12 de enero del 2021

Se oficializa la creación del Cofed

 |   12 de enero del 2021

...

El Gobierno publicó hoy en el Boletín Oficial la resolución 4/2020 de la Secretaría de Planificación de Transporte, que da luz al Consejo Federal Consultivo de Logística Multimodal (Cofed).

La entidad estatal buscará colaborar en el diseño de una política estratégica nacional, “en aras de promover un ecosistema de logística multimodal, con miras a incrementar la producción nacional, la carga y servicios anexos, la generación de fuentes de trabajo y la eficiencia en todos los nodos logísticos vinculados al comercio interno y a la política exportadora nacional”, establece el escrito.

También se indica que el Consejo “tendrá como misión primordial incentivar la inversión pública y privada en los nodos logísticos exportadores, mediante la propuesta de regulaciones tendientes a desarrollar estímulos que generen previsibilidad a mediano y largo plazo en el desarrollo de proyectos logísticos que mejoren la competitividad en materia de comercio interno y exportaciones”.

Precisó que entre los temas a desarrollar en el marco del Cofed están el sistema de transporte terrestre de cargas y la intermodalidad entre los servicios de carácter ferroviario y automotor; la política en materia de contenedores; y los nodos multimodales en polos exportadores.

También se incluyen el Sistema Hidroviario y sus vinculaciones con el transporte terrestre y el de ultramar; generar propuestas para eficientizar la interfase Puerto – Accesos Terrestres; aumentar el uso de la tecnología y sus herramientas para propender a la reducción de costos logísticos; y los servicios en materia portuaria tendientes a la mejora integral del sistema; entre otros.

La normativa invitó a la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara), al Centro de Exportadores de Cereales (CEC), al Consejo Agro Industrial Argentino (CAA), a la Unión Industrial Argentina (UIA), y al Registro Único del Transporte Automotor (RUTA), a formar parte del Consejo.

Te puede interesar:

Crean el Consorcio Logístico Villa Mercedes – Puerto de La Plata

Se conformó el Consejo Federal Consultivo de Logística Multimodal

Más noticias
25 de junio del 2026

*Por: Maximiliano Intilangelo, docente de la Diplomatura en Logística, E-commerce y Optimización de Procesos, a cargo de los cursos de Gestión de la Última Milla y Tecnología en Logística, Automatizaciones y Actualidad – UNDELTA – AECAUM y del departamento de Ciencias Sociales en Universidad Nacional de Luján (UNLu).

Durante los últimos años, la última milla se consolidó como uno de los grandes temas de la agenda logística argentina. El crecimiento del comercio electrónico, la expansión de los marketplaces, la presión por entregas más rápidas y la expectativa de trazabilidad permanente pusieron el foco sobre el tramo final de la distribución.

Sin embargo, esa mirada puede resultar incompleta. La última milla no empieza cuando el vehículo sale a la calle. Tampoco comienza cuando el paquete llega al operador logístico o cuando se arma una ruta. En términos operativos, la última milla empieza cuando el cliente hace click.

Ese click activa una promesa. Desde ese momento, la empresa debe validar stock, confirmar disponibilidad, asignar un nodo de preparación, liberar una orden, ejecutar el picking, consolidar el pedido, clasificar el envío, coordinar el transporte, informar al cliente y cumplir la entrega. La última milla, entonces, no es solo un problema de distribución: es el resultado visible de una cadena de decisiones comerciales, tecnológicas y operativas que comienza mucho antes.

Esta idea resulta especialmente relevante para la Argentina. Según la Cámara Argentina de Comercio Electrónico, el eCommerce argentino alcanzó en 2025 una facturación de $34.033.238 millones, con un crecimiento del 55% respecto de 2024. Además, se registraron 253 millones de órdenes de compra y 645 millones de unidades vendidas. Estos datos muestran que el canal digital ya no puede ser tratado como una operación accesoria: es parte estructural del consumo argentino.

Ese crecimiento genera una presión directa sobre las operaciones. No alcanza con vender más; hay que cumplir mejor. Cada orden implica inventario confiable, preparación precisa, clasificación eficiente, despacho coordinado, trazabilidad y capacidad de respuesta frente a incidencias. Cuando la promesa comercial se acorta —entrega en 24 horas, same day, retiro en tienda o ventanas horarias específicas—, la operación ya no puede sostenerse sobre procesos manuales frágiles, sistemas desconectados o datos poco confiables.

