2 de octubre del 2020

DHL brinda apoyo a 4000 metros sobre el nivel del mar

 |   2 de octubre del 2020

...

La unidad de Proyectos Industriales de DHL provee a Livent los servicios logísticos para expandir sus instalaciones. La operación para esta colaboración considera transporte internacional, flete marítimo de módulos prefabricados, carga aérea, almacenamiento y transporte dentro de la Argentina.

 

La compañía logística está asistiendo a Livent en la expansión de su planta de producción en El Salar del Hombre Muerto, en la provincia de Catamarca, Argentina. El Proyecto es manejado en conjunto con la oficina de Argentina, Estados Unidos y Chile donde se encuentra la torre de control que monitorea los servicios logísticos bajo la modalidad Puerta a Puerta.

La operación para esta colaboración considera transporte internacional, flete marítimo de módulos prefabricados, carga aérea, almacenamiento y transporte dentro de la Argentina para uno de los mayores productores de litio y líder en la extracción de este metal. Los módulos prefabricados y otros materiales se transportan desde Asia, Norteamérica y diversos puntos de Europa. DHL fue seleccionado como socio para este proyecto debido a su experiencia en proyectos de alta complejidad en América Latina.

“En el campo de la logística, sobre todo en condiciones difíciles, la clave está en la experiencia, la flexibilidad y la confiabilidad. Y esos elementos forman parte de nuestro ADN,” afirma Eduardo Rodrigues, gerente general de DHL Global Forwarding Argentina. “Para este proyecto resultó fundamental implementar medidas especiales de seguridad e higiene para todas las personas involucradas, y también colaborar estrechamente con los equipos locales. Expandimos nuestros servicios efectuando los transportes al personal del proyecto. DHL Proyectos Industriales demostró una vez más ser el proveedor idóneo para esta tarea”.

Las condiciones meteorológicas extremas y la escasa cobertura telefónica, entre otros factores, hicieron necesaria la implementación de estándares máximos de HSE (Health, Safety & Environment), así como medidas de seguridad adicionales para el personal.

Los miembros del equipo de DHL In House, basados en las instalaciones de Livent, se aseguran de mantener la conectividad a lo largo de toda la cadena de transporte y a cumplir los estándares de seguridad del proyecto. Como para Livent es prioritario emplear a residentes y desarrollar a los proveedores locales, DHL apoya esta iniciativa utilizando los servicios de varios proveedores locales.

Livent es uno de los mayores proveedores de compuestos de litio, además de ser uno de los líderes en la extracción de este material y en la tecnología de purificación. Esta materia prima tiene toda una serie de usos, por ejemplo, en baterías para e-mobility, propulsando la próxima generación de movilidad y la tendencia hacia fuentes de energía ecológicas.

“Queremos seguir cooperando en el futuro con DHL Proyectos Industriales. Esta empresa aporta precisamente los conocimientos expertos que necesitamos para nuestros proyectos más difíciles y complejos, y dispone de la flexibilidad y la red de socios necesarias para apoyarnos de manera fiable en nuestras actividades”, declara Karen Flynn, directora de compras en Livent.

Más noticias
11 de octubre del 2025

El panel empresario del encuentro anual de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) reunió a referentes de la logística y los negocios vinculados al comercio exterior en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. El plato fuerte de la jornada llegó sobre el cierre del evento, con un panel empresario moderado por Mauro Sperperato, directivo de Sinapsys y coorganizador del Congreso de Distribuidores del Agro. El espacio contó con la participación de Emiliano Giana (Plaza Logística), Marcelo Ormachea (Celsur), Lucio Zemborain (Estudio Zemborain) y Gustavo Figuerola (TRP – Dubai Port), quienes trazaron una radiografía integral del presente y los desafíos de la cadena logística en Argentina.

Emiliano Giana tomó la palabra en primer lugar, abordando la actualidad del mercado inmobiliario industrial después de dos años atípicos. “El mercado inmobiliario está pasando por un momento de transición”, advirtió el director Comercial de Plaza Logística. Cabe señalar que el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) concentra la mayor parte del stock de depósitos de clase A o triple A, con unos 2,8 millones de metros cuadrados y los niveles de vacancia empezaron a mostrar señales de aumento.

Según explicó, esa vacancia crece porque “venimos de dos años con índices muy bajos, menos del 5%, principalmente debido a una economía distorsiva donde las compañías utilizaban el inventario como manejo de tesorería”. Con la baja de la inflación y el aumento de las importaciones, “las compañías empiezan a reducir stock y a requerir menos metros cuadrados de depósito”.

