12 de enero del 2021

Nuevo curso de ARLOG: Análisis para la gestión integral de los costos

 |   12 de enero del 2021

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La Asociación Argentina de Logística Empresaria (ARLOG) informó que lanzó la versión virtual de los cursos que se dictan mensualmente.

La capacitación denominada Análisis para la gestión integral de los costos en la operación logística, dará inicio el proximo 26 de enero. Tiene como objetivo transmitir a los participantes los conceptos para realizar el seguimiento de los resultados del negocio en relación con la operación logística.

También se busca lograr brindar herramientas para comprender la relación que existe entre los costos, el servicio y las modificaciones de cualquiera de sus variables, sin perder de vista la eficiencia y excelencia.

Temas:

-De qué hablamos cuando decimos “Costos para la Toma de Decisiones.

-Una mirada “integral” del Negocio donde operamos.

-Análisis y enfoque de lo General a lo particular en cada una de las operaciones.

-Entender si existen relaciones entre las distintas operaciones y cuál es la contribución al negocio total.

-Desagregado por cada área que participa en la prestación del servicio.

-Organigrama funcional de la organización y su participación y relación en cada Negocio.

-Asignación de Recursos (Dotación, Equipamiento, Insumos, Servicios).

Los interesados deben consultar información en mediante email : edu@arlog.org

 

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2 de julio del 2026

La Cámara Argentina de la Última Milla (CAUM) presentó un informe elaborado por el especialista Francisco Goris en el que analiza la evolución esperada de los costos para las operaciones de picking y logística de última milla en Argentina entre mayo y julio de 2026. El documento busca aportar una herramienta para la planificación de operadores logísticos, empresas de comercio electrónico y retailers, a partir del análisis de las principales variables que impactan sobre la actividad.

En la introducción del trabajo se explica el alcance del estudio: «Análisis de los principales drivers de costo para operaciones de picking y última milla en Argentina, con proyecciones acumuladas mes a mes hasta julio de 2026, contraste contra IPC, mapa de convenios laborales aplicables y recomendaciones tácticas por modelo de negocio». Asimismo, aclara que se trata de un análisis sectorial elaborado por Francisco Goris.

«El sector logístico argentino llega a mayo de 2026 en un punto inusual. Por un lado, la inflación se acomodó al alza respecto del relevamiento previo del Banco Central, lo que mecánicamente baja la presión real de los costos laborales. Por otro lado, los dos índices de referencia para indexar contratos —FADEEAC y CEDOL— siguen claramente por encima del IPC, dejando una ventana clara para los operadores que sepan capturarla», afirma el documento.

En ese contexto, el informe proyecta que la evolución de los costos sea similar al de los precios durante los próximos meses. «Considerando como base marzo de 2026, se espera que los costos de última milla acompañen al aumento de precio de los productos transportados hasta julio del mismo año. Esto se debe a una desaceleración más lenta de la inflación (inflación más alta), y menores costos de picking (salarios retraídos) contrarrestados por el aumento del combustible esperado en junio (ajuste YPF). Durante el Hot Sale, con el aumento de cantidades, se espera una mejora por productividad de los envíos.»

Escenario macro

«Argentina atraviesa un escenario de desinflación más lenta de lo proyectado originalmente. El IPC de marzo cerró en 3,4% y el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central proyecta 2,6% / 2,3% / 2,1% / aproximadamente 2,0% para abril-julio. Los índices logísticos utilizados como referencia para el ajuste de contratos confirmaron una desaceleración tras el pico de marzo: FADEEAC abril efectivo +2,42% y CEDOL con transporte +2,44%. Sin embargo, ambos se separan del IPC durante todo el horizonte: al cierre de julio FADEEAC se ubicaría 2,28 puntos sobre el IPC y CEDOL 1,76 puntos».

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Entre los principales hallazgos, el informe identifica cuáles serán las variables que evolucionarán por encima y por debajo de la inflación. «FADEEAC (+11,59%), CEDOL (+11,07%), seguros (+10,38%) y gasoil (+9,74%) son las únicas variables que crecen por encima del IPC al cierre de julio. Comercio (-3,17 pp), Carga y Descarga (-2,12 pp), peajes (-1,31 pp), software (-1,28 pp), Monotributo (-0,75 pp), ART (-0,75 pp), packaging (-0,53 pp) y Camioneros (-0,44 pp) abaratan en términos reales», mientras que «VTV y patentes mantienen impacto bajo en el horizonte por estar fuera de su ventana de ajuste».

