12 de enero del 2021

Nuevo curso de ARLOG: Análisis para la gestión integral de los costos

 |   12 de enero del 2021

...

La Asociación Argentina de Logística Empresaria (ARLOG) informó que lanzó la versión virtual de los cursos que se dictan mensualmente.

La capacitación denominada Análisis para la gestión integral de los costos en la operación logística, dará inicio el proximo 26 de enero. Tiene como objetivo transmitir a los participantes los conceptos para realizar el seguimiento de los resultados del negocio en relación con la operación logística.

También se busca lograr brindar herramientas para comprender la relación que existe entre los costos, el servicio y las modificaciones de cualquiera de sus variables, sin perder de vista la eficiencia y excelencia.

Temas:

-De qué hablamos cuando decimos “Costos para la Toma de Decisiones.

-Una mirada “integral” del Negocio donde operamos.

-Análisis y enfoque de lo General a lo particular en cada una de las operaciones.

-Entender si existen relaciones entre las distintas operaciones y cuál es la contribución al negocio total.

-Desagregado por cada área que participa en la prestación del servicio.

-Organigrama funcional de la organización y su participación y relación en cada Negocio.

-Asignación de Recursos (Dotación, Equipamiento, Insumos, Servicios).

Los interesados deben consultar información en mediante email : edu@arlog.org

 

Te puede interesar: 

ARLOG anunció su propuesta de capacitación verano 2021

XXIX Encuentro Nacional de Logística Empresaria – ARLOG

ARLOG realizó encuentro enfocado en la “Transformación Digital”

 

 

 

    

 

 

 

 

 

 

Más noticias
14 de noviembre del 2025

El cierre de año trae consigo una prueba de resistencia para la logística urbana. Las calles se llenan de entregas, las plataformas en línea no se detienen y las empresas hacen malabares para mantener el ritmo.

Según la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), las ventas digitales crecerán cerca de 18% durante esta temporada, impulsadas por el Buen Fin y las compras decembrinas. Detrás de cada pedido hay una flota que se mueve sin pausa, intentando llegar a tiempo sin disparar costos ni sacrificar eficiencia.

Durante las últimas semanas, acercándose las festividades de fin de año, hemos notado un aumento constante en la demanda de unidades ligeras y medianas para reparto urbano. Las empresas de retail, paquetería y alimentos son las que más se están preparando. Necesitan vehículos que aguanten jornadas largas, recorridos  de corta y mediana distancia eficientes y operación continua”, comenta Julio César Romero, director comercial de ELAM-FAW Trucks México.

Te puede interesar: La última milla se acorta: tendencias que cambian la logística urbana

Crecen las entregas de última milla

De acuerdo con Future Market Insights, el mercado global de entrega de última milla alcanzará los 197 mil millones de dólares en 2025 y superará los 352 mil millones en 2035.

“El cliente ya no mira solo el motor o la capacidad de carga. Pregunta por el rendimiento, la conectividad, la garantía. Valora cuánto le cuesta operar la unidad  a lo largo de su vida útil además de la seguridad y confort del conductor y sus acompañantes. Esa es la conversación que más escuchamos en el día a día”, apunta Romero.

La última milla se volvió terreno fértil para la innovación. Cada año más flotas incorporan herramientas de telemetría, mantenimiento preventivo y monitoreo en tiempo real. No se trata solo de tener información, sino de usarla para tomar decisiones rápidas: cambiar una ruta antes de un embotellamiento o detectar una falla antes de que el vehículo se detenga.

“La tecnología transformó por completo la operación. Hoy un operador puede saber desde su celular cuántos kilómetros lleva, cuándo debe parar o qué ruta le conviene más. Esa información, bien usada, se traduce en ahorro y en tiempo ganado”, explica el directivo.

Interés por vehículos eléctricos

La presión por reducir emisiones y aprovechar los beneficios fiscales asociados a la transición energética también está modificando las decisiones de compra. En México crece el interés por unidades eléctricas y por aquellas que usan gas natural vehicular (GNV) donde se aprecian sus ventajas. Además del impacto ambiental, las empresas descubren ventajas financieras y operativas al renovar sus flotas.