Este comportamiento, sin embargo, no es homogéneo. Giana indicó que “hay sectores muy golpeados, se retrajo mucho el consumo masivo, pero otros sectores tienen un crecimiento de dos dígitos”. En particular, destacó el peso del comercio electrónico: “El ecommerce está creciendo significativamente en ocupación de metros cuadrados”, impulsado por el ecosistema que lidera Mercado Libre y sus operadores logísticos asociados. Actualmente, Plaza Logística cuenta con unos 580 mil metros cuadrados, de los cuales el 30% corresponde a empresas de ecommerce. Giana subrayó que, pese a la desaceleración general, la perspectiva de mediano plazo sigue siendo favorable. “Buenos Aires tiene 194 metros cuadrados por habitante, Santiago de Chile tiene 300, San Pablo casi 700. En el mediano plazo vemos un mercado que tiende a crecer por las tendencias del mercado electrónico”, señaló.

La irrupción de Mercado Libre

En una sintonía similar a Giana, pero con la perspectiva de Celsur, Marcelo Ormachea subrayó que el ecommerce se consolidó como el gran transformador del negocio logístico. “Te diría que la novedad más importante en el mercado logístico, que empezó más fuerte en la pandemia, pero todavía tiene impacto, es el ingreso de Mercado Libre como operador logístico”, sostuvo. Esta tendencia es un gran motor para la actividad que se potencia aún más de la mano de los nuevos hábitos que exhiben los consumidores.

“El ecommerce es siempre más logística, porque pasamos de una situación donde la gente iba al supermercado a que te entreguen la unidad en tu casa. Todo eso es más negocio, así que para nosotros es una buena noticia que la gente que pueda esté dispuesta a pagar por ese servicio”, puntualizó el directivo de Celsur. Su mirada incluyó el contexto internacional signado por los conflictos geopolíticos recientes y las tensiones en las cadenas de suministro dieron lugar al fenómeno del nearshoring, que reconfigura la producción y el transporte.

“A nivel global los cambios se vinculan a los grandes conflictos bélicos potenciales y los que ya se están desarrollando, que llevaron a un cambio de estrategia de abastecimiento de las grandes industrias mundiales. La palabra que utilizan es nearshoring que representa tomar en consideración, no solo el menor costo posible de abastecimiento de los insumos, sino que tengamos la seguridad de que no se va a cortar la cadena de suministro”, detalló.

Te podría interesar: «Detrás del Transporte de cargas: Claves para no perder la visión en un entorno hipercompetitivo».

Según el especialista, se ha pasado de un único abastecimiento a múltiples opciones, para garantizar la continuidad de los flujos. “Tomando el ejemplo de la pandemia con los semiconductores, pasamos de tener un proveedor casi monopólico a generar fábricas a nivel mundial, cerca de los centros de consumo con el objetivo de asegurare que la provisión este en terreno amigo, o al menos en dos o tres lugares. Todo eso también está reconfigurando el mercado logístico porque, otra vez, es más logística, porque para tener dos abastecimientos, ya no estoy priorizando solo el costo, sino que también tengo que dividir ese volumen y abastecerlo de distintos lados”, argumentó Ormachea.

En cuanto a la coyuntura local, el directivo recordó que la actividad de 2023 estuvo marcada por la acumulación de bienes como refugio frente a la inflación, fenómeno que se revirtió con la estabilidad cambiaria. “Las empresas preferían guardar bienes y no pesos”, explicó, aunque aclaró que la corrección posterior redujo el nivel de actividad “entre un 10% y un 15% respecto de 2023” y los stocks “cayeron cerca de un 20%”.

La necesidad de reformas en el mercado laboral

El directivo de Celsur cerró su intervención señalando que para recuperar competitividad será clave avanzar en una agenda estructural. “Lo que necesita la Argentina es una reforma laboral que no baje los sueldos, sino que elimine todos los costos extrasalariales”, afirmó. También destacó la necesidad de acceso a tecnología y crédito, ya que “lo que nos va a permitir mejorar la competitividad es la reducción del costo de la energía, el fomento de la aplicación de tecnología y el financiamiento de mediano plazo para el sector privado”.

