En esta oportunidad se abordará la “Robótica en procesos logísticos”, con oradores internacionales, muestra de dron en vivo y casos aplicables.
Cargo invita a la segunda edición del Webinar #Cargo4.0, enfocado en la “Robótica en procesos logísticos”. Con oradores internacionales, muestra de dron en vivo y casos aplicables. La cita es el martes 27/10 a las 10hs.
El último Monitor COMEX de abril de 2026, elaborado por el Instituto de Estrategia Internacional de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA), presenta un análisis detallado del comercio exterior durante abril de 2026 . Compartimos las principales conclusiones.
En abril de 2026, las exportaciones de Argentina fueron de USD 8.914 millones, marcando un incremento del 33,6% interanual, resultando un récord nominal desde al menos 1990. Este fue explicado tanto por el aumento de las cantidades (20,6%) como de los precios (10,8%).
El superávit comercial fue de USD 2.711 millones, marcando el 29° mes consecutivo de saldo positivo y resultando también el mayor saldo en la balanza comercial desde que se tiene registro.
Rubros y precios
Mirando los grandes rubros, hubo aumentos de las cantidades exportadas en todos, destacándose combustibles y energía (53,2%), manufacturas de origen industrial (24%) y productos primarios (25%), principalmente por maíz, trigo y girasol.
En cuanto a los precios, se destaca el sustancial incremento de combustibles y energía (21,3%) por el impacto del conflicto en Medio Oriente y la suba registrada en el precio de las manufacturas de origen industrial (15,6%) por la
incidencia del oro.
Los cuatro principales productos de exportación en abr-2026 fueron:
maíz en grano, excluido para siembra (USD 1.054 millones),
aceites crudos de petróleo (USD 1.039 millones),
harina y pellets de la extracción del aceite de soja (USD 803 millones) y
vehículos automóviles para transporte de mercancías, con motor de émbolo, de encendido por compresión (diésel o semidiésel) de peso total con carga máxima ≤ a 5 t, n.c.o.p. (USD 579 millones).
Importaciones
A su vez, en abril de 2026 las importaciones totalizaron un monto de USD 6.204 millones, marcando una disminución del 4% interanual, explicada exclusivamente por la diminución de las cantidades importadas (-7,7%) ya que los precios aumentaron un 4,1%.
Se destaca la disminución en volumen de casi todos los rubros salvo los aumentos en vehículos automotores de pasajeros (11,3%) bienes de consumo (0,4%). Las mayores caídas se registraron en combustibles y lubricantes (-43,4%) y en piezas y accesorios para bienes de capital (-22,8%).
Los cuatro mayores productos importados fueron:
porotos de soja, incluso quebrantados, excluidos para siembra, (USD 436 millones),
vehículos automóviles, principalmente para el transporte de personas, de cilindrada > a 1.000 cm3 y ≤ a 1.500 cm3, con capacidad ≤ a 6 personas (USD 128 millones),
bienes despachados mediante servicios postales (USD 118 millones) y
productos inmunológicos, dosificados o acondicionados para la venta por menor n.c.o.p. (USD 118 millones).
En abril de 2026, la balanza comercial del capítulo 27 fue superavitaria en USD 1.248 millones, en tanto que en igual mes del año anterior se registró un saldo positivo de USD 482 millones. Las exportaciones aumentaron 85,9%,
principalmente por la suba de USD 529 millones en las ventas de aceites crudos de petróleo. Por otro lado, las importaciones registraron un descenso de 50,0% con respecto a abr-2025.
La falta de inversión en infraestructura volvió a ocupar un lugar central entre las preocupaciones del sector agropecuario. Desde Confederaciones Rurales Argentinas (CRA)advirtieron que la competitividad del campo no depende únicamente de la reducción de impuestos o de la apertura de nuevos mercados, sino también de contar con una red de transporte eficiente que permita trasladar la producción a menores costos.
El planteo fue realizado por el presidente de CRA, Carlos Castagnani, durante su participación en la Expo Laboulaye. “La competitividad no termina en la tranquera. También depende de rutas seguras, ferrocarriles eficientes y una logística moderna que nos conecte con el mundo”, sostuvo.
