo se perciben el riesgo, el aprendizaje y la incertidumbre. Sin un liderazgo que cultive seguridad psicológica y propósito compartido (Líder jardinero), cualquier cambio es percibido como una amenaza.
  2. Instalar prácticas que funcionen como hábitos colectivos: Feedback continuo, experimentación y aprendizajes iterativos generan “nuevas conexiones neuronales” que facilitan la adopción, reducen el estrés operativo y fortalecen la confianza en el equipo.
  3. Ajustar procesos y estructuras para sostener la adaptación: Cuando políticas, herramientas e incluso la IA se orientan a escalar estos hábitos, el cambio deja de depender de esfuerzos excepcionales y se vuelve parte del ADN organizacional.

“Necesitamos menos líderes arquitectos y más líderes jardineros. No se trata de diseñar estructuras rígidas, sino de crear entornos fértiles para que la neuroplasticidad florezca en toda la organización”, puntualizó María Litvachkes.

En un escenario donde los cambios se aceleran y la presión sobre los equipos aumenta, Olivia concluye que las empresas que conviertan la neuroplasticidad en una metacompetencia interna no solo reducirán la fatiga, sino que lograrán una transformación sostenible y humana: “El futuro no pertenece a quienes atraviesan más cambios, sino a quienes activan la neuroplasticidad que transforma la fatiga en su mayor fortaleza.”

20 de marzo del 2026

Por el Ing. Fabián Chafir, Socio de IFC Consulting (1° entrega).

Leé la segunda entrega de este artículo aquí: Conflicto en Irán: cómo planificar la logística en crisis

El transporte —marítimo, aéreo y terrestre— suele ser el primer termómetro de una crisis geopolítica. Cuando sube el riesgo, no solo se encarecen los combustibles: se encarece la incertidumbre. El conflicto vinculado a Irán, junto con cierres de espacio aéreo y restricciones operativas, está mostrando con claridad cómo un shock regional puede multiplicarse a escala global a través de los flujos de movilidad y de mercancías.

Oxford Economics describió, en un webinar del 5 de marzo de 2026, la detención completa de los embarques de petróleo y gas por el Estrecho de Ormuz debido a riesgos de seguridad y al alza de los seguros marítimos. En términos prácticos, esto implica pausar aproximadamente el 20% del petróleo y del GNL mundial, con un impacto inmediato sobre el “sistema circulatorio” energético que sostiene a todo el transporte.

En paralelo, múltiples aerolíneas han cancelado o reducido operaciones hacia/desde Oriente Medio por cierres de espacio aéreo y aeropuertos, con tasas de cancelación elevadas en hubs clave y suspensión total de operaciones en ciertos casos.

Este artículo aborda el problema desde la óptica del transporte: por qué un cuello de botella marítimo puede redibujar rutas aéreas, cómo la volatilidad del combustible altera la planificación logística, qué ocurre con los seguros, la capacidad y la confiabilidad, y qué estrategias concretas pueden adoptar empresas y viajeros para reducir su exposición.

El Estrecho de Ormuz como “punto único de falla” del transporte energético

En logística, un single point of failure (SPOF) es un componente cuya interrupción paraliza un sistema entero. El Estrecho de Ormuz es un ejemplo clásico: al detenerse por completo los embarques de petróleo y gas por riesgo y por el aumento del costo del seguro para navieras, el shock no se queda en la energía; se traslada a todo el transporte que depende de ella.

Que se pause la salida de aproximadamente el 20% del petróleo y del GNL mundial significa que la variable “combustible” deja de ser un costo relativamente estable y pasa a convertirse en un factor estratégico para la continuidad operativa.

La primera consecuencia para el transporte marítimo es evidente: menos buques, buques desviados, mayores tiempos de tránsito y una caída abrupta en la previsibilidad. Pero el segundo efecto es más sutil: cuando el mercado percibe que la interrupción podría extenderse, la expectativa de precios y la gestión de inventarios empiezan a modificar decisiones en cadena. Oxford Economics sostiene que, para escalar el precio del Brent hacia 100 USD/barril, el mercado debería temer una extensión material de la disrupción; la clave no es solo el evento, sino la duración percibida.

