12 de enero del 2021

Nuevo curso de ARLOG: Análisis para la gestión integral de los costos

 |   12 de enero del 2021

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La Asociación Argentina de Logística Empresaria (ARLOG) informó que lanzó la versión virtual de los cursos que se dictan mensualmente.

La capacitación denominada Análisis para la gestión integral de los costos en la operación logística, dará inicio el proximo 26 de enero. Tiene como objetivo transmitir a los participantes los conceptos para realizar el seguimiento de los resultados del negocio en relación con la operación logística.

También se busca lograr brindar herramientas para comprender la relación que existe entre los costos, el servicio y las modificaciones de cualquiera de sus variables, sin perder de vista la eficiencia y excelencia.

Temas:

-De qué hablamos cuando decimos “Costos para la Toma de Decisiones.

-Una mirada “integral” del Negocio donde operamos.

-Análisis y enfoque de lo General a lo particular en cada una de las operaciones.

-Entender si existen relaciones entre las distintas operaciones y cuál es la contribución al negocio total.

-Desagregado por cada área que participa en la prestación del servicio.

-Organigrama funcional de la organización y su participación y relación en cada Negocio.

-Asignación de Recursos (Dotación, Equipamiento, Insumos, Servicios).

Los interesados deben consultar información en mediante email : edu@arlog.org

 

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7 de julio del 2026

*Fuente Mail Boxes Etc.

La carrera por ganar competitividad en Vaca Muerta ya no se libra únicamente en los yacimientos. Cada vez más empresas proveedoras de la industria energética ponen la lupa sobre otro eslabón del negocio: la forma en que llegan al país los equipos, repuestos e insumos que utilizan en sus operaciones. La importación directa empieza a consolidarse como una herramienta para reducir costos, acortar plazos y mejorar la posición frente a competidores internacionales.

El crecimiento sostenido de la actividad en la formación no convencional elevó la demanda de materiales especializados. Ese incremento obligó a revisar procesos que durante años permanecieron prácticamente inalterados. Entre ellos aparece el abastecimiento desde el exterior, una etapa que para muchas firmas todavía depende de intermediarios y distribuidores antes de que llegue a destino.

Para numerosas empresas de capitales nacionales, el desafío ya no pasa únicamente por demostrar capacidad técnica o responder a una mayor carga de trabajo. El objetivo consiste en presentar ofertas más competitivas en licitaciones donde cada punto porcentual del costo puede inclinar la balanza. En ese escenario, revisar la estructura de compras internacionales comenzó a formar parte de la estrategia empresarial.

La posibilidad de acceder directamente a fabricantes y proveedores extranjeros permite eliminar parte de los sobrecostos que se generan a lo largo de la cadena comercial. Sin embargo, ese cambio también plantea nuevos desafíos. Gestionar importaciones demanda conocimientos específicos en comercio exterior, coordinación documental, planificación aduanera y seguimiento de embarques, tareas que muchas compañías no desarrollaban puertas adentro.

Esa realidad impulsa el crecimiento de servicios especializados que asumen la administración integral de las operaciones de importación para que las empresas mantengan su foco sobre la actividad petrolera. La tendencia apunta a profesionalizar un proceso que hasta hace pocos años era considerado secundario, pero que hoy puede definir la rentabilidad de un proyecto.

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«Muchas empresas locales del rubro de servicios en la industria energética descubren que una parte importante de sus costos proviene de la forma en que se abastecen. Optimizar la logística y el acceso a insumos a precios internacionales puede generar mejoras significativas sin necesidad de realizar inversiones productivas adicionales», explicó Santino Rebuffo, Country Manager de Mail Boxes Etc. Argentina.

En ese contexto, Mail Boxes Etc. comenzó a expandir su presencia en la Cuenca Neuquina con una propuesta orientada a facilitar la importación directa de insumos mediante su solución MBE Import. El esquema permite delegar la gestión documental, aduanera y operativa, de manera que las empresas accedan a proveedores internacionales sin incrementar su estructura permanente de personal ni asumir los costos de conformar un departamento propio de comercio exterior.