Te podría interesar: Argentina se destaca en el comercio electrónico por un hábito que beneficia a los retailers

Por eso, la tecnología en el warehouse deja de ser una mejora interna para convertirse en una condición para competir en última milla. Un WMS permite dirigir la operación del almacén: ubicaciones, inventario, reposición, reglas de picking, productividad, trazabilidad y despacho. Un OMS permite decidir desde dónde conviene cumplir cada pedido, qué stock está realmente disponible y cómo priorizar canales en entornos omnicanales. Un TMS conecta la preparación con la distribución, planificando cargas, asignando transportistas, optimizando rutas y dando visibilidad sobre el tramo final.

Cuando estos sistemas trabajan integrados, la operación deja de funcionar en silos. El pedido no “aparece” en la última milla: llega preparado, priorizado, clasificado y coordinado. Por el contrario, cuando el warehouse opera con inventarios inexactos, baja calidad de datos o procesos desconectados, la última milla absorbe problemas que nacieron antes: salidas tardías, rutas mal conformadas, pedidos incompletos, errores de entrega, reclamos y reintentos.

Lea la nota completa en la Revista Énfasis Logística (pag.33)

5 de mayo del 2026

La Terminal de Contenedores 2 (TC2) del Puerto de Mar del Plata manifestó su respaldo al esquema de incentivos recientemente anunciado por el Consorcio Portuario Regional, orientado a fortalecer las exportaciones y seguir consolidando al puerto como una opción estratégica para las empresas pesqueras y de carga en general.

Te puede interesar: Federico Sturzenegger en Expo EFI: “Estamos en un proceso de crecimiento liderado por las exportaciones sin límites”

La iniciativa se suma a los beneficios que ya ofrece la terminal, tanto para la navieras como para los buques pesqueros y cargas generales, que eligen exportar por el puerto Mar del Plata. La inclusión de estas medidas apunta a que las compañías que ya operan en el puerto canalicen sus exportaciones a través de la terminal local, potenciando una alternativa logística más competitiva, eficiente y cercana. En este marco, el esquema incorpora acciones concretas que impactan directamente en la competitividad tales como:

Bonificación a la exportación

Se establece la bonificación del 100% del Canon de Cargas para todas las operaciones de exportación realizadas dentro de la jurisdicción portuaria, lo que permite una reducción significativa de los costos operativos.

Prioridad operativa

Las empresas que descarguen y exporten por el puerto contarán con prioridad de ingreso, amarre y uso preferencial de muelle, optimizando tiempos y mejorando la eficiencia logística.

Incentivo por integración operativa

Se implementa un esquema de bonificaciones sobre el uso del puerto para aquellas empresas o grupos económicos que operen buques en Mar del Plata y, simultáneamente, canalicen sus exportaciones desde esta terminal, promoviendo una mayor integración de las operaciones.

Este último punto resulta especialmente relevante, ya que reconoce y potencia el compromiso de los operadores que apuestan por una logística integrada: a mayor nivel de vinculación con la terminal, mayores son los beneficios.

“La articulación entre el sector público y privado es clave para seguir desarrollando el potencial del Puerto de Mar del Plata. Este tipo de medidas no solo mejora la competitividad, sino que también genera previsibilidad y condiciones concretas para que más empresas exporten desde acá”, señaló Emilio Bustamante, director de TC2.

Asimismo, agregó: “Desde la terminal estamos enfocados en facilitar procesos, optimizar tiempos y acompañar a los exportadores con soluciones logísticas eficientes que fortalezcan el crecimiento de la actividad, consolidando a Mar del Plata como un nodo logístico cada vez más competitivo dentro del sistema portuario argentino”.

20 de mayo del 2026

A medida que se acerca la Copa Mundial de la FIFA 2026, la conversación en torno a su impacto económico ha puesto el foco en sectores como el turismo, la hospitalidad y el consumo. Sin embargo, detrás de este dinamismo existe un desafío menos visible, pero igual de relevante: la capacidad logística para abastecer una demanda extraordinaria en tiempo récord.

De acuerdo con Deloitte, el Mundial podría generar hasta 2,730 millones de dólares en valor agregado para la economía mexicana, además de impulsar el consumo tanto en hogares como en bares, restaurantes y espacios públicos¹. En este contexto, las bebidas alcohólicas —particularmente la cerveza— concentrarán entre 55% y 65% del gasto asociado a la denominada “canasta mundial” ², consolidándose como una de las categorías clave durante el torneo.