De acuerdo con el informe Electric Truck Market Size, Share & Industry Analysis 2023-2030 de Fortune Business Insights, el mercado mundial de camiones eléctricos crecerá a una tasa anual promedio de 36.4% hasta 2030, tendencia que ya está impulsando a los fabricantes a adaptar sus portafolios a nuevas tecnologías de movilidad.

“Las compañías que incorporan vehículos eléctricos descubren beneficios que van más allá del combustible. Pueden trabajar en horarios extendidos, circular en zonas restringidas, así como en días marcados por contingencias ambientales, y acceder a incentivos fiscales que mejoran su rentabilidad. No es solo una decisión técnica, también es estratégica”, menciona Romero.

El desafío no termina con entregar a tiempo. Las empresas que logren combinar rapidez, confiabilidad y sostenibilidad serán las que mantengan su ventaja. Planear rutas inteligentes, anticipar picos de demanda y renovar sus unidades ya no es una opción, sino una condición para seguir compitiendo.

 

19 de enero del 2026

El Gobierno de Santa Fe puso en marcha un programa de inversiones por USD 521,9 millones orientado a ampliar y modernizar la infraestructura portuaria de la provincia, con el objetivo de fortalecer su rol logístico a nivel nacional y regional. El esquema combina aportes privados mayoritarios con una participación complementaria del Estado provincial y abarca terminales estratégicas ubicadas en Rosario, Timbúes y Villa Constitución.

El anuncio fue encabezado por el gobernador Maximiliano Pullaro junto al ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, quienes señalaron que el avance de los proyectos fue posible tras un proceso de negociación prolongado con concesionarios y operadores del sistema portuario. Según indicaron, ese diálogo permitió reordenar contratos vigentes y destrabar inversiones que estaban pendientes, lo que dio lugar a un paquete de obras de gran escala con impacto en distintas etapas de la cadena logística.

La carpeta de proyectos

Del total comprometido, USD 276,9 millones corresponden al primer proyecto aprobado bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) en la provincia, destinado a la construcción de un puerto multipropósito en Timbúes. A ese monto se suman USD 239 millones que serán desembolsados por concesionarios de instalaciones portuarias, entre los que figuran Servicios Portuarios, Terminal Puerto Rosario (TPR) y PTP Group, además de un aporte provincial de USD 5,5 millones orientado a obras puntuales y tareas de complemento.

Te podría interesar: Incremento récord de vehículos de transporte en Mendoza durante 2025

En el área metropolitana de Rosario, las inversiones incluyen la renovación de concesiones asociadas a planes de mejora de infraestructura y equipamiento. Servicios Portuarios anunció desembolsos superiores a los USD 80 millones, mientras que TPR prevé inversiones por unos USD 30 millones, que se traducen en nuevos muelles, adecuaciones operativas y mejoras en accesos y servicios. En paralelo, en Villa Constitución avanza la expansión de la Zona Franca Santafesina, donde Zofravilla ejecuta un programa de obras cercano a los USD 120 millones.

Mejora en los circuitos logísticos

Desde el Ministerio de Desarrollo Productivo remarcaron que el impacto del plan excede la modernización física de las terminales. La estrategia apunta a consolidar circuitos logísticos completos y diversificar los tipos de cargas que utilizan los puertos santafesinos, facilitando la incorporación de sectores que hasta ahora tenían una presencia limitada en el comercio exterior. En ese marco, Puccini sostuvo que la inversión “puede generar hasta 8.500 empleos directos e indirectos en la región”, vinculados tanto a la construcción como a la actividad portuaria y los servicios asociados.

Los primeros indicadores de actividad ya muestran una expansión del movimiento de cargas. Durante 2025 se registró el traslado de más de 3,7 millones de toneladas y 79.710 contenedores a través de las terminales provinciales, impulsados por exportaciones agroindustriales, productos autopartistas y un mayor uso del transporte fluvial. Entre los hitos recientes se destacó la primera exportación de litio desde el puerto de Rosario, un antecedente que, según las autoridades, podría atraer volúmenes provenientes de regiones productivas alejadas del litoral.