Según el dirigente, las rutas deterioradas, la insuficiente infraestructura ferroviaria y los elevados costos de transporte constituyen una deuda histórica con el interior productivo y condicionan el desarrollo de las economías regionales.
Rutas, ferrocarril e Hidrovía, en el centro del reclamo
Castagnani respaldó el proceso de licitación de las rutas nacionales y reclamó un programa sostenido de inversiones para recuperar la infraestructura vial, por donde circula más del 90% de la producción agropecuaria argentina.
En paralelo, consideró prioritario avanzar en la modernización del Belgrano Cargas y consolidar una Hidrovía más eficiente y competitiva. Para CRA, estas infraestructuras son estratégicas para reducir los costos logísticos, mejorar la conectividad del interior y fortalecer la capacidad exportadora argentina.
Para Castagnani, mejorar la infraestructura resulta indispensable para que el crecimiento productivo pueda traducirse en mayor actividad, empleo y desarrollo en las provincias. “No hay una Argentina fuerte sin un interior fuerte”, afirmó.
Infraestructura y apertura comercial
Desde CRA también valoraron la ratificación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea y los avances comerciales con Estados Unidos. Sin embargo, señalaron que la apertura de nuevos mercados debe estar acompañada por políticas que permitan a los productores argentinos competir en condiciones eficientes.
En ese sentido, la entidad volvió a reclamar la eliminación definitiva de los Derechos de Exportación (DEX) y una reducción de la presión tributaria. No obstante, el diagnóstico de CRA apunta a un problema más amplio: los costos logísticos y las deficiencias de infraestructura también impactan directamente sobre la rentabilidad y la capacidad de exportación.
Las economías regionales son particularmente sensibles a esta situación, ya que las distancias hacia los principales centros de consumo y exportación, sumadas a los costos de transporte, pueden reducir significativamente los márgenes de producción.
“La competitividad” del agro, planteó Castagnani, requiere así una mirada integral que combine infraestructura, transporte, conectividad y políticas de largo plazo.
La empresa global de soluciones industriales de embalaje y logística Nefab anunció la expansión de su campus en Guadalajara, México. Se inauguró una nueva instalación de 3.000 metros cuadrados destinada a fortalecer el desarrollo de soluciones para sectores de manufactura avanzada e infraestructura digital.
La nueva instalación incorpora un centro avanzado de ingeniería de embalaje, que integra capacidades de diseño, pruebas, prototipado y producción dentro de un mismo campus. Desde allí se brindará soporte a clientes tanto en México como en otros mercados de América.
Con esta inversión, la compañía busca acompañar el crecimiento de industrias tecnológicas que requieren soluciones de embalaje cada vez más especializadas para proteger equipos de alto valor durante su transporte en cadenas de suministro globales.
Ingeniería de embalaje para industrias tecnológicas
El nuevo centro se diferencia de las instalaciones tradicionales de producción de embalaje al incorporar capacidades avanzadas de pruebas y prototipado. Estas herramientas permiten simular condiciones reales de transporte y validar el desempeño de los sistemas de embalaje antes de que los productos sean enviados.
Este proceso resulta clave para industrias donde los equipos son altamente sensibles y deben trasladarse a largas distancias o a través de múltiples etapas logísticas.
“Guadalajara se ha convertido en uno de los centros tecnológicos y de manufactura más importantes de México”, explicó Eric Wickman, Director Regional de Nefab para América Latina.
Según el directivo, el crecimiento de sectores como la inteligencia artificial y la infraestructura de centros de datos está generando nuevas exigencias para la logística y el embalaje industrial.
Soporte para sectores estratégicos
Ubicado en una de las zonas tecnológicas y manufactureras más dinámicas del país, el nuevo campus de Nefab brindará soporte a empresas de múltiples sectores industriales, entre ellos:
infraestructura digital
electrónica
salud
semiconductores
automotriz
manufactura industrial
En estos sectores, el embalaje desempeña un papel fundamental para proteger equipos sensibles y de alto valor, como racks de servidores, componentes electrónicos y otras tecnologías críticas que se transportan a través de cadenas de suministro globales.
