7 de octubre del 2020

CNH Industrial impulsa desarrollo de proveedores locales

 |   7 de octubre del 2020

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La compañía, que reúne a marcas líderes del agro y el transporte, organizó un evento en el que estimuló a sus proveedores a desarrollar más variedad de piezas para sus plantas nacionales.

 

La compañía es uno de los fabricantes de bienes de capital más importantes del país. Posee tres plantas en la localidad cordobesa de Ferreyra, desde donde produce camiones Iveco; tractores y cosechadoras Case IH y New Holland; y motores FPT Industrial. Actualmente todas ellas funcionan a un ritmo creciente y la empresa se propone aumentar aún más sus volúmenes de producción, incrementando a la vez el porcentaje de componentes locales de cada equipo.

“Tenemos un claro objetivo de ‘localizar’ piezas para nuestra producción, queremos hacer más argentino cada uno de nuestros productos”, aseguró Marcus Cheistwer, presidente de la compañía, en una reunión virtual ante más de 300 participantes de 100 empresas proveedoras. El “Encuentro con Proveedores”, como se tituló el evento, tuvo un objetivo claro: incentivar a los desarrolladores nacionales de piezas a que presenten proyectos para localizar su suministro directamente en el país.

La oportunidad para quienes se sumen a la iniciativa podría ser grande, teniendo en cuenta que la planificación de las plantas cordobesas de CNH Industrial asegura un flujo regular de compra desde el comienzo de la producción. “Tenemos la decisión de incorporar cientos de ítems locales para los productos que fabricamos actualmente y para los diversos modelos que tenemos programado comenzar a producir a partir del año que viene. El objetivo es sustituir importaciones y esto puede representar una gran oportunidad para nuestros proveedores, que con las piezas que nos suministran actualmente ya han demostrado su capacidad de desarrollar componentes de clase mundial”, explicó Diego Moreno, director de Compras para Argentina.

La recompensa podría crecer exponencialmente si se considera la posibilidad de ingresar al mercado brasileño, en donde la compañía tiene otras siete fábricas. La participación como orador de Claudio Brizon, director regional de Compras para América del Sur, fue una señal clara de que las puertas están abiertas también en ese mercado. “Somos una región y trabajamos buscando las mejores oportunidades, independientemente si los proveedores están en Brasil o en Argentina.”, indicó. El ejecutivo brasileño inclusive invitó a pensar en más grande: “Las últimas devaluaciones de nuestras monedas hicieron más competitiva a la región y hemos identificado grandes oportunidades de exportación a Europa y Estados Unidos, con algunas operaciones ya concretándose a partir de octubre. Los invito a trabajar juntos porque queremos que todos los potenciales proveedores participen de los nuevos negocios de CNH Industrial”.

Además de sus plantas industriales, CNH Industrial posee un moderno Centro de Distribución de Repuestos en la localidad bonaerense de Malvinas Argentinas, en el que la compañía también tiene previsto impulsar una mayor proporción de componentes locales. Moreno lo resumió de manera simple y contundente: “Queremos triplicar la cantidad de piezas originales producidas en el país”.

Antes de finalizar el encuentro, la compañía trazó un plan de acción concreto, con sucesivos workshops para seguir avanzando en la exploración de oportunidades, selección de proyectos, sinergización entre plantas y cooperación técnica para el desarrollo de nuevos componentes, tanto para las plantas de agro como para las de vehículos comerciales y motores.

En la actualidad la compañía trabaja con más de un centenar de proveedores para el suministro de piezas esenciales como chasis, ejes, válvulas, componentes hidráulicos y neumáticos, entre muchos otros, y el objetivo es sumar cada vez más ítems. En palabras del presidente Cheistwer: “Sabemos que desarrollar componentes es un proceso que lleva tiempo y queremos que sea un esfuerzo conjunto para transformarlo en algo muy sólido. Para CNH Industrial producir en Argentina es parte esencial de su negocio y por eso estamos trabajando fuerte con toda nuestra cadena nacional de valor para producir tecnología de última generación para el mercado interno y la exportación”.