El documento también destaca el comportamiento esperado de los costos laborales. «Los índices laborales pasan a abaratarse en términos reales: Comercio 3,17 puntos debajo del IPC (supermercados y comercios generales); Carga y Descarga 2,12 puntos (Mercado Libre); Camioneros 0,44 puntos (CD y centros de fulfillment de 3PL: Andreani, OCA, Correo Argentino) y Monotributo 0,75 puntos. Las variables secundarias también quedan por debajo de la inflación: ART 0,75 puntos, software 1,28 puntos, peajes 1,31 puntos.»

 «Los dos índices logísticos (FADEEAC +11,59% y CEDOL +11,07%)» permanecerán por encima del IPC previsto, mientras que el «combustible» se mantendría «estable hasta mediados de mayo por buffer YPF», aunque se espera «un salto del 6% en junio si se trasladan crudo + impuesto». En ese escenario, la estimación es que «la operación e-commerce típica» registre un crecimiento de costos de «+8,94% a julio», equivalente a «0,37 puntos por debajo del IPC», reflejando una leve mejora en términos reales para las empresas del sector.

29 de diciembre del 2025

La temporada de fiestas de fin de año representa un período de alta actividad para el comercio, tanto en tiendas físicas como en plataformas de comercio electrónico. Sin embargo, junto con el aumento de ventas, se intensifica el fenómeno de las devoluciones. Diversos factores, como regalos repetidos, errores en la preparación de pedidos o cambios de preferencia del consumidor, contribuyen a que esta etapa se convierta en un desafío logístico significativo para el sector retail.

Los datos recientes muestran que las devoluciones no son un fenómeno marginal: un informe de Deloitte indica que las tasas pueden alcanzar el 16% y que un 98% de los compradores considera que la facilidad para devolver un producto impacta directamente en su decisión de repetir compras. Esto sitúa a la logística inversa —el proceso que gestiona el retorno de productos desde el consumidor hacia la cadena de suministro— como un elemento central en la estrategia de ventas durante los picos de demanda.

El rol del ecommerce

El crecimiento del comercio online ha ampliado aún más la relevancia de este fenómeno. Según la National Retail Federation (NRF), las devoluciones en ventas digitales son, en promedio, un 21% superiores a las de tiendas físicas tradicionales. Además, un 76% de los consumidores prioriza la posibilidad de devolver productos sin costo al momento de elegir un proveedor. En este contexto, contar con procesos de devolución rápidos y claros se convierte en un factor más determinante para la fidelización de clientes que muchas estrategias de lealtad convencionales.

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El manejo ineficiente de devoluciones genera costos elevados y puede afectar la gestión de inventario y la sostenibilidad de las operaciones. Empresas que no logran coordinar su logística inversa enfrentan sobrestock, uso innecesario de espacio y mayores niveles de desperdicio. Por ello, muchas organizaciones adoptan modelos de economía circular, que incluyen la reutilización, reparación y reciclaje de productos, acompañados de infraestructura, personal capacitado y sistemas automatizados que permiten visibilidad y control sobre el proceso.

La omnicanalidad es clave en la logística inversa

La tecnología juega un papel decisivo para optimizar la logística inversa y mejorar la experiencia del cliente. Plataformasque centralizan la operación de distintos canales, unificando la gestión de pedidos, stock y devoluciones bajo una estrategia omnicanal. “La solución hace que la tienda física y el canal online funcionen como uno solo, permitiendo, por ejemplo, que un cliente compre por la web y devuelva el producto en una tienda, un correo o un locker, fortaleciendo la confianza en la marca”, explica Martín Malievac, director de Investigación y Desarrollo de Napse.

El futuro del retail dependerá en gran medida de la capacidad de las empresas para integrar la logística inversa dentro de su estrategia comercial. La combinación de automatización, tecnología avanzada y modelos sostenibles no solo reduce costos y tiempos de gestión, sino que también convierte las devoluciones en una oportunidad para reforzar la fidelización de clientes y mejorar la percepción de la marca, incluso durante los picos de demanda post-festivos.

En un escenario de consumidores más informados y regulaciones ambientales más estrictas, la logística inversa se perfila como un componente estratégico para la competitividad del sector. Aquellas empresas que inviertan en soluciones tecnológicas, infraestructura adecuada y procesos estandarizados estarán mejor posicionadas para enfrentar los desafíos del comercio digital, consolidar la experiencia de compra y transformar un proceso tradicionalmente visto como costoso en una ventaja competitiva tangible.

*Fuente: informe de Napse

8 de julio del 2026

Mientras Chile se destaca por la eficiencia de sus puertos, Brasil por la escala de su infraestructura y Uruguay y Paraguay por sus ventajas operativas y fiscales, Argentina acelera inversiones en tecnología, automatización y centros logísticos para reducir la brecha competitiva y consolidarse como uno de los mercados logísticos con mayor potencial de crecimiento de América Latina.