Este fenómeno se da en un país donde el consumo de cerveza ya es estructural. En México, el consumo per cápita alcanza los 68 litros anuales³, posicionando a esta industria no solo como un elemento cultural, sino como un motor económico relevante dentro del sector manufacturero y agroindustrial.

Te puede interesar: Cómo lograr una logística urbana más eficiente y sostenible

La logística de la cerveza

Sin embargo, el verdadero reto no estará únicamente en el volumen de consumo, sino en la capacidad de abastecerlo. De acuerdo con Barclays Equity Research, el volumen de venta de cerveza en ciudades sede como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey podría incrementarse hasta 9.9% durante el torneo, una cifra que triplica el crecimiento habitual de la industria en años sin eventos de esta magnitud⁴.

Este incremento, impulsado tanto por el consumo local como por la llegada de turistas internacionales, ejercerá cierta presión sobre las cadenas de suministro. El mismo análisis advierte que los costos logísticos en zonas urbanas podrían aumentar hasta 30%, particularmente en la última milla, debido a la saturación de las ciudades y las restricciones de movilidad. A esto se suma la necesidad de incrementar hasta en 25% los activos logísticos, como pallets y unidades de transporte, para evitar riesgos de desabasto⁴.

“Eventos de esta magnitud evidencian que el reto no es únicamente mover más producto, sino hacerlo de forma más eficiente, coordinada y sostenible. La logística se convierte en un habilitador clave para responder a picos de demanda sin comprometer la operación”, señaló Giovanni Mirabent, Country General Manager para México y Key Accounts para América Latina en CHEP.

En este contexto, la logística tradicional —diseñada para escenarios de demanda estable— enfrenta límites operativos. Modelos lineales pueden resultar insuficientes ante incrementos abruptos en el consumo, lo que ha acelerado la adopción de esquemas de economía circular dentro de la cadena de suministro.

Pooling

A través de modelos como el pooling, que permiten compartir, recuperar, reparar y reutilizar pallets estandarizados entre múltiples actores, es posible optimizar el uso de activos, reducir traslados innecesarios y responder con mayor agilidad a escenarios de alta demanda. Este tipo de soluciones no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también contribuye a reducir la huella ambiental de las operaciones logísticas.

De cara al Mundial 2026, la capacidad de las empresas para adaptarse a estos nuevos modelos será determinante. Más allá del incremento en ventas, el verdadero diferencial competitivo estará en la eficiencia con la que las cadenas de suministro logren responder a un entorno más dinámico, exigente y complejo.

En una industria donde cada litro cuenta, la logística ya no es solo un componente operativo: es una condición para competir.

Fuentes:

1.-Deloitte, Prepárate para el Mundial: nuevas oportunidades para los negocios, 2026.

2.-Deloitte, estimaciones sobre la “canasta mundial” y distribución del gasto durante eventos deportivos.

3-Instituto Nacional de Estadística y Geografía, Conociendo la industria de la cerveza en México.

4.- Barclays Equity Research, Beverages & Logistics: 2026 World Cup Outlook, enero de 2026.

26 de enero del 2026

*Por: Raúl Tomé – presidente S&T Servicio y Tecnología SA

Nuestro país enfrenta una coyuntura histórica que define no solo su competitividad comercial, sino la viabilidad misma de su estructura económica federal. El presente diagnóstico, elaborado en colaboración inteligente con la IA desde una perspectiva geoestratégica multidisciplinaria, despliega una investigación exhaustiva sobre la reingeniería de la matriz logística nacional, integrando las visiones de S&T SA – a través de la iniciativa FOXBORO y los fundamentos teóricos de la Asociación Intermodal de América del Sur (AIMAS).

El objetivo central es trascender el diagnóstico de las ineficiencias actuales para proponer una arquitectura de flujos sincronizados que integre, de manera pragmática y operativa, el transporte automotor, ferroviario, fluvial, marítimo y aéreo.

Nuestro diagnóstico

El sistema logístico argentino opera bajo un esquema de “estanflación logística” , un término que encapsula la paradoja de costos operativos crecientes en un contexto de volúmenes de consumo decrecientes. La contracción del consumo masivo, que registró una caída interanual 13,7% en 2024, no ha venido acompañada de una flexibilización de la oferta logística, sino de un endurecimiento de sus costos y “dolores” estructurales, exacerbados por una dependencia casi absoluta del camión para distancias medias y largas. Esta rigidez modal, donde el transporte automotor explica más del 93% de los movimientos internos, expone a la economía nacional a sobrecostos sistémicos derivados de los “kilómetros en vacío”, la saturación de la infraestructura vial y una huella de carbono insostenible. Controversialmente se mira al camión como el “enemigo” responsable de todos los males, cuando en rigor es una de las víctimas más importantes en este escenario, pagando no solo con una rentabilidad insuficiente para la reposición de flota, sino con horas robadas a la familia y a la salud.