En esa línea, tomó la palabra el abogado Lucio Zemborain, quien analizó los avances y limitaciones del marco legal vigente tras la aprobación de normativas fundamentales por parte del gobierno. “La Ley Bases, que tiene un capítulo laboral que era un gran primer paso, no es todo lo que la Argentina necesita ni mucho menos, pero es todo lo que podían hacer políticamente en ese momento”, expresó.

El especialista señaló que la regularización laboral no tuvo el efecto esperado por falta de sanciones, aunque valoró otras modificaciones como “la extensión de los períodos de prueba de 3 a 6 meses” y la exclusión de ciertas figuras contractuales del régimen tradicional. Para Zemborain, la eliminación de multas y sanciones en casos de relaciones no registradas “fue cuestionada por algunos sectores, pero la ley está vigente y es una decisión del Legislativo”. A su entender, el desafío sigue siendo promover la formalización y reducir los conflictos judiciales, aspectos esenciales para mejorar la competitividad del mercado laboral y acompañar la modernización del sector logístico.

Buscando eficiencia en la gestión portuaria

Desde el ámbito portuario, Gustavo Figuerola aportó una visión complementaria a todo el análisis hasta acá desarrollado. El presidente de Terminales Río de la Plata (TRP) proyectó que “el volumen del AMBA, que representa el 95% del volumen de la Argentina, va a terminar el año 2025 con (un movimiento) alrededor de 2 millones de TEUs”, un nivel que no se registraba desde 2012. Sin embargo, advirtió sobre las limitaciones de capacidad.

“La creación de infraestructura portuaria cuesta 500 o 600 millones de dólares, entonces la Argentina va a tener que resolver una restricción de capacidad donde hacemos rotar mucho más la actividad en el puerto”, agregó en ese sentido. Por otra parte, el ejecutivo remarcó que la eficiencia operativa también depende de regulaciones como los plazos para retiro de contenedores. “En la Argentina, los importadores y exportadores tienen siete días libres para retirar el contenedor, cuando en Chile tienen dos”, ejemplificó. Y agregó: “Lo que hoy hacemos en el comercio exterior es sacarle una semana de inventario a Plaza Logística para ponérsela a los puertos”, señaló.

En un panorama de alta fragmentación institucional, Figuerola sostuvo que “no hay un masterplan, sino una lógica donde el mercado va buscando su nicho”. Zárate, Campana, Buenos Aires y La Plata —explicó— operan con modelos distintos y sin una coordinación integral que optimice la infraestructura. Aun así, destacó que “Buenos Aires está más ordenada” tras la reorganización de las terminales y la resolución de conflictos sindicales.

Para reforzar esta idea, hizo énfasis en que la estabilidad operativa del puerto porteño contrasta con las recientes dificultades de Montevideo, ya que su puerto principal “tiene una reglamentación portuaria extraña y todo eso ha generado un ambiente de operaciones más complicadas, más sucias”. Su análisis explica porque parte del trasbordo de cargas paraguayas comenzó a realizarse nuevamente en Buenos Aires.

17 de julio del 2025

Por: Ramón García, Director General del Centro Español de Logística (CEL).

Más allá de la colaboración se encuentran otras herramientas que pueden asegurar una mejor gestión de los recursos, como es el uso de tecnologías. Y es que, si en el ámbito de la logística la tecnología ya juega un papel crucial, cuando hablamos de emergencias su papel resulta imprescindible.

Algunas soluciones clave que permiten el uso de la tecnología junto a la digitalización incluyen: Plataformas TMS para optimizar rutas y garantizar la entrega eficiente de suministros; sistemas de gestión de inventarios en tiempo real, que facilitan la identificación de recursos disponibles y su distribución estratégica; Big Data e inteligencia artificial (IA), que ayudan a prever la magnitud del impacto de un desastre y permiten tomar decisiones más informadas; o plataformas de colaboración como Standtrack, que mejora la trazabilidad y transparencia en la distribución de la ayuda, evitando pérdidas o desvíos a través de un código único interoperable.

Prepararse hoy para responder mañana

La gestión logística es un pilar fundamental en la respuesta a emergencias y catástrofes. No se trata solo de reaccionar con rapidez cuando ocurre un desastre, sino de anticiparse, mitigar su impacto y garantizar que la ayuda llegue de forma eficiente a quienes más lo necesitan. En este contexto, el papel logístico es crucial, ya que permite movilizar recursos en tiempo récord y coordinar esfuerzos entre múltiples actores.