La logística dejó de ser únicamente una función operativa para convertirse en uno de los principales factores de competitividad empresarial. En un contexto regional donde la velocidad de respuesta, la eficiencia y la capacidad de adaptación son determinantes, Argentina atraviesa un proceso de transformación que comienza a acercar al país a los estándares de los mercados logísticos más desarrollados de América Latina.

Si bien persisten desafíos vinculados a infraestructura, costos operativos y una fuerte dependencia del transporte automotor, el sector muestra señales concretas de evolución impulsadas por inversiones en tecnología, modernización de procesos y expansión de centros de distribución estratégicamente ubicados en distintos corredores productivos del país.

En el plano regional, Chile mantiene una posición destacada gracias a la eficiencia de su sistema portuario y su integración con el comercio internacional. Brasil continúa liderando por la magnitud de su mercado interno, la diversidad de sus modos de transporte y la escala de su infraestructura logística. Por su parte, Uruguay y Paraguay han fortalecido su atractivo mediante regímenes fiscales competitivos, zonas francas y facilidades orientadas al comercio exterior.

Frente a este escenario, Argentina busca capitalizar algunas de sus fortalezas diferenciales: un mercado de consumo relevante, una importante base industrial, recursos humanos especializados y una creciente adopción de herramientas tecnológicas aplicadas a la gestión de la cadena de suministro.

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La incorporación de soluciones de automatización, sistemas de trazabilidad en tiempo real, inteligencia artificial, analítica avanzada y herramientas de optimización operativa está permitiendo mejorar niveles de productividad, visibilidad y servicio en múltiples industrias.

El crecimiento sostenido del comercio electrónico, junto con la necesidad de reducir tiempos de entrega y aumentar la flexibilidad operativa, está impulsando a muchas compañías a rediseñar sus redes logísticas, acercando inventarios a los principales centros urbanos y fortaleciendo su presencia en corredores estratégicos para la distribución nacional.

“Hoy la competitividad logística ya no depende exclusivamente del costo del transporte. Las empresas necesitan cadenas de abastecimiento más inteligentes, resilientes y conectadas, capaces de responder rápidamente a cambios en la demanda, interrupciones operativas o nuevas exigencias de los clientes. La tecnología se ha convertido en un factor central para alcanzar esos objetivos”, señala Gabriel García Polignano, Director Ejecutivo de Celsur.

Especialistas del sector coinciden en que América Latina atraviesa una etapa de profunda transformación logística. En este contexto, la capacidad de integrar infraestructura física con tecnología, automatización y gestión basada en datos será uno de los principales factores que determinarán la competitividad de cada país en los próximos años.

Argentina cuenta con capacidades logísticas que muchas veces son subestimadas. La combinación de experiencia operativa, talento técnico y adopción tecnológica está permitiendo que numerosas compañías alcancen niveles de desempeño comparables con los de los mercados más avanzados de la región. El desafío ahora es sostener las inversiones y continuar desarrollando infraestructura que acompañe ese crecimiento”, agregan desde Celsur.

Aunque la mejora de costos y eficiencia continúa siendo una asignatura pendiente, existe consenso en que la logística argentina está atravesando uno de los procesos de modernización más significativos de las últimas décadas. Para muchas empresas, esa evolución ya representa una ventaja competitiva clave tanto para fortalecer su posición en el mercado interno como para potenciar su inserción en cadenas de valor regionales e internacionales.

Fuente: webpicking.com

25 de junio del 2026

*Por: Maximiliano Intilangelo, docente de la Diplomatura en Logística, E-commerce y Optimización de Procesos, a cargo de los cursos de Gestión de la Última Milla y Tecnología en Logística, Automatizaciones y Actualidad – UNDELTA – AECAUM y del departamento de Ciencias Sociales en Universidad Nacional de Luján (UNLu).

Durante los últimos años, la última milla se consolidó como uno de los grandes temas de la agenda logística argentina. El crecimiento del comercio electrónico, la expansión de los marketplaces, la presión por entregas más rápidas y la expectativa de trazabilidad permanente pusieron el foco sobre el tramo final de la distribución.

Sin embargo, esa mirada puede resultar incompleta. La última milla no empieza cuando el vehículo sale a la calle. Tampoco comienza cuando el paquete llega al operador logístico o cuando se arma una ruta. En términos operativos, la última milla empieza cuando el cliente hace click.

Ese click activa una promesa. Desde ese momento, la empresa debe validar stock, confirmar disponibilidad, asignar un nodo de preparación, liberar una orden, ejecutar el picking, consolidar el pedido, clasificar el envío, coordinar el transporte, informar al cliente y cumplir la entrega. La última milla, entonces, no es solo un problema de distribución: es el resultado visible de una cadena de decisiones comerciales, tecnológicas y operativas que comienza mucho antes.