La evolución de este tipo de servicios también refleja un cambio más amplio dentro de la cadena de abastecimiento que sostiene el desarrollo de Vaca Muerta. A medida que aumenta la actividad, la disponibilidad de piezas críticas, herramientas específicas y equipamiento de alta complejidad adquiere un papel cada vez más determinante para evitar demoras operativas y garantizar la continuidad de los proyectos.

La consolidación de estos nuevos esquemas de abastecimiento muestra que la competitividad de Vaca Muerta depende de mucho más que la productividad de los pozos. La eficiencia con la que circulan equipos, componentes e insumos desde los mercados internacionales hasta los yacimientos neuquinos empieza a convertirse en un factor estratégico para toda la cadena de valor. «En un contexto de creciente integración con mercados globales, la eficiencia logística comienza a ocupar un lugar tan relevante como la capacidad técnica o la calidad de los servicios, redefiniendo las reglas de competitividad para las empresas que participan del desarrollo energético argentino», concluyó Rebuffo.

2 de marzo del 2026

La compañía llevó adelante una operación de gran magnitud en la Dársena E del Puerto de Buenos Aires, donde descargó tres locomotoras de 114 toneladas cada una, destinadas al Ferrocarril San Martín.

La maniobra requirió una planificación operativa especializada y se ejecutó en modalidad tándem, con dos grúas operando en simultáneo para cada unidad debido a su peso y dimensiones. La operación incluyó además la descarga de cajonería con repuestos correspondientes a las locomotoras, garantizando una gestión integral de la carga.

Este tipo de operaciones demuestra la capacidad técnica y la experiencia de Loginter en el manejo de cargas de proyecto y movimientos de gran porte, que demandan altos estándares de seguridad, coordinación y eficiencia operativa.

Asimismo, la participación en este tipo de iniciativas, contribuye al desarrollo del sistema ferroviario argentino, acompañando proyectos estratégicos que impactan directamente en la logística y la conectividad del país.

 

30 de enero del 2026

El Fondo de Convergencia Estructural del Mercosur (FOCEM) concretó el primer desembolso destinado a las obras de modernización de la línea Urquiza de cargas, un proyecto ejecutado por Trenes Argentinos Cargas. El giro inicial alcanzó unos 4,4 millones de dólares y marca un avance financiero en una iniciativa que había acumulado demoras desde su anuncio original.

Según la información oficial, el desembolso se instrumentó en dos tramos: uno por 2,1 millones de dólares y otro por 2,3 millones. Estos recursos se encuadran dentro de un convenio de mayor alcance, ratificado en agosto de 2023 y reactivado por la actual administración, que prevé una inversión total de 44,5 millones de dólares para intervenir distintos sectores del corredor ferroviario.

Del monto global comprometido, 29,8 millones de dólares corresponden a aportes no reembolsables del FOCEM, mientras que los 14,6 millones restantes deberán ser cubiertos por el Estado argentino. De acuerdo con la documentación aprobada, el esquema de financiamiento establece que los desembolsos del organismo regional se realicen de manera progresiva, en función del avance de las obras y del cumplimiento de los hitos administrativos previstos.

Las autoridades informaron que los fondos ya transferidos permitirán afrontar compromisos inmediatos del proyecto. En ese sentido, se indicó que el dinero será utilizado tanto para el pago de anticipos financieros de trabajos que aún no comenzaron como para cancelar certificados correspondientes a los primeros meses de ejecución de las tareas que ya se encuentran en marcha.

La renovación del Urquiza cargas

El proyecto financiado por el Mercosur contempla intervenciones sobre aproximadamente 210 kilómetros de vías de la línea Urquiza. Sin embargo, hasta el momento solo una parte reducida de ese paquete fue efectivamente licitada, incluyendo tramos acotados de mejoramiento de vías, la adquisición de ciertos insumos y obras puntuales de infraestructura, como la reparación de un puente en la provincia de Entre Ríos.