La planificación también incorpora una mirada de integración territorial. La secretaria de Transporte y Logística, Mónica Alvarado, señaló que el reordenamiento de concesiones busca articular el sistema portuario con las áreas productivas del interior, fortaleciendo corredores comerciales con provincias como Córdoba, Salta, Catamarca y Jujuy. En la misma línea, el subsecretario Jorge Henn afirmó que “estamos concibiendo al sistema portuario como una política pública estratégica que fortalece el crecimiento regional sostenido” y precisó que varias obras ya están en ejecución, entre ellas muelles por USD 13 millones y mejoras adicionales en infraestructura por USD 17 millones en TPR.

12 de septiembre del 2025

El transporte de cargas urbano, ese que representa el eslabón final y que une al centro de distribución o almacén hasta el consumidor/cliente, atraviesa un momento de profundas transformaciones. Este segmento de la cadena de suministros está marcado por una coyuntura donde convergen nuevas tecnologías, demandas más exigentes del mercado, centralización en lugares de alta densidad poblacional y las propias condiciones que la actividad presenta en Latinoamérica.

Analizar el estado de situación de todo este entramado e identificar los principales desafíos a resolver para las operadoras que se ocupan de este rubro, fue el eje de la conferencia “Logística urbana para un nuevo consumidor”, realizada en el marco del Management Logístico 2025. El panel estuvo conformado con especialistas en la materia y empresarios del sector que aportaron su mirada sobre el escenario en la región.

Gianni Contenla, presidente de APLOG (Asociación de Profesionales en Logística) y FIALOG (Foro Iberoamericano de Logística), además de CEO y fundador de FILCE (Feria Internacional de Logística), inauguró la disertación y rápidamente dejó definiciones interesantes de lo que sucede en Chile, su tierra natal. “Es muy interesante el tema de la bodega, de la “Micro Milla”. Lo que estamos haciendo en Santiago es que alquilamos una habitación (residencial) y la utilizamos como bodega. Bajo este proyecto nuevo ya tenemos 180 casas entre Chile y Brasil”.

La llamada “micro milla” agrupa estrategias de última milla que buscan acercar el stock al consumidor mediante micro-hubs y pequeñas instalaciones de almacenamiento dentro de la ciudad, incluso aprovechando espacios urbanos subutilizados —como cocheras, patios o habitaciones— para funcionar como mini-bodegas y acelerar las entregas.

Te podría interesar: Despliegue logístico en Buenos Aires: descargaron 90 nuevas tolvas para el Belgrano Cargas

En Chile esta lógica ya se ha traducido en plataformas y proyectos que promueven el arriendo de mini bodegas, estacionamientos y espacios dentro de viviendas (algunos apoyados por programas como Start-Up Chile) para conectar a propietarios con demanda logística local.

“El 70% de las gestiones en las casas es realizada por mujeres y creemos que eso es muy importante”, puntualizó Gianni y agregó: “Una casa abarca un área de unos 5 kilómetros, y estamos intentando complementar el servicio con transportes sustentables como bicicletas o vehículos eléctricos. Cada casa puede preparar hasta 100 pedidos diarios y trabajamos con más de 200 marcas”.

Durante su intervención, el especialista logístico invitó cambiar la mirada sobre la operación logística urbana. “La ciudad circular es súper importante, hoy en día necesitamos un enfoque 360. No podemos quedarnos con lo que había anteriormente, hay que apuntar por algo más sustentable e inteligente. Una ciudad circular es una ciudad sin residuos, es un objetivo súper difícil, pero estamos avanzando lentamente.

Más exigencias en las entregas, más saturación en el tránsito

Ya no es novedad que las plataformas digitales han convulsionado las entregas de última milla, con cientos o hasta miles de pedidos diarios en los centros urbanos. No es solo el volumen que se moviliza en las calles, sino la inmediatez que esperan los consumidores, y que se ha convertido en un standard. Los clientes esperan su producto en el mismo día o, al menos, dentro de las 24 horas. “¿Cómo hacemos estas entregas, con motos?, se pregunta Gianni y rápidamente responde: “Así hemos saturado las calles de motos. Lo que estamos impulsando ahora es un proyecto para usar el metro y dejar los paquetes en lockers inteligentes. A las 9:30 y a las 16:30, que el metro se use para cargas y que los clientes hagan el retiro allí”.

