El proceso para definir quién estará al frente del dragado y mantenimiento de la Hidrovía Paraná-Paraguay entró en su último tramo. El Gobierno nacional anunció la preadjudicación de la licitación a la empresa belga Jan de Nul, que de esta manera quedó a un paso de continuar operando la principal vía de navegación de la Argentina, una tarea que desarrolla desde mediados de la década de 1990.
La decisión fue comunicada por el Ministerio de Economía luego de completarse las distintas etapas de evaluación previstas en el pliego. Según explicó la cartera que conduce Luis Caputo, el análisis se realizó bajo un esquema de puntuación elaborado con asistencia de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), organismo que acompañó el diseño del proceso licitatorio.
En la compulsa participaron tres compañías, aunque solo dos llegaron a la instancia final. La oferta presentada por Jan de Nul Servimagnus se impuso sobre la propuesta de la también belga DEME NV, mientras que la brasileña DTA Engenharia quedó fuera de carrera al no cumplir con uno de los requisitos considerados esenciales: la presentación de la garantía de mantenimiento de oferta.
Desde el Gobierno destacaron que el procedimiento respetó las condiciones establecidas en la documentación licitatoria y remarcaron que las distintas etapas avanzaron sin objeciones formales por parte de las empresas participantes. Además, sostuvieron que los intentos judiciales para frenar el proceso no prosperaron y fueron rechazados por los tribunales intervinientes.
La diferencia entre las dos ofertas finalistas se definió principalmente en la evaluación técnica. Jan de Nul acumuló 66,20 puntos durante las primeras etapas de análisis, mientras que DEME obtuvo 42,14. En el aspecto económico, en cambio, ambas compañías alcanzaron la misma calificación al presentar el valor más bajo permitido por el esquema previsto en la licitación.
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Para la administración nacional, ese resultado no solo permitió seleccionar la propuesta mejor posicionada desde el punto de vista técnico, sino que también abre la puerta a una reducción inmediata de los costos logísticos asociados al transporte fluvial. La Hidrovía concentra cerca del 80% de las exportaciones argentinas y constituye una pieza clave para la competitividad del comercio exterior.
La publicación del dictamen de preadjudicación marca el inicio de la última etapa administrativa antes de la firma definitiva del contrato. Durante los próximos siete días corridos permanecerá abierto el período para la presentación de impugnaciones formales. Una vez superada esa instancia, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación podrá avanzar con la adjudicación definitiva.
En Economía consideran que el nuevo contrato permitirá acelerar obras largamente postergadas y modernizar la infraestructura de navegación. Las estimaciones oficiales hablan de una reducción cercana al 15% en determinados costos operativos y de una actualización tecnológica integral para mejorar la eficiencia y la seguridad de la principal ruta fluvial del país. A lo largo del proceso, agregaron desde la cartera, tanto actores privados como organismos internacionales valoraron los mecanismos de participación y los estándares de transparencia aplicados en la licitación.