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Dentro de ese conjunto, Trenes Argentinos Cargas adjudicó de manera parcial la primera licitación hacia fines del año pasado, luego de un extenso período de postergaciones. En concreto, se asignaron dos renglones a la empresa C&E Construcciones: uno correspondiente a un tramo de cuatro kilómetros entre Paso de los Libres y el Puente Internacional Agustín P. Justo–Getúlio Vargas, y otro de trece kilómetros en el centro de Entre Ríos. Un tercer segmento, también licitado, permanece aún sin adjudicación.

Otras contrataciones vinculadas al proyecto siguen pendientes de definición, a pesar de haber sido anunciadas junto con el esquema general de obras. Esta situación refleja un avance dispar del plan, en el que el flujo de fondos comenzó a normalizarse, pero la ejecución física de los trabajos todavía se desarrolla de forma limitada.

En un contexto más amplio, este proyecto aparece como una de las pocas iniciativas de envergadura que muestran algún grado de continuidad dentro de Trenes Argentinos Cargas. La combinación de restricciones presupuestarias, la revisión del rol del Estado en el sistema ferroviario y la paralización de otras obras previstas incluso bajo el paraguas de la “Emergencia Ferroviaria” ha derivado en la baja o suspensión de múltiples licitaciones, lo que refuerza el carácter singular del avance registrado en la línea Urquiza.

25 de junio del 2026

*Por: Maximiliano Intilangelo, docente de la Diplomatura en Logística, E-commerce y Optimización de Procesos, a cargo de los cursos de Gestión de la Última Milla y Tecnología en Logística, Automatizaciones y Actualidad – UNDELTA – AECAUM y del departamento de Ciencias Sociales en Universidad Nacional de Luján (UNLu).

Durante los últimos años, la última milla se consolidó como uno de los grandes temas de la agenda logística argentina. El crecimiento del comercio electrónico, la expansión de los marketplaces, la presión por entregas más rápidas y la expectativa de trazabilidad permanente pusieron el foco sobre el tramo final de la distribución.

Sin embargo, esa mirada puede resultar incompleta. La última milla no empieza cuando el vehículo sale a la calle. Tampoco comienza cuando el paquete llega al operador logístico o cuando se arma una ruta. En términos operativos, la última milla empieza cuando el cliente hace click.

Ese click activa una promesa. Desde ese momento, la empresa debe validar stock, confirmar disponibilidad, asignar un nodo de preparación, liberar una orden, ejecutar el picking, consolidar el pedido, clasificar el envío, coordinar el transporte, informar al cliente y cumplir la entrega. La última milla, entonces, no es solo un problema de distribución: es el resultado visible de una cadena de decisiones comerciales, tecnológicas y operativas que comienza mucho antes.

Esta idea resulta especialmente relevante para la Argentina. Según la Cámara Argentina de Comercio Electrónico, el eCommerce argentino alcanzó en 2025 una facturación de $34.033.238 millones, con un crecimiento del 55% respecto de 2024. Además, se registraron 253 millones de órdenes de compra y 645 millones de unidades vendidas. Estos datos muestran que el canal digital ya no puede ser tratado como una operación accesoria: es parte estructural del consumo argentino.

Ese crecimiento genera una presión directa sobre las operaciones. No alcanza con vender más; hay que cumplir mejor. Cada orden implica inventario confiable, preparación precisa, clasificación eficiente, despacho coordinado, trazabilidad y capacidad de respuesta frente a incidencias. Cuando la promesa comercial se acorta —entrega en 24 horas, same day, retiro en tienda o ventanas horarias específicas—, la operación ya no puede sostenerse sobre procesos manuales frágiles, sistemas desconectados o datos poco confiables.

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Por eso, la tecnología en el warehouse deja de ser una mejora interna para convertirse en una condición para competir en última milla. Un WMS permite dirigir la operación del almacén: ubicaciones, inventario, reposición, reglas de picking, productividad, trazabilidad y despacho. Un OMS permite decidir desde dónde conviene cumplir cada pedido, qué stock está realmente disponible y cómo priorizar canales en entornos omnicanales. Un TMS conecta la preparación con la distribución, planificando cargas, asignando transportistas, optimizando rutas y dando visibilidad sobre el tramo final.