Se plantea el paso de un modelo radial y competencia destructiva entre modales, hacia una Red de Sincronización Logística basada en la colaboración. Este cambio de paradigma, sustentado por los modelos de AIMAS y FOXBORO de S&T SA, postula que “toda carga es buen negocio para el camión y todo camión es buen cliente del ferrocarril”. La integración no es una opción, es un imperativo matemático para eliminar los costos de la improductividad y recuperar la competitividad del sistema.

A lo largo de este artículo se evaluará, asimismo, la viabilidad de recuperar el cabotaje marítimo y fluvial como ejes de soberanía y eficiencia, y el rol disruptivo del transporte aéreo en la era del comercio electrónico, transformando – colaborativamente – la Logística de un centro de costos a una ventaja competitiva estratégica.

La Estanflación Logística y el Colapso del Modelo Radial

El concepto de “estanflación logística”, que desde S&T SA utilizamos para caracterizar sintéticamente la situación actual, revela una disfunción profunda. En un entorno recesivo, la lógica tradicional dictaría una baja en los costos de flete por menor demanda. Sin embargo, en Argentina ocurre lo contrario. Los costos operativos del transporte automotor (combustible, neumáticos, paritarias) aumentan por encima de la inflación general, mientras que la atomización de los volúmenes de carga impide consolidar envíos eficientes.

El modelo radial histórico, diseñado a fines del siglo XIX y consolidado en el XX, converge obsesivamente hacia el puerto de Buenos Aires y el complejo de crushing de soja en el Gran Rosario. Esta estructura es eficiente para la exportación de commodities (granos), donde el flujo es masivo y unidireccional hacia el puerto. Sin embargo, para la distribución de productos de consumo masivo y bienes industriales, este diseño es letal. El AMBA actúa como un “sumidero de carga” que absorbe el 41,2% del volumen nacional de productos terminados, pero genera un retorno industrial de baja densidad (pañales, plásticos, envases vacíos) que no logra compensar la capacidad de bodega de los camiones que ingresan.

Las auditorías sectoriales indican que entre el 37% y el 54% de las unidades de larga distancia regresan a sus bases en el interior vacías o semivacías. Este desperdicio de capacidad instalada es el principal driver del “Costo Argentino”. Un camión que viaja de Córdoba a Buenos Aires con autopartes y vuelve vacío, debe cargar la totalidad de sus costos fijos y variables sobre el viaje de ida, duplicando la tarifa efectiva por tonelada transportada.

Te podría interesar: Boom de compras online: ropa, calzado y tecnología lideran el “puerta a puerta”

La “Carga Invisible” y la Tensión en la Infraestructura

Un hallazgo crítico de la investigación de S&T SA es la discrepancia entre las estadísticas oficiales de consumo y el movimiento real de cargas. Mientras los datos de consumo de alimentos sólidos rondan los 12 millones de toneladas, el sistema logístico procesa un Throughput Logístico Bruto de 25 millones de toneladas. Esta diferencia de más del 100% corresponde a la “carga invisible”:

  1. Bebidas y Líquidos: Productos de altísima densidad y bajo valor unitario que estresan la capacidad de carga por peso (weigh out) antes que por volumen.
  2. Logística Inversa: El movimiento de envases de vidrio retornables, cajones de plástico, pallets y materiales de embalaje. En sectores como la cervecería o las gaseosas, por cada camión de producto lleno que va al mercado, hay un flujo casi equivalente de vidrio, plástico y madera que debe volver a fábrica.
  3. Insumos Industriales: El movimiento de azúcar, alcoholes, preformas, petroquímicos, cartón corrugado y vidrio virgen hacia las plantas productoras.

Esta carga invisible circula hoy mayoritariamente por camión, saturando rutas troncales como la RN 9, RN 7 y RN 14, compitiendo por espacio vial con el transporte de pasajeros y generando un deterioro acelerado de la calzada que el Estado no logra mantener al ritmo del desgaste.