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9 de abril del 2026

*Por Francisco Martínez, VP de Ventas en Teamcore México

El comercio minorista vive una de las transformaciones más profundas de su historia reciente. La disrupción en las cadenas de suministro, el incremento en los costos operativos y consumidores cada vez más informados y exigentes han obligado a los retailers a replantear no solo cómo venden, sino cómo operan y generan valor en un entorno altamente competitivo.

Sin embargo, en medio de la aceleración digital, hay una constante que se mantiene: la tienda física sigue siendo el núcleo del retail. De acuerdo con Deloitte, alrededor del 80% de las compras aún se realizan en espacios físicos, lo que confirma que el futuro del comercio no es exclusivamente digital, sino híbrido. En mercados como México, Colombia y Chile, donde la experiencia, la cercanía y la confianza son factores decisivos, el punto de venta está evolucionando hacia un espacio más inteligente y dinámico.

Uno de los cambios más relevantes es que el proceso de compra comienza mucho antes de que el consumidor cruce la puerta de una tienda. Hoy, herramientas digitales, plataformas de inteligencia artificial y asistentes virtuales comparan opciones, filtran productos y anticipan necesidades. Esto transforma las visitas en experiencias cada vez más intencionales: el cliente llega con una expectativa clara y con menos margen para la frustración.

En este nuevo contexto, la tienda física ya no compite únicamente en precio o surtido, sino en experiencia. La interacción, la personalización y la capacidad de generar conexión emocional se convierten en diferenciadores clave. Desde eventos en tienda hasta recomendaciones basadas en datos, los retailers buscan transformar cada visita en un momento relevante, más allá de la simple transacción.

A la par, la confianza se posiciona como un eje fundamental. Los consumidores quieren entender qué compran, de dónde proviene y cuál es su impacto. La transparencia y la sostenibilidad han dejado de ser elementos complementarios para convertirse en factores decisivos en la elección de marca.

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No obstante, detrás de todas estas tendencias hay un desafío crítico que muchas veces pasa desapercibido: la ejecución en el punto de venta. Pocas cosas afectan tanto la experiencia como encontrar un producto agotado, un precio incorrecto o una promoción mal implementada. En un entorno donde el cliente llega con expectativas definidas, estos errores no sólo generan frustración, sino que impactan directamente en la venta y en la percepción de la marca.

Por ello, el retail está evolucionando hacia modelos más precisos, donde la visibilidad y la analítica avanzada permiten anticipar y corregir fallas operativas. En este contexto, soluciones enfocadas en la ejecución en tienda, como las desarrolladas por Teamcore, reflejan una tendencia creciente: el uso de datos para identificar quiebres de stock, desviaciones en precios o inconsistencias en la implementación de promociones. Más allá de la herramienta, se trata de una nueva forma de operar, donde la información se traduce en acciones concretas en el piso de venta.

El rol de los colaboradores también está cambiando. De funciones operativas, pasan a ser asesores que acompañan al cliente en su proceso de decisión. Para ello, requieren acceso a información clara que les permita ofrecer una experiencia más ágil, personalizada y eficiente. La tecnología, en este sentido, no reemplaza el factor humano, sino que lo potencia.

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Por otro lado, la lealtad del consumidor evoluciona hacia una lógica más relacional. Ya no se construye únicamente a partir de descuentos o programas de puntos, sino a través de experiencias significativas, reconocimiento y propósito. Las marcas que logran conectar emocionalmente con sus clientes generan vínculos más duraderos en un entorno cada vez más competitivo.

Finalmente, uno de los grandes objetivos del retail actual es eliminar la fricción. El consumidor espera coherencia entre lo digital y lo físico, así como procesos simples en cada interacción: desde la disponibilidad del producto hasta las opciones de pago y entrega.

El retail del futuro no se definirá únicamente por la tecnología que adopte, sino por su capacidad de ejecutar con precisión en cada tienda, todos los días. Porque, al final, es en el punto de venta donde se cumple —o se rompe— la promesa de marca.