Cuando estos sistemas trabajan integrados, la operación deja de funcionar en silos. El pedido no “aparece” en la última milla: llega preparado, priorizado, clasificado y coordinado. Por el contrario, cuando el warehouse opera con inventarios inexactos, baja calidad de datos o procesos desconectados, la última milla absorbe problemas que nacieron antes: salidas tardías, rutas mal conformadas, pedidos incompletos, errores de entrega, reclamos y reintentos.

Lea la nota completa en la Revista Énfasis Logística (pag.33)

16 de julio del 2026

Grupo Murchison presentó su Reporte de Sostenibilidad 2025, en línea con su política de desarrollo sostenible. El documento resume las principales acciones realizadas durante el año, entre ellas una inversión de u$s1.394.800 en infraestructura con enfoque ambiental y la consolidación de una Estrategia de Sostenibilidad que dio lugar a un Plan de Acción ASG (Ambiental, Social y de Gobernanza).

El plan, elaborado con la participación de más de diez áreas de la compañía, se estructura en cuatro ejes: Desarrollo, Compromiso Social, Compromiso Ambiental y Cumplimiento, alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas.

«En materia ambiental, la elaboración de un nuevo inventario de emisiones, su análisis, el trabajo interno con los diferentes sectores y un ejercicio de benchmarking global nos permitió identificar líneas estratégicas con foco en la combustión móvil, el consumo de electricidad y el transporte tercerizado, fuentes que representan el 79% de las emisiones totales de la compañía», explicó Alejandro Van Thillo, CEO de Grupo Murchison.

Entre los proyectos destacados figura la reconversión, en Terminal Zárate, de la primera grúa RTG (grúa pórtico sobre neumáticos) mediante un proceso de hibridación. La inversión alcanzó los u$s700.000 y, según la empresa, permitirá reducir alrededor del 65% las emisiones de gases de combustión, además de disminuir la contaminación sonora en las plazoletas de la terminal.

Principales avances del período

Cambio climático y huella de carbono. La compañía registró una huella de carbono total de 17.984,45 toneladas de CO₂e. A partir de un plan orientado a la eficiencia energética, la transición tecnológica de equipos y la incorporación de generación renovable, evitó la emisión de 144 tCO₂e y obtuvo un ahorro económico estimado en u$s59.000.

Asimismo, el consumo interno de energía fue de 8.423.658 kWh. Durante 2025 aumentó el uso de electricidad renovable, que pasó de 37.502 kWh en 2024 a 158.430 kWh. En Uruguay se incorporaron 11 autoelevadores eléctricos y en Terminal Zárate se modernizó la infraestructura eléctrica.

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En ese establecimiento se incorporaron dos nuevas plantas de tratamiento de efluentes, ubicadas en el depósito ferroviario y en el sector de lavado de contenedores. Con estas incorporaciones, la empresa alcanzó un total de 16 plantas propias, lo que permitió reducir el volumen de residuos especiales líquidos enviados a disposición final.

Por otro lado, la empresa fortaleció iniciativas de economía circular mediante acuerdos con organizaciones como Cooperativa La Esperanza, Triex Uruguay y Cooperativa Milpos para el reciclaje, la valorización de metales y la disposición responsable de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE).

Impacto social

Durante 2025 Grupo Murchison destinó $24.208.682 a iniciativas sociales que alcanzaron a casi 2.050 beneficiarios. Además, realizó donaciones de computadoras, mobiliario y útiles escolares, e impulsó una alianza con Fundación Leer a través del programa Misión Alpha, orientado a fortalecer la comprensión lectora y las habilidades STEM en escuelas primarias. También duplicó las horas de participación de colaboradores voluntarios en programas sociales.

El reporte también señala avances en gestión de riesgos, cultura ética y protección de datos personales. Entre ellos menciona una mayor formalización de roles, responsabilidades y procesos, el refuerzo de las acciones de capacitación en ética y cumplimiento, y el avance del plan de remediación en materia de protección de datos personales.

Según la compañía, estas iniciativas reflejan avances en la implementación de una gestión alineada con estándares internacionales de sostenibilidad.