Te podría interesar: Nuevas reglas del trade en América Latina, lideradas por Chile y Colombia.

Desde el Centro Español de Logística (CEL) llevamos décadas impulsando modelos de gestión más eficientes que mejoran la capacidad de respuesta ante situaciones críticas. A través de formación, estudios, proyectos y alianzas con empresas y administraciones, fomentamos la aplicación de nuevas tecnologías, la mejora de procesos y el desarrollo de planes de actuación que permitan una logística más ágil y eficaz en momentos de crisis.

Más allá de la logística humanitaria, la reciente oleada de incidentes críticos, como el apagón en España que afectó a miles de empresas el pasado mes de abril, ha puesto en evidencia una realidad común: muchas organizaciones aún no cuentan con planes de contingencia eficaces. Esta falta de preparación puede suponer pérdidas económicas graves y una ralentización en la entrega de ayuda en situaciones de emergencia.

Por eso es clave situar la resiliencia en el centro de la estrategia logística. No como una respuesta puntual, sino como un criterio transversal que guíe el diseño de nuestras operaciones. En este sentido, herramientas como la norma ISO 28000 ofrecen un marco de referencia claro para integrar la seguridad en la cadena de suministro, identificar riesgos, establecer protocolos y garantizar la continuidad del negocio.

12 de febrero del 2026

*Fuente Kryotec

La ruptura de la cadena de frío suele manifestarse de manera silenciosa dentro de las operaciones logísticas. A diferencia de otras contingencias del transporte, una desviación térmica no siempre interrumpe el traslado ni genera una alerta inmediata, pero puede comprometer la integridad del producto y derivar, tiempo después, en rechazos, auditorías o retiros del mercado. En ese desfase entre la falla y su detección se concentra uno de los principales riesgos para las cadenas de suministro que manejan productos sensibles a la temperatura.

En sectores como el farmacéutico y el de la salud, la estabilidad térmica es un requisito crítico desde el punto de origen hasta la entrega final. Medicamentos, vacunas y productos biológicos deben mantenerse dentro de rangos estrictos, y cualquier excursión puede afectar su eficacia o seguridad. De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud, “hasta 25% de las vacunas y alrededor de 20% de los productos farmacéuticos pueden resultar dañados durante su traslado debido a desviaciones de temperatura”, lo que evidencia la dimensión estructural del problema.

En la práctica operativa, estas fallas rara vez se interpretan como un fenómeno sistémico. Con frecuencia se atribuyen a un viaje puntual, a una unidad específica o a una situación excepcional. Sin embargo, en muchos casos responden a una gestión fragmentada de la cadena de frío, donde la trazabilidad no es continua y los procesos difieren entre tramos, operadores o puntos de transferencia, lo que dificulta identificar el origen real de la desviación.

Te podría interesar: Neuroplasticidad organizacional: «necesitamos menos líderes arquitectos y más líderes jardineros»

Un impacto en las cuentas

El impacto económico asociado a estas fallas es significativo. Según estimaciones del sector, la industria biofarmacéutica pierde cerca de 35 mil millones de dólares anuales por problemas vinculados al control térmico durante el transporte y la distribución. A estos costos directos se suman otros menos visibles, como la reconfiguración de rutas, el reprocesamiento de inventarios y la gestión de devoluciones, que incrementan la complejidad operativa.

“La ruptura de la cadena de frío, más allá de ser un problema exclusivo del área logística, es un asunto que involucra reclamos, cumplimiento normativo y pérdida de confianza comercial”, señaló Carlos Humberto Infante y Loya, fundador y presidente del Consejo de Administración de Kryotec. En industrias reguladas, estos episodios pueden derivar en observaciones de autoridades sanitarias y en cuestionamientos sobre el cumplimiento de las buenas prácticas de distribución.

Uno de los puntos más vulnerables de la cadena se encuentra fuera de los centros de almacenamiento. El transporte terrestre, los cruces de andén, las transferencias entre operadores y la última milla concentran buena parte de los riesgos térmicos, ya que son etapas expuestas a demoras, variaciones ambientales y fallas de coordinación. En estos tramos, la ausencia de monitoreo continuo limita la capacidad de reacción ante una desviación.