En términos operativos, cada día adicional de incertidumbre obliga a las empresas de transporte a recalcular:

  • Costos directos (fuel, peajes, tasas portuarias y aeroportuarias).
  • Costos financieros (capital de trabajo por stock en tránsito más largo).
  • Costos de riesgo (seguro, war risk premium, cláusulas de fuerza mayor).

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Seguros: el costo invisible que decide rutas y capacidad

Una crisis no “cierra” un corredor solo con amenazas. Lo cierra, muchas veces, con un precio. El reporte destaca que el freno total de embarques por Ormuz se explica en parte por el aumento drástico de los costos de seguro para navieras.

En la práctica, el seguro funciona como un semáforo: si el precio del riesgo se vuelve prohibitivo, la oferta de transporte se contrae aunque técnicamente sea posible navegar.

Para operadores logísticos, esto genera un dilema recurrente: mantener rutas de alto riesgo con recargos (y potenciales demoras) o reconfigurar itinerarios con desvíos que aumentan distancia y tiempo. El resultado típico es una combinación de ambos: capacidad más cara y menor confiabilidad, justo cuando clientes exigen entregas estables (y penalizan los atrasos).

Gas natural licuado: un problema de transporte “sin plan B”

El GNL es, en muchos casos, más crítico para el transporte y la industria de lo que parece, porque su logística es menos flexible. Oxford Economics subraya que el riesgo del gas es más preocupante que el del petróleo: es un mercado más ajustado, con buffers menores.

Además, mientras el petróleo puede eludir Ormuz parcialmente mediante oleoductos saudíes, el gas catarí no tiene una alternativa comparable: solo puede exportarse por vía marítima.

Este punto es central para la problemática del transporte: cuando una mercancía energética no puede redireccionarse por otra infraestructura, la disrupción se transmite con mayor intensidad al precio y a la disponibilidad.

Europa aparece como la región más expuesta por su dependencia del GNL; y si Asia incrementa compras a EE. UU., la presión sobre los precios spot puede ser muy alta. Eso impacta no solo a hogares, sino a toda la cadena de transporte: terminales, almacenamiento criogénico, disponibilidad de energía para procesos industriales y, por extensión, demanda de carga y movimiento de bienes.

Aviación: cierres de espacio aéreo, cancelaciones y efecto dominó

Cuando el espacio aéreo se restringe, el transporte aéreo sufre una doble penalidad: menos operaciones y rutas más largas. El informe de impacto en horarios aéreos indica que cierres de espacio aéreo y aeropuertos forzaron a numerosas aerolíneas a cancelar servicios hacia/desde Oriente Medio, con tasas de cancelación muy elevadas en ciertos aeropuertos y suspensión total de operaciones en algunos casos.
También se registra que algunas aerolíneas reanudaron operaciones de forma limitada, con cronogramas reducidos y sujetos a aprobaciones operativas y condiciones regionales.

Desde la óptica del transporte, esto golpea tres capas a la vez:

  1. a) Pasajeros y turismo. La demanda se desplaza, se reprograma o se cancela. Si un hub permanece cerrado o muy restringido, se generan cuellos de botella en rutas alternativas y presión sobre aeropuertos periféricos.
  2. b) Carga aérea. Muchísimos envíos urgentes (pharma, repuestos, electrónica) dependen de las bodegas de aviones de pasajeros. Cuando se cancelan vuelos, esa capacidad “desaparece” y las tarifas suben.
  3. c) Operación y mantenimiento. Desvíos, esperas y cambios de rotación incrementan horas de tripulación, consumo y complejidad de programación.

El hecho de que ciertos destinos se operen “no todos los días” y que los cronogramas se ajusten según condiciones del espacio aéreo ilustra la pérdida de regularidad, que es el activo más valioso del transporte aéreo.