La ineficiencia sistémica se traduce en una pérdida de competitividad internacional. Estudios comparativos indican que el flete camionero promedio en Argentina es hasta un 30% más caro en dólares por tonelada-kilómetro que en Brasil o Estados Unidos.

 El Nuevo Paradigma Ferroviario: Modelo 5F y Economía de Variedad

La recuperación del ferrocarril de cargas no es una cuestión de nostalgia, sino de supervivencia económica. La propuesta de AIMAS introduce el concepto disruptivo del Modelo de Ferrocarril Integrado de 5ta Generación (5F), que desafía la lógica convencional de operación ferroviaria en Argentina.

Crítica al Modelo “Open Access” (Acceso Abierto)

El modelo vigente y las propuestas de “Open Access” (donde el Estado mantiene la vía y cualquier operador puede correr trenes) son severamente cuestionados por la investigación. La experiencia internacional y local sugiere que el Open Access en mercados de carga no densos conduce a una “subaditividad económica”: la suma de los costos de múltiples operadores pequeños es mayor que el costo de un sistema integrado. Además, favorece la creación de monopolios naturales donde solo los grandes dadores de carga (mineras, aceiteras) pueden costear sus propios operativos, dejando a las PyMEs y cargas generales sin servicio.

El Modelo 5F propone un esquema de concesión integral (infraestructura + trenes mixtos + tracción, no necesariamente vagones) por mallas regionales, basado en:

  1. Alianza Camión-Tren: El camión se convierte en el principal aliado y cliente. El ferrocarril se concentra en la tracción troncal masiva de los negocios que van detrás de la locomotora. El camión asegura la capilaridad y la comercialización de extremo a extremo.
  2. Economía de Variedad: En lugar de buscar solo “economías de escala” (trenes block de soja), se busca la “economía de variedad”: trenes que lleven contenedores, vagones sueltos, paquetería y pallets de múltiples rubros en una misma formación. Esto genera la masa crítica necesaria para justificar frecuencias diarias.
  3. Trenes Mixtos de Alta Frecuencia: Implementación de servicios regulares que combinen carga y, eventualmente, pasajeros o encomiendas, parando en todas las estaciones intermedias para captar y dejar carga. Esto recupera la función del ferrocarril como estructurador territorial.
  4. Competencia de Negocios, no de Trenes: El concesionario provee la “cinta transportadora” (vía y locomotora), y sobre ella compiten cientos de empresas logísticas (camioneros, operadores intermodales) moviendo sus propios vagones o contenedores.

Una barrera histórica para la integración modal ha sido la incompatibilidad de equipos. El contenedor marítimo de 20 o 40 pies es a menudo demasiado grande o pesado para la distribución urbana o para ciertos dadores de carga del interior. Como respuesta 5F introduce la estandarización del contenedor de 8 metros (aprox. 26 pies).

Esta unidad es modular, optimiza el espacio en los vagones playos existentes y es fácilmente transportable por camiones chasis convencionales en la distribución urbana, eliminando la necesidad de las grúas pórtico en cada estación pequeña. Permite que una PyME de Rafaela o Villa María suba su carga al tren sin necesidad de consolidar grandes volúmenes.

Te podría interesar: ¿Por qué es importante asistir al 4° Congreso de Distribuidores del Agro?

La Hidrovía y el Frente Marítimo: desbloqueando la Autopista de Agua

La Hidrovía Paraná-Paraguay (HPP) es la arteria aorta del comercio exterior argentino, pero su potencial como vía de cabotaje interno y contenedorizado está dramáticamente subutilizado.

Por su parte, el litoral marítimo argentino, con más de 4.000 km de costa, ha vivido de espaldas al mar en términos logísticos. La dependencia del camión para abastecer a Tierra del Fuego o Santa Cruz es una aberración logística y ecológica.

La Revolución del Aire: Carga de Valor y E-commerce

Finalmente el transporte aéreo, aunque marginal en volumen (menos del 1% del total), es el vector de mayor crecimiento en valor y velocidad, impulsado por la “uberización” de la logística y el comercio electrónico.

Dos frentes destacan en el diagnóstico de este tercer modal: El boom del E-commerce Global y la Red de Aeropuertos y las iniciativas de Infraestructura de Carga: Los llamados “Puertos Secos” Aéreos.

Conclusiones y Hoja de Ruta

No podemos desarrollar los resultados de la investigación de cada modal en esta nota, ni detallar sus hallazgos, los cuales quedarían para una serie de notas específicas, si la aceptación de estas ideas preliminares lo sugiere.

