Del código de barras al dato confiable: el nuevo desafío para la gestión logística

 |   4 de junio del 2026
Del código de barras al dato confiable: el nuevo desafío para la gestión logística

*Por GS1 Argentina

La logística y el management empresarial están atravesando una transformación profunda. La presión por operar con mayor eficiencia, responder a consumidores más informados, cumplir con exigencias regulatorias y ganar visibilidad sobre las cadenas de abastecimiento obliga a las organizaciones a revisar una cuestión central: la calidad de los datos con los que gestionan sus productos.

Durante décadas, el código de barras fue una herramienta clave para ordenar la identificación de productos, agilizar operaciones comerciales, mejorar procesos de almacenamiento, facilitar la reposición y conectar fabricantes, distribuidores, operadores logísticos y retailers bajo un lenguaje común.

Sin embargo, el escenario actual exige ir más allá de la identificación básica. Hoy las empresas necesitan que cada producto pueda vincularse con más información: lote, vencimiento, origen, trazabilidad, composición, certificaciones, instrucciones de manipulación, datos regulatorios y atributos logísticos relevantes para cada eslabón de la cadena.

En ese contexto, GS1 impulsa la evolución hacia códigos 2D basados en estándares globales, como QR Codes powered by GS1 y GS1 DataMatrix. Estos códigos permiten conectar el producto físico con datos digitales confiables, actualizados e interoperables, abriendo nuevas oportunidades para la gestión logística y la toma de decisiones.

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La diferencia no está solamente en el formato del código. La verdadera transformación está en la información que ese código puede habilitar. Un código 2D GS1 puede concentrar o conectar datos que resultan críticos para la operación: identificación única del producto, número de lote, fecha de vencimiento, trazabilidad, información de origen, documentación asociada y otros atributos que pueden ser utilizados por distintos actores de la cadena.

Para las áreas logísticas, esto representa una oportunidad concreta. Mayor visibilidad sobre el flujo de productos, mejores controles, reducción de errores, procesos de retiro de mercado más eficientes, gestión más precisa de vencimientos, optimización de inventarios y mayor capacidad para responder ante auditorías o requerimientos regulatorios.

Para la dirección de las empresas, el cambio también tiene una lectura estratégica. La adopción de estándares y datos confiables no es solo una mejora operativa; es una condición para competir en cadenas de valor más exigentes, integrarse con socios comerciales, escalar operaciones y construir confianza en mercados cada vez más conectados.

Uno de los grandes desafíos de esta transición es comprender que no se trata simplemente de incorporar un QR en un envase o una etiqueta logística. Un QR común puede resolver una necesidad puntual de comunicación. Un QR powered by GS1, en cambio, se apoya en estándares globales que permiten identificar productos de manera única y conectar esa identificación con información estructurada, confiable y compartible entre sistemas.

Ahí aparece un punto clave para el management: sin calidad de datos, no hay transformación sostenible. La tecnología visible es solo una parte del proceso. Lo que realmente genera valor es la capacidad de ordenar, mantener, validar y compartir información consistente a lo largo de toda la cadena.

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La evolución hacia códigos 2D también permite mejorar la colaboración entre áreas que muchas veces operan con objetivos distintos: supply chain, comercial, marketing, calidad, sistemas, legales y asuntos regulatorios. Un mismo estándar puede servir para responder a necesidades operativas, comerciales, informativas y normativas, evitando duplicaciones y reduciendo inconsistencias.

En Argentina, esta transición plantea una oportunidad relevante para empresas grandes, medianas y pequeñas. La competitividad logística no depende únicamente de infraestructura, transporte o tecnología de automatización. También depende de contar con datos correctos, productos bien identificados y procesos capaces de dialogar con clientes, proveedores, retailers y organismos de control.

Desde GS1 Argentina, el foco está puesto en acompañar a las organizaciones en ese recorrido: ayudar a entender qué implican los códigos 2D GS1, cómo preparar los datos, qué beneficios pueden aportar por sector y cuáles son los pasos necesarios para avanzar hacia una implementación ordenada.

El futuro de la logística será cada vez más digital, trazable y colaborativo. Pero esa evolución requiere una base común: estándares que permitan que la información fluya de manera confiable entre todos los actores.

Del código de barras al dato confiable, el próximo salto de la gestión logística no estará únicamente en mover productos más rápido, sino en saber más y mejor sobre cada producto que se mueve.

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Redacción Énfasis Logística

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