12 de enero del 2021

Se oficializa la creación del Cofed

 |   12 de enero del 2021

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El Gobierno publicó hoy en el Boletín Oficial la resolución 4/2020 de la Secretaría de Planificación de Transporte, que da luz al Consejo Federal Consultivo de Logística Multimodal (Cofed).

La entidad estatal buscará colaborar en el diseño de una política estratégica nacional, “en aras de promover un ecosistema de logística multimodal, con miras a incrementar la producción nacional, la carga y servicios anexos, la generación de fuentes de trabajo y la eficiencia en todos los nodos logísticos vinculados al comercio interno y a la política exportadora nacional”, establece el escrito.

También se indica que el Consejo “tendrá como misión primordial incentivar la inversión pública y privada en los nodos logísticos exportadores, mediante la propuesta de regulaciones tendientes a desarrollar estímulos que generen previsibilidad a mediano y largo plazo en el desarrollo de proyectos logísticos que mejoren la competitividad en materia de comercio interno y exportaciones”.

Precisó que entre los temas a desarrollar en el marco del Cofed están el sistema de transporte terrestre de cargas y la intermodalidad entre los servicios de carácter ferroviario y automotor; la política en materia de contenedores; y los nodos multimodales en polos exportadores.

También se incluyen el Sistema Hidroviario y sus vinculaciones con el transporte terrestre y el de ultramar; generar propuestas para eficientizar la interfase Puerto – Accesos Terrestres; aumentar el uso de la tecnología y sus herramientas para propender a la reducción de costos logísticos; y los servicios en materia portuaria tendientes a la mejora integral del sistema; entre otros.

La normativa invitó a la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara), al Centro de Exportadores de Cereales (CEC), al Consejo Agro Industrial Argentino (CAA), a la Unión Industrial Argentina (UIA), y al Registro Único del Transporte Automotor (RUTA), a formar parte del Consejo.

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16 de julio del 2026

Grupo Murchison presentó su Reporte de Sostenibilidad 2025, en línea con su política de desarrollo sostenible. El documento resume las principales acciones realizadas durante el año, entre ellas una inversión de u$s1.394.800 en infraestructura con enfoque ambiental y la consolidación de una Estrategia de Sostenibilidad que dio lugar a un Plan de Acción ASG (Ambiental, Social y de Gobernanza).

El plan, elaborado con la participación de más de diez áreas de la compañía, se estructura en cuatro ejes: Desarrollo, Compromiso Social, Compromiso Ambiental y Cumplimiento, alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas.

“En materia ambiental, la elaboración de un nuevo inventario de emisiones, su análisis, el trabajo interno con los diferentes sectores y un ejercicio de benchmarking global nos permitió identificar líneas estratégicas con foco en la combustión móvil, el consumo de electricidad y el transporte tercerizado, fuentes que representan el 79% de las emisiones totales de la compañía”, explicó Alejandro Van Thillo, CEO de Grupo Murchison.

Entre los proyectos destacados figura la reconversión, en Terminal Zárate, de la primera grúa RTG (grúa pórtico sobre neumáticos) mediante un proceso de hibridación. La inversión alcanzó los u$s700.000 y, según la empresa, permitirá reducir alrededor del 65% las emisiones de gases de combustión, además de disminuir la contaminación sonora en las plazoletas de la terminal.

Principales avances del período

Cambio climático y huella de carbono. La compañía registró una huella de carbono total de 17.984,45 toneladas de CO₂e. A partir de un plan orientado a la eficiencia energética, la transición tecnológica de equipos y la incorporación de generación renovable, evitó la emisión de 144 tCO₂e y obtuvo un ahorro económico estimado en u$s59.000.

Asimismo, el consumo interno de energía fue de 8.423.658 kWh. Durante 2025 aumentó el uso de electricidad renovable, que pasó de 37.502 kWh en 2024 a 158.430 kWh. En Uruguay se incorporaron 11 autoelevadores eléctricos y en Terminal Zárate se modernizó la infraestructura eléctrica.

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En ese establecimiento se incorporaron dos nuevas plantas de tratamiento de efluentes, ubicadas en el depósito ferroviario y en el sector de lavado de contenedores. Con estas incorporaciones, la empresa alcanzó un total de 16 plantas propias, lo que permitió reducir el volumen de residuos especiales líquidos enviados a disposición final.