El diagnóstico confirma que Argentina dispone de los recursos, la infraestructura base (aunque requiera importantes mejoras) y la demanda necesaria para ejecutar una evolución logística. La “Estanflación Logística” es un síntoma de obsolescencia operativa, no una fatalidad económica.

Cuatro ejes se constituyen en directrices inexcusables de este cambio radical, todos los cuales no pueden ser abordados en el marco de esta publicación. Tres de ellos son de naturaleza física y el cuarto de naturaleza digital.

  1. Adopción del Modelo 5F: Impulsar la concesión ferroviaria integrada que alíe al camión con el tren, permitiendo inversiones privadas en material rodante y nodos intermodales.
  2. Hidrovía para Todos: Garantizar el dragado y balizamiento de la HPP hacia el norte para viabilizar el tráfico de contenedores y barcazas, integrando a las economías del NEA y Paraguay.
  3. Inversión en Nodos Clave:  uno de los dos “corazones” de la propuesta FOXBORO.
  4. Sincronización Digital, el segundo corazón FOXBORO: la Red de Sincronización Logística es la herramienta geoestratégica para federalizar el desarrollo, reducir en más de un tercio el “Costo Argentino” y proyectar la producción nacional al mundo con competitividad y sostenibilidad.
16 de marzo del 2026

El Día de San Patricio suele asociarse con desfiles, música y cerveza teñida de verde. Sin embargo, detrás de esa imagen festiva existe una estructura menos visible que resulta decisiva para que la celebración funcione a escala global: una red logística que conecta producción, comercio internacional y distribución urbana para abastecer a millones de consumidores en pocos días.

Aunque la festividad tiene su origen en Irlanda, su expansión durante el siglo XX transformó al 17 de marzo en un evento internacional. Ciudades como Nueva York, Chicago, Buenos Aires, Londres o Sídney organizan celebraciones que movilizan grandes volúmenes de bebidas, alimentos y merchandising temático. Ese movimiento implica semanas de planificación previa para coordinar abastecimiento, transporte y almacenamiento.

En ese escenario, la industria de bebidas ocupa un lugar central dentro de la cadena de suministro. La cerveza, en particular, concentra buena parte del consumo asociado a la fecha. Esto obliga a productores, importadores y distribuidores a anticipar la demanda con pedidos extraordinarios que se canalizan hacia bares, restaurantes y supermercados en los días previos al evento.

La preparación comienza mucho antes de que arranque la fiesta. Distribuidores mayoristas ajustan sus previsiones de venta y amplían los pedidos a fabricantes para evitar quiebres de stock. Al mismo tiempo, operadores logísticos organizan rutas de transporte y reservan capacidad en centros de distribución para gestionar un flujo de mercadería que se concentra en un período muy breve.

Este fenómeno también revela cómo una celebración cultural puede tener impacto directo en el comercio internacional. Irlanda figura entre los principales exportadores de bebidas alcohólicas, con un portafolio que incluye cerveza y whisky distribuidos a más de un centenar de mercados. En el caso del whisky irlandés, su presencia en más de 110 países refleja una red logística global que combina transporte marítimo, operaciones portuarias y sistemas regionales de distribución.

Distribución interna

Una vez que esos productos llegan a los mercados de consumo, la cadena logística entra en una etapa diferente: la distribución urbana. En esta fase, el desafío ya no es trasladar grandes volúmenes entre países, sino asegurar que cada bar o restaurante disponga de suficiente stock durante la celebración.

La planificación de las entregas adquiere entonces un papel clave. En muchas ciudades, los operadores concentran los despachos en los días previos al 17 de marzo, cuando los locales gastronómicos incrementan sus pedidos. Esto exige ajustar cronogramas, ampliar horarios de reparto y organizar almacenamiento temporal para responder al aumento de la demanda.

Te podría interesar: La inteligencia artificial redefine el consumo masivo y reduce quiebres de stock hasta 65%

La gestión de inventarios también se vuelve determinante. Durante la jornada de celebración, el consumo puede multiplicarse en pocas horas, lo que obliga a distribuidores y comerciantes a mantener niveles de stock que permitan sostener el ritmo de ventas sin interrupciones.

Desde una mirada más amplia, San Patricio forma parte de un conjunto de celebraciones internacionales que generan picos logísticos estacionales. Festividades como el Oktoberfest en Alemania o el Año Nuevo chino en Asia también activan cadenas de suministro específicas, que deben adaptarse a aumentos temporales en el consumo de determinados productos.