11 de junio del 2026

*Fuente: Teamcore México

A medida que crece la expectativa por el Mundial 2026, las empresas de consumo masivo comienzan a prepararse para una competencia que va mucho más allá de los estadios. Durante poco más de un mes, millones de personas modificarán sus hábitos de compra, impulsando una demanda extraordinaria en categorías vinculadas al consumo social, como bebidas, snacks y productos para compartir durante los partidos.

La oportunidad comercial es evidente. Diversas estimaciones prevén incrementos superiores al 30% en rubros como cerveza, gaseosas y botanas, mientras que en mercados como México el impacto económico para el comercio minorista podría traducirse en cientos de millones de dólares adicionales. Sin embargo, el entusiasmo por el aumento del consumo viene acompañado de una pregunta clave: ¿están las compañías realmente preparadas para responder a esa demanda?

La respuesta no depende únicamente de campañas publicitarias creativas o promociones agresivas. En un contexto donde el comportamiento de los consumidores puede cambiar de un día para otro, la capacidad de ejecución se convierte en el principal diferencial competitivo. Tener el producto correcto, en el lugar adecuado y en el momento preciso puede marcar la diferencia entre capitalizar el evento o dejar escapar una oportunidad única.

En ese sentido, Francisco Martínez, Country Manager de Teamcore México, sostiene que en este tipo de acontecimientos la disponibilidad es determinante. “Hoy la diferencia competitiva no está en quién planea mejores campañas, sino en quién ejecuta mejor en tienda”, puntualizó.

Cuando cada partido multiplica la presión sobre las tiendas

El Mundial genera una dinámica particular en los puntos de venta. El tráfico de consumidores aumenta, las compras impulsivas ganan protagonismo y los momentos de mayor demanda suelen concentrarse en las horas previas a los encuentros más importantes.

Este escenario obliga a las empresas a afinar al máximo sus operaciones. Un faltante de stock, una promoción mal implementada o una exhibición incompleta pueden traducirse en pérdidas significativas en apenas unas horas. Lo que durante un período normal podría corregirse con relativa facilidad, durante un evento de estas características puede tener consecuencias mucho más visibles sobre las ventas.

La situación adquiere aún más relevancia fuera de las grandes cadenas de supermercados. Los comercios de proximidad, almacenes y tiendas de barrio suelen convertirse en protagonistas durante los encuentros deportivos, especialmente cuando los consumidores realizan compras de último momento. En algunos países de la región, este canal registra incrementos muy marcados en la venta de bebidas y snacks durante los partidos más convocantes.

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Para las marcas, esto implica la necesidad de coordinar inventarios, distribución y reposición con una precisión mucho mayor a la habitual. Cada espacio vacío en una góndola representa una oportunidad perdida que difícilmente pueda recuperarse más adelante.

La velocidad de reacción como nueva ventaja competitiva

Frente a una demanda que puede variar drásticamente en cuestión de horas, contar con información ya no alcanza. El verdadero desafío pasa por transformar esos datos en decisiones rápidas y efectivas.

En ese contexto, las herramientas basadas en inteligencia artificial y analítica predictiva comienzan a ganar terreno dentro de las estrategias comerciales. Estas soluciones permiten detectar riesgos de quiebre de stock, identificar problemas de ejecución en tienda y priorizar aquellos puntos de venta donde una intervención rápida puede generar un mayor impacto en los resultados.

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“El Mundial va a exhibir algo que muchas compañías todavía subestiman: la mayor fuga de ingresos ocurre en la ejecución diaria. Cada anaquel vacío durante un partido representa consumidores que probablemente terminarán comprando otra marca”, señaló Martínez.

Más allá de las cifras que dejará el torneo, el evento funcionará también como una prueba de estrés para toda la industria. Las compañías podrán evaluar su capacidad de respuesta, medir el desempeño de sus estrategias comerciales y obtener información valiosa sobre el comportamiento de los consumidores en escenarios de demanda extrema.