Esta alternativa no solo descongestiona las calles, sino que, en muchos casos, es más conveniente que otros pick up points, e incluso más conveniente que la entrega a domicilio. Esta última opción, que aún permanece como la predilecta, presenta algunos problemas que los casilleros inteligentes pueden resolver. Esta tendencia evita que el cliente deba permanecer en una granja horaria determinada para recibir el paquete, por ejemplo. Sin mencionar que se ubica en un punto de fácil acceso de manera natural.

Lo concreto es que cada distrito debe abordar estas cuestiones teniendo en cuenta sus propias problemáticas y capacidades. La idea es combinar la infraestructura ya existente en las ciudades, especialmente centros urbanos con la densidad de Santiago de Chile y la Ciudad de Buenos Aires, con la implementación de alternativas más flexibles, que incorporan tecnología de comunicación mediada por Inteligencia Artificial. Micro milla, lockers inteligentes, electrificación, son estrategias que buscan armonizar la dinámica citadina con las nuevas exigencias de la última milla.

23 de marzo del 2026

Por el Ing. Fabián Chafir, Socio de IFC Consulting (2° entrega).

Leé la primera entrega de este artículo, aquí: Conflicto con Irán: impacto en transporte, rutas logísticas y costos globales

El transporte es una industria de márgenes ajustados: un cambio en el combustible impacta directamente en tarifas, recargos, contratos y decisiones de inventario. Oxford Economics proyecta que, en el segundo trimestre de 2026, el Brent podría promediar 79 USD por barril, es decir, 15 USD por encima de su previsión base, en un escenario de disrupción de corta duración.

Incluso si el impacto fuera transitorio, la volatilidad obliga a renegociar mecanismos de fuel surcharge, revisar presupuestos y replantear el mix modal: qué cargas se trasladan por vía marítima, aérea o terrestre.

El informe también señala que las reservas estratégicas de petróleo —equivalentes a 90 días— aportan un margen para gestionar interrupciones temporales sin escasez, aunque no descartan un conflicto prolongado.

En términos logísticos, esto implica una doble exigencia: planificar la continuidad operativa y, al mismo tiempo, preparar escenarios de estrés.

Impactos regionales que se convierten en disrupciones logísticas

Un error frecuente es considerar que los conflictos regionales tienen efectos acotados. En realidad, el transporte global conecta regiones a través de rutas, costos y disponibilidad de capacidad.

Los impactos geopolíticos suelen concentrarse en las zonas afectadas, pero en un contexto de mayor incertidumbre, el shock puede amplificarse. Para la logística, el canal más inmediato de transmisión es el precio de los commodities —especialmente la energía—, seguido por eventuales tensiones financieras.

En Oriente Medio, los países del Consejo de Cooperación del Golfo presentan mayor exposición. Las proyecciones de crecimiento para 2026 fueron ajustadas a la baja, con impactos más marcados en Qatar y Emiratos Árabes Unidos. En este último, además, se suma el efecto de una fuerte caída del turismo.

Menos turismo implica menos vuelos, menor consumo en destino y una reconfiguración de las redes de transporte: cambian frecuencias, conectividad, flujos y precios.

¿Qué deberían hacer las empresas?: 5 líneas de acción

No existe una solución única para este tipo de crisis, pero sí prácticas clave que permiten gestionar la incertidumbre:

  1. Diversificar rutas y modos. Combinar transporte marítimo, ferroviario y aéreo según el nivel de criticidad. Separar lo urgente de lo importante reduce el uso innecesario de capacidad premium.
  2. Rediseñar buffers de inventario. Si los tiempos de tránsito se vuelven inciertos, el stock de seguridad y el stock en tránsito deben recalibrarse. El objetivo no es tener más inventario, sino tenerlo mejor ubicado.
  3. Revisar contratos. Incorporar cláusulas claras de recargo por riesgo (war risk), condiciones de re-routing y acuerdos de capacidad mínima. Donde sea posible, negociar bandas de ajuste por combustible.
  4. Fortalecer la inteligencia operativa. En aviación, las operaciones dependen de condiciones dinámicas del espacio aéreo. El monitoreo continuo —estado de vuelos, comunicaciones y alertas— se vuelve crítico tanto para pasajeros como para carga.
  5. Gestionar seguros y cumplimiento. Revisar coberturas, exclusiones y requisitos de ruta. Una póliza mal alineada puede transformar un atraso en una pérdida total.