Pruebas para recrear condiciones logísticas reales
El centro también permitirá realizar pruebas avanzadas que recrean las condiciones de estrés que experimentan los productos durante el transporte, como vibraciones, impactos o variaciones ambientales.
“Las pruebas avanzadas nos permiten recrear las situaciones que enfrentan los productos a lo largo de las rutas logísticas globales”, explicó Guilherme Ueda, Gerente de Ingeniería e Innovación para América Latina en Nefab.
Según el especialista, este nivel de validación es esencial para garantizar la protección de equipos tecnológicos complejos y evitar daños durante su traslado.
El Congreso de Distribuidores del Agrovolvió a confirmar su lugar como el principal punto de encuentro del canal. En su cuarta edición, el CDA 2026 reunió en el Goldencenter a los actores clave de una cadena que atraviesa una transformación profunda, marcada por la tecnología, la presión sobre los márgenes y la necesidad de reinventarse.
Las imágenes de esta edición reflejan mucho más que un evento: capturan un momento bisagra para el sector.
En un contexto de creciente complejidad —atravesado por variables globales, costos en alza y exigencias cada vez mayores—, el mensaje fue claro: la eficiencia dejó de ser una ventaja competitiva para convertirse en una condición indispensable. Hoy, cada decisión cuenta y cada proceso debe estar alineado a una estrategia.
Uno de los ejes centrales fue el avance de la inteligencia artificial y la digitalización. Lejos de plantearse como soluciones mágicas, los especialistas coincidieron en que su verdadero valor depende de cómo se integren a los procesos y a la toma de decisiones. La tecnología, por sí sola, no transforma: necesita estrategia, planificación y, sobre todo, personas que la interpreten y la potencien.
En ese sentido, el rol del distribuidor también está cambiando. De un perfil históricamente operativo, el canal evoluciona hacia un modelo más estratégico, donde la gestión del talento, la cercanía con el cliente y la capacidad de interpretar la complejidad del negocio son diferenciales clave. El desafío ya no es solo mover insumos, sino traducir la innovación en soluciones concretas para el productor.
Las charlas y paneles también dejaron en evidencia tensiones estructurales que atraviesan al sector: márgenes cada vez más ajustados, sobreoferta en algunos segmentos, presión impositiva y la necesidad de sostener altos niveles de inversión. A esto se suma un entorno donde la incertidumbre —climática, económica y geopolítica— sigue siendo un factor determinante.
Sin embargo, también emergió una visión compartida: el valor de la articulación. La integración entre productores, distribuidores e industria aparece como una condición necesaria para sostener el crecimiento. El trabajo colaborativo, la construcción de relaciones y la posibilidad de poner en común problemas y soluciones fueron algunos de los grandes protagonistas de la jornada.
El recambio generacional y la irrupción de nuevas tecnologías también marcan el pulso del futuro. Nuevos perfiles, nuevas dinámicas de trabajo y nuevas oportunidades —como las vinculadas a servicios digitales— empiezan a redefinir el ecosistema agroindustrial.
En este escenario, el CDA se consolida como mucho más que un congreso: es el espacio donde el canal se piensa a sí mismo. Un punto de encuentro para reflexionar, aprender y proyectar lo que viene.
Las imágenes de esta edición dan cuenta de ese espíritu: intercambio, debate, vínculos y una industria que, aun en un contexto desafiante, demuestra su capacidad de adaptación, resiliencia y crecimiento.
Porque si algo dejó claro el CDA 2026 es que el futuro del agro no es una promesa lejana. Es un proceso en marcha. Y sucede, también, en estos encuentros.
La próxima edición de este encuentro tendrá lugar el 20 de abril de 2027.
El Índice de Costos del Transporte (ICT) de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) acumula 15% de incremento en el primer trimestre de 2026 (enero-marzo) y 48% en los últimos 12 meses.
En números:
+15% en el primer trimestre de 2026
+48% interanual
El dato enciende alarmas en toda la cadena logística.