Por eso, para muchas empresas de consumo masivo, el Mundial representa algo más que una oportunidad de incrementar ventas durante algunas semanas. También es una ocasión para fortalecer procesos, detectar debilidades y construir ventajas competitivas que perduren mucho después del partido final. Porque, al fin y al cabo, mientras las selecciones buscan levantar la copa, las marcas disputan su propio campeonato en cada tienda, en cada góndola y en cada decisión de compra.

“El Mundial no es solo una oportunidad comercial; es un examen de ejecución para toda la industria. En 39 días, las compañías pueden ganar participación de mercado… o perderla frente a competidores más ágiles”, concluyó Francisco Martínez.

4 de junio del 2026

ESPACIO CACE

El crecimiento del comercio electrónico internacional está redefiniendo el rol de la logística dentro de las estrategias de expansión de las empresas. En ese escenario, especialistas en comercio exterior, regulación postal y eCommerce coincidieron en que el desafío ya no se limita al traslado de mercadería, sino que implica construir operaciones ágiles, tecnológicas y alineadas con las nuevas demandas del consumidor digital.

Marcela Maron, Líder de la Mesa Crossborder de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), asegura que Argentina “tiene una enorme oportunidad de integrarse de manera más competitiva al comercio digital global”, aunque remarcó que todavía existen desafíos estructurales vinculados a los procesos aduaneros, los tiempos operativos y la previsibilidad normativa.

“El comercio electrónico crossborder ya no es un segmento marginal: hoy forma parte de la dinámica cotidiana del consumo y también de las posibilidades de internacionalización de miles de pymes”, señala Maron. En esa línea, explica que “la logística deja de ser solamente transporte para transformarse en un factor estratégico de competitividad”.

Marcela Maron, Líder de la Mesa Crossborder de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE)

La ejecutiva destaca además la importancia de la integración tecnológica entre operadores logísticos, couriers, plataformas de eCommerce y organismos de control. “La interoperabilidad de la información será clave para lograr procesos más ágiles y transparentes”, sostiene.

Desde su experiencia en regulación postal y en el marco de la Unión Postal Universal (UPU), Maron considera que el comercio electrónico requiere “marcos regulatorios modernos, flexibles y coordinados internacionalmente”. Asimismo, indica que la tendencia global apunta a “la digitalización de la información anticipada, la automatización de procesos y la gestión inteligente de riesgos aduaneros”.

Para la referente, uno de los principales desafíos regionales sigue siendo facilitar la internacionalización de las pequeñas empresas. “Muchas veces hablamos del potencial exportador de América Latina, pero todavía existen barreras operativas que dificultan que una pyme pueda vender al mundo de forma simple y sostenible”, afirma. Y agrega: “El desafío es transformar la logística y la regulación en habilitadores del comercio, no en obstáculos”.

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En relación con las capacidades que deberán desarrollar las compañías logísticas, Maron sostuvo que las organizaciones necesitan evolucionar hacia estructuras “mucho más ágiles, tecnológicas y centradas en la experiencia del cliente”.

“Hoy ya no alcanza con mover paquetes eficientemente. El diferencial está en la capacidad de anticiparse, integrar información, resolver incidencias rápidamente y ofrecer experiencias confiables y transparentes”, explica.

Entre las capacidades clave, mencionó la transformación digital, el análisis de datos, la integración tecnológica, la formación especializada en comercio internacional y el desarrollo de alianzas estratégicas regionales e internacionales. “Las compañías que mejor se adapten serán aquellas capaces de combinar tecnología con visión humana, trabajo colaborativo y liderazgo flexible”, afirma.

Por su parte, Cecilia Ullua, Subdirectora de la Comitiva Litoral de CACE y miembro de la comunidad eTrade for Women de UNCTAD, señala que el rol de los operadores logísticos cambió radicalmente en los últimos años.

