Nuevos paradigmas en los centros logísticos en la era del e-commerce

Los centros de distribución ya no son simples galpones de almacenamiento; hoy operan como el motor de miles de envíos diarios que exigen velocidad y precisión.

 |   31 de julio del 2026
Nuevos paradigmas en los centros logísticos en la era del e-commerce

El crecimiento del comercio electrónico cambió mucho más que la forma de comprar. También transformó la manera en que los productos se mueven desde los centros de distribución hasta el consumidor. La expansión de los marketplaces, la omnicanalidad y la exigencia de entregas cada vez más rápidas aceleraron una reconversión que hoy redefine al mercado inmobiliario industrial.

En ese escenario, las tradicionales naves de almacenamiento dieron paso a centros logísticos de gran escala, diseñados para recibir, almacenar, preparar y despachar mercadería con mayor velocidad y eficiencia. Ya no alcanza con tener más espacio: la competitividad también depende de la tecnología incorporada desde la construcción del edificio.

«La logística ya no es un área de soporte del comercio, sino una ventaja competitiva clave, en ocasiones un elemento tanto o más valioso que el producto en sí mismo. Las empresas necesitan plantas que les permitan procesar más volumen, reducir tiempos y adaptarse a un mercado en evolución», afirmó Franco Celesia, gerente Comercial de Hormetal. Según la empresa, especializada en construcciones logísticas e industriales, los centros logísticos de gran escala representan actualmente el 70% de los proyectos que desarrolla en la región, una señal del cambio que atraviesa el sector.

Durante los últimos años, buena parte de la atención estuvo puesta en el crecimiento de los centros de última milla. Sin embargo, detrás de esa red también evolucionó la infraestructura que la abastece. Los grandes centros de almacenamiento y distribución son los encargados de alimentar esas operaciones satélite, que requieren cada vez mayor capacidad y coordinación.

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El cambio no se limita a la superficie disponible. La tecnología pasó a ocupar un lugar central en el diseño de los nuevos desarrollos. Mientras hace una década los proyectos se diferenciaban principalmente por la cantidad de metros cuadrados, hoy la discusión gira en torno a la calidad constructiva y a las condiciones necesarias para operar con sistemas automatizados. Pisos superplanos para equipos robotizados, mayor altura libre para optimizar el almacenamiento vertical, sistemas avanzados de detección y combate de incendios y redes 5G dedicadas aparecen entre los atributos más demandados por las empresas.

Un mismo centro de distribución debe abastecer simultáneamente a locales físicos, plataformas de comercio electrónico y puntos de retiro, además de administrar un portafolio de productos cada vez más amplio y preparar pedidos en tiempos más ajustados. En ese contexto, la infraestructura dejó de ser un elemento pasivo de la operación para convertirse en una herramienta de productividad. El diseño del edificio influye directamente sobre la eficiencia logística, la velocidad de preparación de pedidos y la posibilidad de incorporar nuevas tecnologías a medida que evolucionan los procesos.

Hormetal sostiene que esta tendencia continuará profundizándose. Con más de cinco millones de metros cuadrados construidos en Argentina, Uruguay y Paraguay, la compañía prevé que la consolidación del comercio electrónico y la profesionalización de las cadenas de suministro seguirán impulsando inversiones en centros logísticos de alta calidad. Para Celesia, la evolución trasciende a las propias empresas. «Un centro de distribución moderno impulsa el dinamismo económico regional. Es una inversión directa para ganar competitividad, mejorar el servicio y seguirle el ritmo a los nuevos hábitos de consumo», concluyó.

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Redacción Énfasis Logística

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