El Gobierno formalizó la readecuación contractual de la concesión de Aeropuertos Argentina, que contempla una extensión de 11 años, una reducción de la tasa de retorno de equilibrio y un nuevo paquete de inversiones por u$s 600 millones para modernizar la infraestructura aeroportuaria. El acuerdo lleva el vencimiento del contrato de 2038 al 13 de febrero de 2049 y establece además una eventual extensión condicional hasta 2056.
La medida quedó formalizada mediante la Decisión Administrativa 27/2026, publicada en el Boletín Oficial el 28 de septiembre, que ratificó el convenio firmado entre el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA) y la empresa el 1 de septiembre. El entendimiento cerró un proceso de renegociación técnica y financiera iniciado en diciembre de 2024.
En ese momento, Aeropuertos Argentina había iniciado un litigio en el que reclamaba por los “desequilibrios acumulados en la concesión desde la pandemia”. La nueva estructura contractual busca recomponer la ecuación económica del negocio, al tiempo que incorpora compromisos de inversión vinculados con el crecimiento del tráfico aéreo y la actualización de las instalaciones.
Uno de los principales cambios es la reducción de la Tasa Interna de Retorno (TIR) de equilibrio, que pasa del 16,45% previsto originalmente al 14,30%. En paralelo, la compañía asumió el compromiso de aportar u$s 600 millones adicionales en inversión directa, con especial atención sobre el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini, en Ezeiza.
El acuerdo establece que la empresa deberá conseguir el financiamiento necesario en los mercados de capitales antes del 30 de junio de 2027. Las obras comprometidas, en tanto, deberán estar terminadas antes del 31 de diciembre de 2031.
Ezeiza y 13 terminales prioritarias
El programa no se limita al principal aeropuerto internacional del país. Según los términos del acuerdo, el plan alcanza a las 35 terminales que actualmente administra Aeropuertos Argentina y contempla intervenciones destinadas a adecuar las instalaciones a los estándares de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
Más de u$s 500 millones del paquete total estarán destinados a la modernización integral de 13 terminales consideradas prioritarias y distribuidas en 11 provincias. Las obras incluyen ampliaciones y remodelaciones de edificios de pasajeros, trabajos sobre pistas y sistemas de balizamiento, y modificaciones en los circuitos destinados a los controles fronterizos y las áreas comerciales.
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La escala del programa también muestra dónde está puesta buena parte de la apuesta para los próximos años: Ezeiza concentra el principal proyecto individual, mientras que el resto de las inversiones busca actualizar una red aeroportuaria que debe acompañar un mayor movimiento de pasajeros y frecuencias.
La prórroga de 11 años no es, de todos modos, el límite previsto por el nuevo esquema. El convenio incorpora una extensión adicional de siete años, hasta febrero de 2056, aunque condicionada al cumplimiento efectivo del plan de obras. De esta manera, la continuidad de largo plazo queda vinculada a la ejecución de las inversiones comprometidas.