Por otro lado, la empresa fortaleció iniciativas de economía circular mediante acuerdos con organizaciones como Cooperativa La Esperanza, Triex Uruguay y Cooperativa Milpos para el reciclaje, la valorización de metales y la disposición responsable de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE).

Impacto social

Durante 2025 Grupo Murchison destinó $24.208.682 a iniciativas sociales que alcanzaron a casi 2.050 beneficiarios. Además, realizó donaciones de computadoras, mobiliario y útiles escolares, e impulsó una alianza con Fundación Leer a través del programa Misión Alpha, orientado a fortalecer la comprensión lectora y las habilidades STEM en escuelas primarias. También duplicó las horas de participación de colaboradores voluntarios en programas sociales.

El reporte también señala avances en gestión de riesgos, cultura ética y protección de datos personales. Entre ellos menciona una mayor formalización de roles, responsabilidades y procesos, el refuerzo de las acciones de capacitación en ética y cumplimiento, y el avance del plan de remediación en materia de protección de datos personales.

Según la compañía, estas iniciativas reflejan avances en la implementación de una gestión alineada con estándares internacionales de sostenibilidad.

7 de abril del 2026

*Por Dr. Muddassir Ahmed

El traslado de contenedores vacíos, si bien es una práctica común en la industria naviera y logística, presenta varias desventajas. Por un lado está el costo adicional: El transporte de contenedores vacíos genera costos de combustible, mano de obra y equipo sin generar ingresos por la carga. Esto puede reducir la rentabilidad de las compañías navieras. Otro problema radica en la utilización de recursos, los contenedores vacíos ocupan un valioso espacio en barcos, trenes o camiones que podría utilizarse para transportar carga que genere ingresos. Este uso ineficiente de los recursos afecta la eficiencia operativa general.

Un tercer aspecto es el impacto negativo en el medio ambiente. El transporte de contenedores vacíos contribuye al consumo innecesario de combustible y a las emisiones, aumentando la huella de carbono de la industria del transporte. Esto contraviene los objetivos de sostenibilidad y las regulaciones ambientales. Asimismo contribuyen a la congestión en los puertos. La manipulación y el almacenamiento de contenedores vacíos junto con los cargados pueden ralentizar las operaciones portuarias.

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Una quinta desventaja es la sobrecarga de la infraestructura de transporte, como carreteras y ferrocarriles, puede sufrir sobrecarga debido al movimiento innecesario de contenedores vacíos. Esta sobrecarga puede resultar en mayores costos de mantenimiento y retrasos. Por otro lado, los puertos que dependen en gran medida del tráfico de contenedores pueden enfrentar dificultades económicas si una parte significativa de los movimientos de contenedores consiste en contenedores vacíos. Esto puede afectar los ingresos portuarios y la actividad económica general en la ciudad portuaria.

Por último, los contenedores sin carga aumentan el riesgo de daños, ya que son más susceptibles a sufrir daños por factores como el viento, las olas y la manipulación durante el transporte. Esto puede aumentar los costos de mantenimiento y reducir la vida útil de los contenedores. Por lo tanto, tenga en cuenta estas desventajas.

La alternativa de los contenedores plegables

Los contenedores de transporte marítimo han permanecido casi sin cambios desde que la Asociación Marítima Internacional los estandarizó hace unas cinco décadas, sin embargo, la necesidad de reducir el listado de desventajas mencionadas, impulsa nuevas soluciones en el sector.

En ese contexto ganan terreno los contendores plegables. Como su nombre lo indica, las estructuras pueden doblarse sobre si mismas en solo 80 segundos, disminuyendo significativamente su tamaño. De esta manera, una vez se descargan en destino, los contendores plegables “colapsan” y pueden moverse con mayor facilidad y menos requerimientos.

Estas unidades ya se comercializan a nivel mundial y se instalaron como una gran alternativa para ahorrar costos. Plegados, los contenedores ocupan un cuarto del espacio que los convencionales. Estas estructuras ya cuentan con certificación ISO y están adaptadas al transporte multimodal.

*Para más datos, pase por www.scmdojo.com.

27 de octubre del 2026

El Índice de Costos de Transporte (ICT) registró una variación trimestral del 1,7% en pesos durante julio de 2026. En la comparación interanual, el indicador mostró un incremento del 9,6%, mientras que la variación acumulada en dólares alcanzó el 11,7%.