Escenarios logísticos: del desvío al rediseño de redes

Si la disrupción se limita a semanas, el sistema tenderá a absorber el impacto mediante reservas, reprogramación de vuelos y ajustes temporales en seguros, con un aumento de costos pero sin ruptura estructural.

Sin embargo, si el conflicto se prolonga, el transporte entra en una fase de rediseño: rutas alternativas más permanentes, contratos de mayor plazo, relocalización de inventarios y una presión sostenida sobre las tarifas.

En este contexto:

  • Aviación: redes más fragmentadas, hubs operando por debajo de su capacidad y mayor dependencia de conexiones indirectas.
  • Marítimo: incremento en el uso de rutas más largas y riesgo de congestión en puertos alternativos.
  • Terrestre y regional: saturación de pasos fronterizos y nodos intermodales por cambios bruscos en la demanda.

El conflicto vinculado a Irán pone en evidencia que el transporte no solo es un sector afectado, sino también el canal a través del cual una crisis se vuelve global. Cuando se interrumpen envíos por el estrecho de Ormuz o se cancelan vuelos por restricciones del espacio aéreo, no solo se compromete la movilidad: se ve afectada la fluidez de las cadenas de suministro y la capacidad de las economías de operar con normalidad.

2 de octubre del 2025

Las motocicletas son un pilar clave en la logística urbana. Son aliadas rápidas y flexibles que conectan a personas y negocios, resolviendo el día a día: desde entregas urgentes hasta el traslado de artículos pequeños. De hecho, en México, 8 de cada 10 envíos se hacen en moto, lo que subraya su importancia en la economía de las ciudades.

Para inDrive, la responsabilidad compartida es la base de un servicio justo. Usar una moto para una entrega parece simple, pero hacerlo bien depende de responder una pregunta esencial: ¿qué es realmente seguro, práctico y lógico transportar en dos ruedas?

De la experiencia con el servicio de Entregas hay dos puntos importantes a tener en cuenta:

  1. El peso ideal es de menos de 10 kilogramos.
  2. El paquete siempre debe tener un volumen razonable que no ponga en riesgo la seguridad del conductor o la estabilidad de la moto.

Seguir este parámetro promueve trayectos más eficientes, seguros, y sin sorpresas, tanto para quien envía como para quien entrega.

Te puede interesar: “Ya no se trata de mover productos, sino de construir una experiencia completa”

¿Qué puedes enviar en moto?

Con el límite de 10 kg, la lista de artículos que viajan bien es amplia. Los envíos más comunes incluyen:

  • Comida lista para consumir (30%): Desde un almuerzo hasta tamales y antojitos.
  • Ropa y accesorios (22%): Zapatos, prendas dobladas y bolsos.
  • Despensa básica (13%): Verduras, leche, tortillas y otros esenciales de uso diario.
  • Otras entregas rápidas (35%): Artículos de uso inmediato.

Además, las motos son perfectas para sobres, documentos, aparatos electrónicos personales (como audífonos o laptops), panadería o medicamentos. Son envíos que caben fácilmente y no necesitan condiciones especiales.

¿Qué es mejor NO enviar en moto?

Hay objetos que simplemente no están hechos para entregarse en dos ruedas. Para evitar riesgos y frustraciones:

  • Flores grandes: Este tipo de producto necesita más espacio y protección para llegar en perfecto estado. En estos casos, un coche es casi siempre la mejor opción.
  • Evita lo voluminoso o pesado: Muebles, pantallas grandes o cualquier artículo que exceda los límites de peso y tamaño seguros.
  • No envíes: Artículos frágiles mal empacados, alimentos líquidos o muy calientes sin un envase seguro, y bajo ninguna circunstancia, el transporte de animales. Su bienestar y seguridad requieren condiciones que una motocicleta no puede ofrecer.