Sudamérica busca una red logística propia para asegurar el abastecimiento de fertilizantes

La dependencia externa y los shocks geopolíticos volvieron a poner en primer plano la necesidad de integrar hidrovías, puertos, corredores y capacidad productiva regional.

 |   11 de septiembre del 2026
Sudamérica busca una red logística propia para asegurar el abastecimiento de fertilizantes

Sudamérica tiene una paradoja difícil de ignorar. Es una de las grandes regiones productoras de alimentos del mundo, pero buena parte de los fertilizantes que necesita para sostener esa producción depende de cadenas de suministro externas. Cuando esas cadenas se alteran, el impacto no queda en los puertos ni en los mercados de commodities: termina llegando al costo de producir alimentos.

Ese es el escenario que llevó al Espacio Parlamentario Agroindustrial Sudamericano (EPAS) a reclamar una mayor coordinación entre los gobiernos de la región. Un documento elaborado junto con la Fundación Barbechando, el Instituto Pensar Agropecuaria de Brasil y entidades de Paraguay, Perú y Uruguay planteó que la respuesta no puede seguir siendo país por país frente a cada crisis internacional.

La propuesta tiene un componente que excede la política comercial: la infraestructura logística. El planteo apunta a consolidar un poder de compra regional y, al mismo tiempo, conectar los activos productivos existentes mediante una red capaz de mover fertilizantes de manera más eficiente entre los distintos mercados sudamericanos.

La idea es integrar la Hidrovía Paraná-Paraguay y los corredores bioceánicos con las plantas de urea de Bahía Blanca, las reservas de potasio de Chile y los depósitos de fosfatos de Perú. En otras palabras, aprovechar lo que la región ya tiene —o puede desarrollar— en lugar de depender casi exclusivamente de proveedores y rutas situadas fuera de Sudamérica.

El problema se vuelve más evidente cuando aparecen los cuellos de botella. Puertos brasileños como Santos y Paranaguá llegaron a registrar demoras de hasta 12 días durante los meses de mayor demanda. Para una cadena vinculada directamente con las ventanas de siembra, esperar casi dos semanas puede convertirse en un problema productivo.

Contexto Internacional

Durante 2026, los conflictos en Medio Oriente volvieron a poner bajo tensión las cadenas globales de suministro de insumos agrícolas. En 2025, el 39% de los fertilizantes nitrogenados importados por la Argentina tuvo origen en esa región. Al mismo tiempo, la urea pasó de moverse en un rango internacional de entre u$s100 y u$s200 por tonelada a superar los u$s1.300 en sus picos de mayor tensión.

Con semejante volatilidad, contar con más alternativas de abastecimiento y transporte deja de ser una cuestión de eficiencia y empieza a parecerse bastante a una póliza de seguro. La infraestructura regional puede cumplir justamente ese papel, diversificar rutas, acercar fuentes de producción a los mercados consumidores y reducir la exposición a un único puerto, proveedor o corredor.

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Cabe señalar que el mercado sudamericano de fertilizantes pasó de u$s35.660 millones en 2025 a u$s37.370 millones en 2026 y podría alcanzar los u$s47.190 millones en 2031. Brasil concentra el 71,9% del mercado y registra un consumo de 344,1 kilos por hectárea, mientras que la Argentina, aunque parte de una utilización mucho menor, muestra el crecimiento más acelerado, con 50,2 kilos por hectárea.

La propuesta del EPAS apunta, en definitiva, a cambiar la lógica con la que la región administra un insumo crítico. No se trata solamente de comprar más barato, sino de construir una red logística que permita comprar, almacenar, transportar y producir con mayor capacidad de respuesta. Hidrovías, corredores terrestres, puertos, plantas industriales y centros de almacenamiento pasan así a formar parte de una misma discusión.

Porque cuando el fertilizante no llega a tiempo, el problema no termina en el puerto. Se traslada al campo, a los costos agrícolas y, tarde o temprano, a toda la cadena alimentaria. La conclusión del documento va justamente en esa dirección: una agenda común de fertilizantes también es una agenda de producción, competitividad y seguridad alimentaria para toda Sudamérica.

fuente: Agrofy

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Redacción Énfasis Logística

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