*Por Marcela Vincenti
Según explicó Sedita, el productor agropecuario ya no incorpora tecnología únicamente para mejorar la producción, sino también para gestionar el negocio con mayor eficiencia. En ese sentido, destacó que hoy busca comparar precios en tiempo real, acceder a opciones de financiamiento más ágiles y contar con información inmediata para tomar decisiones. “El productor todo el tiempo está buscando más eficiencia y una comparación de precios cada vez más rápida”, afirmó.
El ejecutivo sostuvo que la pandemia aceleró este proceso de digitalización y ayudó a derribar barreras culturales que existían alrededor de las operaciones online. A eso se suma un recambio generacional que naturalizó el uso de plataformas digitales en todos los ámbitos de la vida y que ahora también impacta en el agro.
Respecto de las resistencias que aún persisten, Sedita señaló que algunas empresas tradicionales todavía perciben al canal digital como una amenaza. Sin embargo, remarcó que el productor ya investiga online antes de concretar una compra, aunque muchas veces cierre la operación de manera presencial. “Tiene que ver más con romper esas barreras de esas empresas que históricamente fueron más de ese tipo de relación presencial”, explicó.
Para Sedita, los marketplaces ofrecen ventajas tanto para productores como para distribuidores y fabricantes. Entre los beneficios mencionó una mayor oferta, mejores posibilidades de comparación de precios, acceso a financiamiento y rapidez para cotizar y comprar. Del lado de las empresas, resaltó la posibilidad de ampliar el alcance comercial hacia nuevas regiones y generar leads más calificados.
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Además, remarcó que el acceso a datos permite entender mejor el comportamiento de los clientes, optimizar estrategias comerciales y fortalecer el posicionamiento de marca. “La reducción de costos comerciales para el distribuidor también es fundamental”, aseguró.
Uno de los principales desafíos que enfrenta el ecosistema digital agropecuario sigue siendo la logística. Sedita advirtió que la complejidad operativa varía según el tipo de producto y que todavía falta evolucionar en cobertura federal, coordinación y trazabilidad. “Hoy se da una situación en la cual, al querer vender a zonas muy alejadas, el valor de la logística termina siendo el mismo que lo que vale el producto”, señaló.
En ese contexto, explicó que muchas veces el costo logístico termina favoreciendo a operadores locales, incluso cuando no ofrecen el mejor precio. Por eso, consideró indispensable que los marketplaces se integren cada vez más con operadores logísticos y redes territoriales.
La inteligencia artificial y el análisis de datos también aparecen como factores clave para el futuro del sector. Sedita indicó que estas herramientas ya permiten recomendar productos, anticiparse a la demanda y mejorar la segmentación comercial. “Vamos hacia un modelo de agro más digital, más predictivo y más automatizado”, afirmó.
En relación con el financiamiento y las herramientas de pago digitales, destacó que cumplen un rol central para agilizar las operaciones y simplificar procesos administrativos. Según indicó, cada vez más productores gestionan documentación, pagos y compras de forma completamente digital.
Finalmente, Sedita aseguró que el papel de los marketplaces seguirá creciendo en el corto plazo y sostuvo que el futuro del agro no solo pasa por producir más, sino por operar de manera más inteligente, eficiente y conectada. “Ya no da lo mismo comprar al mismo de siempre, sino que hoy se busca precio, opciones y ser más rentable”, concluyó.