Cecilia Ullua, Subdirectora de la Comitiva Litoral de CACE y miembro de la comunidad eTrade for Women de UNCTAD

“La logística dejó de ser solamente ‘mover paquetes’ para transformarse en un diferencial competitivo dentro del ecommerce crossborder”, expresa Ullua. Según explica, hoy un operador logístico impacta directamente “en la conversión, la experiencia de compra y la posibilidad real de expansión internacional de una marca”.

En ese contexto, destaca que los operadores capaces de comprender el negocio digital “se convierten en socios clave para habilitar nuevos mercados y escalar operaciones”.

La especialista también remarca el valor de los hubs regionales para democratizar el acceso al comercio exterior. “Hoy, una pyme puede vender en otros países apoyándose en infraestructura logística ya desarrollada, sin necesidad de montar operaciones propias en el exterior”, indica.

Respecto a la construcción de redes logísticas eficientes, Ullua sostiene que “no existe una única solución logística para todos los negocios” y que resulta fundamental diseñar estrategias flexibles según cada industria y consumidor.

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“La tecnología ocupa un rol central: trazabilidad en tiempo real, integración de sistemas, automatización y visibilidad de punta a punta son esenciales para generar confianza”, señaló. Además, remarcó que “la experiencia del cliente debe ser el eje de toda la estrategia”.

Finalmente, Georgina Balbuena, gerente de Comercio Exterior de Correo Argentino y especialista en Derecho Aduanero y Comercio Exterior, analiza los desafíos estructurales que enfrenta el comercio exterior argentino.

Georgina Balbuena, gerente de Comercio Exterior de Correo Argentino y especialista en Derecho Aduanero y Comercio Exterior

“El comercio exterior argentino enfrenta desde hace años un desafío estructural vinculado a la complejidad normativa y operativa que impacta directamente en los costos logísticos y en la competitividad de las empresas”, afirma.

Balbuena explica que la extensa regulación aduanera y la multiplicidad de formalidades generan riesgos operativos permanentes, donde “cualquier error puede traducirse en demoras, sobrecostos y pérdida de eficiencia”.

No obstante, destacó que en el último tiempo se impulsaron medidas orientadas a simplificar procesos y agilizar operaciones, entre ellas la modernización de procedimientos aduaneros mediante herramientas de información anticipada, digitalización y simplificación documental. “El desafío hacia adelante será consolidar un esquema más ágil, previsible y eficiente, capaz de equilibrar control y facilitación del comercio”, concluye.

7 de septiembre del 2026

*Por Alejandro Fridman. Experto en pallets y embalajes modulares plegables, reutilizables y sustentables.

En la industria automotriz, el embalaje cumple una función mucho más amplia que la protección de piezas y componentes. Su diseño influye en la continuidad del abastecimiento, la ocupación de depósitos y camiones, la seguridad durante la manipulación, el control de inventarios y la generación de residuos.

Entre los sistemas retornables utilizados internacionalmente se encuentra el denominado pallet collar: un marco plegable que se coloca sobre un pallet para convertirlo en un contenedor modular. Su altura puede adaptarse mediante la incorporación o el retiro de marcos y, cuando la operación lo requiere, complementarse con tapas, divisores, bandejas o insertos para proteger componentes específicos.

Modularidad, reutilización y retorno

Una de las principales características de este sistema es la combinación de modularidad, reutilización y plegado.

La posibilidad de variar la cantidad de marcos permite ajustar la altura del embalaje al volumen de la carga. Una misma base puede utilizarse para transportar piezas de diferentes dimensiones, evitando embalajes sobredimensionados y mejorando el aprovechamiento del espacio disponible.

Una vez descargados, los marcos se pliegan. Esto reduce el volumen ocupado durante el almacenamiento y los viajes de retorno, un aspecto especialmente relevante en circuitos repetitivos entre proveedores, centros logísticos y plantas industriales.

Su carácter desmontable también facilita la inspección y el mantenimiento. Los pallets, marcos, tapas, bisagras y accesorios pueden revisarse y repararse individualmente, prolongando la vida útil del conjunto y evitando que una avería localizada obligue a descartar la unidad completa.