Te podría interesar: FPT lanzó una Diplomatura en Gestión de Empresas de Transporte con modalidad 100% virtual

En ese contexto, los sistemas pasivos de conservación térmica cumplen un rol central, dado que su función no se limita al embalaje, sino a la preservación de la temperatura bajo condiciones reales de traslado. Las soluciones reutilizables, en particular, reducen la dependencia de fuentes externas de energía y permiten mantener rangos térmicos estables incluso ante retrasos o contingencias operativas.

Este segmento, además, refleja una tendencia de crecimiento sostenido. De acuerdo con un informe de Mordor Intelligence, el mercado global asociado a estos sistemas superará los 45 mil millones de dólares hacia 2029, impulsado por la expansión del sector farmacéutico y el aumento en la demanda de medicamentos biológicos. La estandarización y la trazabilidad aparecen como factores clave en esa evolución.

En las operaciones diarias, existen señales tempranas que permiten anticipar una ruptura de la cadena de frío,  entre ellas se encuentran la falta de registros continuos de temperatura, el uso de sistemas no calificados, la escasa capacitación del personal en el manejo de productos termosensibles y la ausencia de planes de contingencia frente a demoras o fallas energéticas. Ignorar estos indicadores incrementa la probabilidad de incidentes con impacto operativo y regulatorio.

En un escenario de mayor presión normativa y exigencia de transparencia, la cadena de frío se consolida como un componente estratégico de la logística. “Cuando una organización dimensiona el impacto real del no-cumplimiento, entiende que la cadena de frío no es un costo operativo, sino una inversión en estabilidad, reputación y sostenibilidad del negocio”, concluyó Infante y Loya. La gestión térmica deja así de ser un aspecto técnico para convertirse en una variable central de continuidad y confianza en la cadena de suministro.

26 de noviembre del 2025

Por: Eutivio Toledo (*)

Lo viejo

Al referirnos a lo viejo, en ningún momento lo realizamos de forma peyorativa. Todo lo contrario. Lo anterior, es la experiencia que se ha venido acumulando en el mundo logístico latinoamericano. Ha aprendido a moverse en, no solo los vaivenes de la economía local, sino en los avatares del mundo globalizado.

Para muestra un botón, aproximadamente hasta 2004 el mercado de EEUU registró un alto incremento en los niveles de importación de productos desde Asia, tal y como se preveía por efecto de su costo más bajo. Pero entonces surgió un evento, no previsto: el incremento del precio del petróleo. La consecuencia fue que los productos de origen mexicano, que competían con los chinos en calidad y desempeño, saltaron como una alternativa más allá del tiempo de reabastecimiento. La cadena de suministro mexicana actúo raudamente, brindando un extra en su desempeño logístico, mejorando el nivel de servicio y posicionándose adecuadamente como proveedora confiable. Experiencia ganada, oportunidad aprovechada.

Otro ejemplo, la agroindustria de los cítricos en Chile, una logística muy compleja pero el nivel de excelencia de este sector, y muy especialmente su gestión logística, es tan excelsa que ha logrado obtener certificado de aprobación por parte de China. Como vemos, la formación logística ha mostrado muy buenas adecuaciones, y aun cuando solo hemos mencionado dos ejemplos, son significativos y enriquecedores.

Lo nuevo

Desde mediados de la década del 2000, la logística del sector detallista (Retail), ha venido creciendo en cobertura, segmentos y especialización. Tanto en formato presencial como a través de internet (Online). Inclusive firmas como Mercado Libre, Jumbo, Falabella, Éxito, Soriana o Comercial Mexicana, compiten correctamente con multinacionales del sector y son alternativas muy solicitadas. El proceso de captación de pedidos, almacenamiento y despachos, así como la rapidísima adecuación de los modelos de reabastecimiento, han permitido cumplir, y más allá, generar conocimiento experto muy valioso. En adición, la logística latinoamericana está aprendiendo, a paso acelerado, la aplicación correcta de la tecnología de la información, haciendo sus procesos más confiables y perfectibles.

 Lo bueno

Existe un dicho cubano muy popular: “Lo bueno de esto, es lo malo que se está poniendo”. La expresión busca alentar o al menos visualizar las probabilidades de mejoría en medio de una situación de crisis. Amén de que luce más como una actitud optimista, no deja de tener sentido qué, en determinadas circunstancias, lo que representa una situación de peligro e incertidumbre es el preámbulo de un mejor devenir.