El costo del transporte continuó mostrando variaciones durante julio de 2026. De acuerdo con el Boletín Informativo del Índice de Costos de Transporte (ICT), creado por CINOI, el indicador registró un aumento trimestral del 1,7% medido en pesos, con una suba interanual del 9,6%.

El informe presenta la evolución del índice con base 100 en julio de 2025 y permite observar los cambios en los costos de la actividad a través de distintas mediciones temporales y monetarias.

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En la comparación en dólares, el boletín informa una variación trimestral del 0,3% y un incremento acumulado interanual del 11,7%. Estos datos ofrecen una perspectiva complementaria para analizar la evolución de los costos del transporte en un contexto de variaciones de precios y del tipo de cambio.

La evolución del índice

La serie histórica incluida en el documento muestra el comportamiento del ICT entre 2020 y julio de 2026. En el valor mensual del índice acumulado en pesos, julio de 2026 alcanzó 3,10, frente a 2,82 en el mismo mes de 2025.

La comparación interanual refleja así un incremento del indicador entre ambos períodos, en línea con la evolución de los costos que inciden en la actividad del transporte.

Un indicador para seguir los costos logísticos

El seguimiento del Índice de Costos de Transporte permite observar la evolución de los gastos vinculados con la actividad y contar con referencias para analizar su impacto sobre la operación logística.

Los resultados de julio muestran que, aunque la variación trimestral medida en pesos fue del 1,7%, el incremento interanual llegó al 9,6%. La medición en dólares, por su parte, registró una variación trimestral del 0,3% y una acumulada interanual del 11,7%.

La evolución de estos indicadores constituye una referencia para las empresas de transporte y los operadores logísticos a la hora de evaluar sus estructuras de costos y planificar sus operaciones.

18 de mayo del 2026

*Por Milena Antonov Panaiotov. Consultor – Di Capua Associates – Supply Chain Consulting

Cada kilómetro innecesario, cada espacio desaprovechado o cada reproceso dentro de un depósito no solo incrementan costos, sino también el impacto ambiental. En este sentido, la sustentabilidad deja de ser un objetivo abstracto y pasa a ser parte de la gestión operativa.

¿Dónde se genera el impacto?

En transporte, la baja ocupación de unidades, los desvíos en ruta y los viajes urgentes generan un uso intensivo de recursos. 

En inventarios, el sobrestock, la obsolescencia y las mermas implican no solo capital inmovilizado, sino también desperdicio de materiales y energía. 

Por último, en la operación, los movimientos innecesarios, layouts poco eficientes o reprocesos agregan consumo energético y tiempo sin generar valor.

El doble costo de la ineficiencia

Uno de los principales desafíos es que este impacto suele estar “oculto”. No siempre se mide ni se visibiliza, pero está presente en la estructura de costos.

Un camión que viaja al 60% de su capacidad implica más viajes para mover el mismo volumen. Una planificación deficiente genera urgencias que derivan en fletes más caros. La falta de coordinación con proveedores puede duplicar movimientos o tiempos muertos.

En todos estos casos, la organización paga dos veces: una en términos económicos y otra en impacto ambiental.

¿Qué se puede hacer?

Abordar este problema no necesariamente requiere grandes inversiones iniciales. Existen mejoras operativas que pueden implementarse sin demasiado esfuerzo y generan impacto rápidamente:

  • Mejorar la consolidación de cargas
  • Ajustar frecuencias de entrega en función de la demanda real
  • Medir y gestionar indicadores básicos como ocupación, kilómetros y nivel de servicio
  • Revisar políticas de stock para reducir sobrestock
  • Evitar reprocesos operativos mediante estandarización de tareas

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¿Barreras y contexto local?

Avanzar en esta agenda no es sencillo, especialmente en contextos como el de Argentina. La infraestructura limitada, las grandes distancias y la variabilidad en la demanda dificultan la planificación y muchas veces empujan a resolver en el corto plazo, aun cuando eso implique mayores costos e impacto.

A esto se suman barreras culturales. En operaciones donde predomina la lógica de “resolver en el momento”, incorporar estas prácticas implica no solo cambiar la forma de trabajar, sino también la dinámica de interacción con proveedores.

Frente a este escenario, el enfoque más efectivo suele ser incremental. En lugar de esperar condiciones ideales, avanzar a partir de lo disponible. “La sustentabilidad no es un objetivo adicional: es el resultado de eliminar ineficiencias y operar mejor” afirma Gustavo Di Capua, Socio de la firma Di Capua Associates.