Antecedentes en la industria europea y casos de implementación

Volvo Group ofrece uno de los antecedentes internacionales mejor documentados. Su sistema corporativo de embalajes retornables utiliza pallets, marcos de madera y tapas en diferentes configuraciones para abastecer plantas industriales y organizar los flujos entre proveedores.

La compañía desarrolló un pool internacional administrado mediante cuentas de embalajes, procedimientos de control y diferentes familias dimensionales. En este modelo, el envase deja de considerarse un elemento accesorio para convertirse en un activo que debe identificarse, conservarse y mantenerse disponible dentro de la red logística.

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Scania también incorpora los llamados “S-collars” en su catálogo corporativo y en sus procedimientos de gestión para proveedores. Su utilización demuestra que los marcos plegables no constituyen una solución experimental, sino un formato integrado desde hace décadas en operaciones industriales normalizadas.

La Asociación Alemana de la Industria Automotriz, conocida por sus siglas VDA, incluye los pallets modulares con collars dentro de sus códigos y clasificaciones para la recepción y administración de embalajes. Estos lineamientos forman parte del ecosistema logístico europeo, donde terminales y proveedores combinan pallets, marcos, cajas, racks metálicos y contenedores retornables según las características de cada pieza y circuito.

La gestión resulta tan importante como el embalaje

En Norteamérica y Asia también se han consolidado sistemas de contenedores retornables acompañados por mecanismos de trazabilidad y control de activos. La elección del formato depende de la frecuencia de entrega, las distancias, la estabilidad de la demanda y la posibilidad efectiva de recuperar los envases vacíos.

La experiencia internacional demuestra que el rendimiento de un sistema retornable no depende únicamente de sus características físicas. Para que funcione eficientemente se necesitan procedimientos de identificación, inventarios actualizados, trazabilidad, mantenimiento y responsabilidades claramente definidas entre terminales, proveedores y operadores logísticos.

Un embalaje reutilizable que no regresa a tiempo puede ocasionar faltantes, compras de emergencia o interrupciones en el abastecimiento. Por ese motivo, resulta necesario controlar tanto los movimientos de las piezas como los de los propios embalajes.

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La identificación mediante códigos de barras, etiquetas RFID u otras tecnologías facilita el registro de entregas, devoluciones y tiempos de permanencia. Sin embargo, la tecnología debe estar acompañada por reglas operativas, puntos de control y responsables de gestionar las diferencias de inventario.

Una referencia para América Latina

En América Latina, los pallet collars pueden resultar especialmente apropiados para circuitos repetitivos, movimientos interplanta y flujos regionales entre fabricantes de autopartes, centros de consolidación y terminales automotrices.

Su implementación puede contribuir a estandarizar unidades de carga, reducir el consumo de materiales descartables, facilitar la reparación y optimizar el volumen ocupado durante los retornos vacíos. No obstante, su conveniencia debe analizarse a partir del costo total por ciclo y no solamente del precio inicial.

Ese análisis debería contemplar la vida útil estimada, la cantidad de rotaciones, los costos de mantenimiento, las pérdidas, el espacio de almacenamiento, la logística inversa y los residuos evitados. También debe evaluarse la compatibilidad dimensional con pallets, racks, vehículos y equipos de manipulación existentes.

La principal enseñanza de la experiencia europea consiste en considerar el embalaje como un activo logístico reutilizable y administrado, en lugar de tratarlo como un insumo descartable. Este cambio de enfoque puede aportar eficiencia, trazabilidad y sustentabilidad a las cadenas automotrices latinoamericanas, siempre que esté acompañado por una gestión adecuada y la participación coordinada de todos los integrantes del circuito.