La realidad de ello ha hecho surgir la aplicación de buenas prácticas en la logística regional, mostrando a la logística y gestión de la cadena de suministro como actividades resilientes y sobre todo ágiles. Aun cuando es demasiado pronto para mostrar modelos o tendencias, existe una gran certeza que los mismos serán de aplicación cotidiana en el futuro cercano. Ello da indicación de un avance clave para la región. La generación de conocimiento logístico, de aplicación global, sobre datos tomados en campo.

La oportunidad es propicia y pertinente para que los logísticos latinoamericanos, desde los profesionales independientes, académicos, gremios y asociaciones, hasta gerentes y directores, coordinen esfuerzos en recolección de datos, compartimiento de modelos y propuestas, para así continuar con un desarrollo logístico y a diferencia del pasado, no se quede solo en lo interno de cada institución, sino que se convierta en conocimiento aplicado, convirtiéndose en nuestra ventaja competitiva… ¿nos atrevemos?

(*) Gerente general de ILETSA y master en administración de las operaciones (Colombia)

Lea el artículo completo en la Revista de Énfasis Logística

20 de agosto del 2025

El traslado del reactor de 456 toneladas desde IMPSA hasta la destilería de YPF en Luján de Cuyo representa una de las operaciones logísticas más complejas realizadas en Argentina. Esta pieza, clave para la nueva unidad de Hidrosulfuración (HDS II), mide 38 metros de largo, 7,8 metros de alto y 6,7 metros de ancho, y su peso equivale al de 30 camiones de carga. Para su desplazamiento, se utilizaron tres camiones con 26 ejes hidráulicos, avanzando a baja velocidad para garantizar estabilidad y seguridad.

Las dos primeras etapas del traslado concluyeron el sábado pasado, pero el recorrido aún no pudo reanudarse debido a la necesidad de realizar estudios técnicos de peso y dimensiones que aseguren el cruce seguro de la carga sobre el puente de la Ruta Nacional 7, que pasa por encima de la Ruta Provincial 15.  Desde Vialidad Nacional informaron que la empresa a cargo presentó un estudio técnico el 15 de agosto, actualmente en evaluación, y que los trabajos podrían llevar al menos tres días.

Este megaoperativo se enmarca en un escenario caracterizado por los reclamos del sector transportista respecto al estado de deterioro que presentan distintos tramos de la red vial. Si bien las autoridades señalaron que las demoras son parte de un «procedimiento normal», lo concreto es que el cronograma no pudo cumplirse y aún no están los permisos para atravesar el cruce en cuestión.

Emergencia vial: el reclamo del sector transportista

El estado de las rutas argentinas atraviesa una «emergencia total», según advirtió Sergio Ruppel, presidente de la Fundación Profesional para el Transporte en diálogo con medios radiales de Códoba. «El año 2024, muchas de esas vidas se perdieron en un accidente de tránsito por el estado de las rutas», indicó, refiriéndose a las más de 5.000 muertes anuales por accidentes de tránsito.

La Fundación Profesional para el Transporte, junto con la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC), ha relevado el estado de las rutas durante más de cuatro años. «Las rutas están en muy mal estado y empeorando. El estado de emergencia no se alcanza de un día para el otro: esto es de vieja data», explicó Ruppel en el programa Última Pregunta de Radio Continental Córdoba.

Te podría interesar: Centros logísticos: se reactiva la demanda y suben los precios

Ante la política del gobierno nacional de revisar el funcionamiento de Vialidad Nacional, el especialista planteó un escenario mixto para el financiamiento de rutas. «Los privados podrán estar presentes en determinadas rutas donde el tránsito es importante, donde el retorno de su inversión tenga sentido. Después habrá lugares donde será más difícil, a lo mejor tiene que haber alguna combinación mixta entre Estado y privado», analizó. Sin embargo, el especialista fue categórico sobre la responsabilidad estatal en zonas remotas: «Hay lugares de los que el Estado no se puede desentender. La gestión gubernamental tiene que tener presente que hay sectores muy alejados que requieren que el Estado garantice el tránsito y la llegada de los alimentos, de los servicios, de los remedios».

La falta de inversión en infraestructura puede frenar el desarrollo económico que impulsa el gobierno nacional. «La infraestructura de nuestro país requiere de inversión porque, de lo contrario, el desarrollo económico que este gobierno plantea sobre tres ejes puede tener un techo pronto», advirtió Ruppel. «Si vos no tenés infraestructura, es factible que el desarrollo económico se vea frenado por la falta de capacidad para poder transitar con los insumos y los productos», explicó el presidente de la fundación.