Esta idea resulta especialmente relevante para la Argentina. Según la Cámara Argentina de Comercio Electrónico, el eCommerce argentino alcanzó en 2025 una facturación de $34.033.238 millones, con un crecimiento del 55% respecto de 2024. Además, se registraron 253 millones de órdenes de compra y 645 millones de unidades vendidas. Estos datos muestran que el canal digital ya no puede ser tratado como una operación accesoria: es parte estructural del consumo argentino.

Ese crecimiento genera una presión directa sobre las operaciones. No alcanza con vender más; hay que cumplir mejor. Cada orden implica inventario confiable, preparación precisa, clasificación eficiente, despacho coordinado, trazabilidad y capacidad de respuesta frente a incidencias. Cuando la promesa comercial se acorta —entrega en 24 horas, same day, retiro en tienda o ventanas horarias específicas—, la operación ya no puede sostenerse sobre procesos manuales frágiles, sistemas desconectados o datos poco confiables.

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Por eso, la tecnología en el warehouse deja de ser una mejora interna para convertirse en una condición para competir en última milla. Un WMS permite dirigir la operación del almacén: ubicaciones, inventario, reposición, reglas de picking, productividad, trazabilidad y despacho. Un OMS permite decidir desde dónde conviene cumplir cada pedido, qué stock está realmente disponible y cómo priorizar canales en entornos omnicanales. Un TMS conecta la preparación con la distribución, planificando cargas, asignando transportistas, optimizando rutas y dando visibilidad sobre el tramo final.

Cuando estos sistemas trabajan integrados, la operación deja de funcionar en silos. El pedido no “aparece” en la última milla: llega preparado, priorizado, clasificado y coordinado. Por el contrario, cuando el warehouse opera con inventarios inexactos, baja calidad de datos o procesos desconectados, la última milla absorbe problemas que nacieron antes: salidas tardías, rutas mal conformadas, pedidos incompletos, errores de entrega, reclamos y reintentos.

Lea la nota completa en la Revista Énfasis Logística (pag.33)

14 de mayo del 2026

Tras su inauguración en la Ciudad de Buenos Aires, Mail Boxes Etc. (MBE), la red internacional especializada en envíos nacionales e internacionales, encomiendas, servicios de e-commerce y soluciones logísticas para empresas, amplía su presencia en el país y desembarca en la Patagonia.

La compañía anunció la apertura de su primera sucursal en el interior del país, ubicada en la provincia de Neuquén. Con esta nueva operación, MBE busca capitalizar el dinamismo productivo de la región y acompañar el crecimiento de emprendedores y empresas locales con soluciones logísticas adaptadas a una economía cada vez más descentralizada.

El nuevo centro ofrecerá, al igual que el resto de las franquicias de la red, un portafolio integral de servicios que incluye encomiendas, envíos nacionales e internacionales, almacenaje temporal y soluciones de embalaje profesional. Entre ellos se destaca MBE Micrologistics, orientado a la gestión logística integral de pequeños volúmenes, además de servicios de importación con asesoramiento y gestión profesional, fulfillment para e-commerce y soluciones a medida para empresas, adaptadas a las necesidades del mercado local bajo estándares internacionales de calidad.

La llegada de MBE a Neuquén responde al fuerte dinamismo económico de la provincia, impulsado por el sector energético, las perspectivas de crecimiento de Vaca Muerta, el desarrollo del entramado PyME y el aumento de la demanda de servicios logísticos profesionales tanto a nivel nacional como internacional.

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En una industria donde la urgencia y las largas distancias son factores clave, los servicios flexibles y personalizados cobran cada vez más relevancia. Desde envíos internacionales urgentes y soluciones de última milla en zonas remotas hasta embalajes profesionales con estándares certificados y mensajería local, MBE busca centralizar la operatoria logística en un único canal, reduciendo tareas administrativas, operativas y comerciales.

Además, empresas que operan en la región sin contar con infraestructura propia pueden acceder a soluciones de almacenamiento temporal, embalaje y distribución para sostener sus operaciones. La provincia también cuenta con un entramado productivo diversificado, con actividades vinculadas a las industrias vitivinícola, frutícola, química y de servicios.

“El desembarco en la provincia es estratégico. Neuquén presenta un fuerte potencial, con una actividad empresarial en expansión y una demanda concreta de soluciones logísticas confiables y a medida, capaces de acompañar a empresas, emprendedores y profesionales en su operatoria diaria”, destacó Santino Rebuffo, Country Manager de MBE en Argentina.