3 de agosto del 2026

Mientras el consumo todavía busca consolidar su recuperación, el comercio electrónico encontró una nueva forma de crecer. Ya no se trata de trasladar la inflación a los precios, sino de vender más unidades, mejorar la conversión y ganar eficiencia operativa. En ese escenario, la inteligencia artificial dejó de ser una herramienta para generar contenido y comenzó a ocupar un lugar central en las decisiones comerciales.

Esa es una de las principales conclusiones del informe NubeCommerce MidTerm 2026, elaborado por Tiendanube sobre la operación de más de 70.000 tiendas en Argentina durante el primer semestre del año. En conjunto, el canal facturó $1,23 billones, un 42,1% más que en igual período de 2025, con más de 12 millones de órdenes de compra (+21,6%) y 56 millones de productos vendidos (+31,9%). La facturación creció 8,6 puntos por encima de la inflación interanual, que se ubicó en el 33,5%.

Sin embargo, detrás de esos números aparece un cambio de tendencia. Si se consideran únicamente las marcas que ya operaban en el primer semestre del año pasado, la facturación avanzó un 26,9%, por debajo del IPC, mientras que el ticket promedio aumentó apenas un 16,5%. En paralelo, el precio real de los productos cayó cerca del 17%, una señal de que las empresas optaron por defender el volumen antes que trasladar el aumento de costos a los consumidores.

“El crecimiento en facturación es real, pero se explica más por volumen que por precio. En un consumo que se normaliza, con más competencia y un comprador que compara antes de pagar, trasladar la inflación al precio se volvió muy difícil. La ecuación cambió: el margen se defiende con volumen, conversión y control de costos”, explicó Franco Radavero, gerente general de Tiendanube Argentina.

La clave pasa por un mayor volumen de pedidos

Para la logística, el cambio no es menor. Más órdenes implican más operaciones de picking, packing, despacho y distribución, aun cuando el valor promedio de cada compra crezca por debajo de la inflación. En otras palabras, la presión ya no pasa solamente por vender más, sino por procesar un mayor volumen de pedidos sin que los costos operativos se disparen.

Los datos del informe reflejan que el 84% de las compras se entregó a domicilio o mediante puntos de retiro, mientras que el envío gratuito se mantuvo en el 46,6% de las órdenes, prácticamente el mismo nivel que un año atrás, aunque sobre un volumen 21,6% superior. En términos absolutos, eso representó 5,6 millones de envíos bonificados, un millón más que durante el primer semestre de 2025.

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En paralelo, las transferencias alcanzaron el 27,2% de las órdenes y ya representan más de una de cada cuatro ventas, mientras que las tarjetas de crédito redujeron su participación hasta el 46,6%. Al mismo tiempo, los consumidores privilegiaron el pago en una sola cuota, que concentró el 67,1% de las operaciones, en detrimento de los planes de financiación más largos.

La IA sigue ganando terreno

La otra gran transformación llegó de la mano de la inteligencia artificial. Si durante 2025 las herramientas basadas en IA se utilizaban principalmente para redactar descripciones o generar imágenes, durante el primer semestre de este año comenzaron a intervenir directamente en el proceso de venta.

Actualmente, una de cada cuatro tiendas pagas de Tiendanube en Argentina ya utiliza inteligencia artificial en su operación, lo que convierte al país en el segundo mercado con mayor nivel de adopción dentro de la red de la compañía, solo detrás de Brasil.

“Durante dos años hablamos de la IA como una herramienta para ayudarnos a trabajar. Ese capítulo terminó. Hoy la inteligencia artificial opera la venta por los dos extremos del recorrido de compra: ayuda al consumidor a encontrar productos y también interviene dentro de la tienda para atender, recomendar y cerrar operaciones. La ventaja ya no pasa por tener IA, sino por convertirla en decisiones y ventas”, concluyó Radavero.

Con un consumo que todavía muestra señales de cautela, el e-commerce parece haber encontrado una nueva fórmula para sostener el crecimiento. Más volumen, operaciones cada vez más eficientes y una inteligencia artificial que deja de ser una promesa para convertirse en una herramienta de negocio configuran un escenario que también redefine los desafíos para la logística.