*Fuente Bolsa de Comercio de Rosario
El movimiento de camiones hacia los puertos argentinos alcanzó niveles históricos durante los primeros cinco meses de 2026, impulsado por una cosecha abundante y un ritmo exportador que no da señales de desaceleración. Hasta el 26 de mayo ingresaron a las terminales portuarias del país más de 1,31 millones de vehículos de carga, una cifra que refleja la intensidad con la que está operando la cadena agroindustrial.
El epicentro de esa actividad volvió a ubicarse en el Gran Rosario. La región concentró el 73,5% de los ingresos registrados, con alrededor de 965.000 camiones descargando mercadería en sus puertos. El dato no sólo confirma el peso estratégico del nodo santafesino, sino que además muestra un salto significativo respecto del año pasado, con casi 200.000 unidades adicionales circulando hacia las terminales de la zona.
Una campaña récord como motor
Detrás de este récord aparece una campaña agrícola que promete superar las 165 millones de toneladas de producción. Con semejante volumen disponible, Argentina se consolidó como un proveedor altamente competitivo en los mercados internacionales, algo que se refleja en los embarques concretados entre enero y mayo, que alcanzaron las 50,4 millones de toneladas entre granos y productos industrializados.
El maíz lidera claramente las exportaciones, con 17,1 millones de toneladas despachadas al exterior en lo que va del año. El trigo también atraviesa un momento destacado, con 10,6 millones de toneladas exportadas y un crecimiento interanual del 67%. A estos cultivos se suma el buen desempeño del complejo girasol y una recuperación de los envíos vinculados a la soja desde mediados de abril.
Te podría interesar: Las exportaciones alcanzaron en abril los USD 8.914 millones
Los cultivos más demandados
La magnitud de la cosecha tuvo un impacto directo sobre la logística. De hecho, casi dos de cada tres camiones que arribaron al Gran Rosario durante 2026 estuvieron vinculados al transporte de maíz y soja. La combinación entre una cosecha récord del cereal y la llegada masiva de la oleaginosa durante las últimas semanas generó una fuerte demanda de transporte y puso a prueba la capacidad operativa de rutas, accesos y terminales.
En paralelo, el mercado de la soja mostró una importante aceleración comercial. Las mejoras en los precios internacionales y la recuperación de los valores ofrecidos en el mercado doméstico incentivaron nuevas operaciones. Durante mayo, el volumen de mercadería al que se le fijó precio creció 70% respecto del acumulado registrado entre enero y abril, una señal clara de que los productores aprovecharon un escenario más favorable para cerrar negocios.
Parte de esa mejora respondió al comportamiento del mercado internacional. El impulso de los biocombustibles en Estados Unidos, sumado a las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, fortaleció las cotizaciones del complejo sojero y elevó los precios del aceite de soja a niveles que no se observaban desde hace varios años. Ese contexto también mejoró la capacidad de pago de la industria exportadora argentina.
Mientras tanto, el maíz mantiene una intensa actividad comercial, aunque enfrenta algunas presiones bajistas provenientes de Chicago. Aun así, los elevados volúmenes comprometidos para exportación sostienen una demanda firme por parte de los exportadores. En este escenario, los números dejan una conclusión difícil de discutir: la logística volvió a convertirse en una pieza central del negocio agroindustrial y el récord de camiones es, en definitiva, la expresión más visible de una campaña que avanza a toda velocidad.