28 de abril del 2026

El Gobierno dio un nuevo paso en el proceso de privatización de Belgrano Cargas y Logística S.A. al definir el destino de los fondos que se obtengan por la venta de sus activos. A través del Decreto 282/2026, publicado en el Boletín Oficial, se estableció que los ingresos provenientes del material rodante serán destinados a obras de infraestructura en la red ferroviaria.

La norma dispone que esos recursos se canalicen mediante un fideicomiso específico, con el objetivo de financiar trabajos sobre las líneas que serán concesionadas. De esta manera, el esquema oficial busca vincular directamente el proceso de privatización con la mejora de la infraestructura ferroviaria.

La medida se articula con el andamiaje normativo previo, en particular con el Decreto 494/2025, que habilitó la venta del 90% del paquete accionario estatal de la compañía. Ese diseño establece que al menos el 51% quede en manos de un operador estratégico seleccionado mediante licitación pública nacional e internacional, mientras que el resto podría colocarse en el mercado.

En este marco, la valuación de los activos que saldrán a la venta quedará bajo la órbita del Tribunal de Tasaciones de la Nación, mientras que los recursos generados serán canalizados según el esquema previsto en el Decreto 976/01. A su vez, los contratos que se firmen se inscribirán dentro de los lineamientos definidos por el Decreto 67/25.

El nuevo esquema

Por un lado, se prevé la venta del material rodante mediante remates públicos; por otro, se habilita su integración en procesos licitatorios vinculados a la concesión de vías e inmuebles asociados al sistema ferroviario. En paralelo, la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía deberá incorporar en los pliegos licitatorios el detalle del material que formará parte de cada contrato. Esto abarcará a las líneas General Belgrano, General San Martín y General Urquiza, tres corredores clave dentro del sistema de cargas.

El proceso se encuentra en su etapa final, con la publicación de los pliegos prevista para las próximas semanas. El esquema contempla concesiones de hasta 50 años, durante los cuales los operadores privados asumirán la gestión del sistema ferroviario de cargas.

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Uno de los ejes centrales del rediseño es la separación entre la administración de la infraestructura y la prestación del servicio. Este enfoque permitiría que empresas privadas operen los trenes mientras el Estado conserva determinadas funciones sobre la red, en línea con modelos aplicados en otros países.

Además, locomotoras, vagones y otros activos serán reordenados dentro del esquema con el objetivo de integrarlos a los futuros contratos de concesión. La intención oficial es mejorar la eficiencia operativa de una red clave para el transporte de granos desde el norte del país hacia los puertos del Gran Rosario.

Con este conjunto de medidas, el Gobierno busca cerrar el proceso de privatización articulando la transferencia de la operación al sector privado con un mecanismo de financiamiento para obras. La apuesta es que la inyección de capital y una nueva estructura de gestión permitan revertir los actuales niveles de desempeño del sistema ferroviario de cargas.

Belgrano Cargas: logística, eficiencia y desarrollo productivo

El Belgrano Cargas y Logística S.A. ocupa un lugar estratégico dentro del sistema logístico argentino, en especial por su capacidad para articular economías regionales con los principales nodos exportadores. Su traza conecta el NOA y NEA con los puertos del Gran Rosario, lo que lo convierte en una pieza clave para el traslado de granos, minerales y otros productos a granel.

En términos de costos, el ferrocarril representa una alternativa más eficiente frente al transporte por camión en largas distancias. La operación del Belgrano Cargas permite reducir significativamente el costo por tonelada transportada, un factor determinante para mejorar la competitividad de las exportaciones agroindustriales, sobre todo en zonas alejadas de los puertos.

Además, su funcionamiento impacta directamente en la descongestión de rutas y en la reducción de la huella ambiental del sistema logístico. Una mayor participación del tren en la matriz de transporte implica menos tránsito pesado en corredores viales críticos, menor consumo de combustibles fósiles y una baja en las emisiones de gases de efecto invernadero.

Por último, el desarrollo y modernización del Belgrano Cargas aparece como una condición necesaria para potenciar inversiones en sectores productivos del interior. La previsibilidad en los costos logísticos y la disponibilidad de infraestructura confiable son variables clave para atraer capital y ampliar la capacidad exportadora, en un contexto donde la eficiencia del transporte define buena parte de la competitividad sistémica.