28 de noviembre del 2020

FPT Industrial motoriza sectores esenciales

 |   28 de noviembre del 2020

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A través de Grumaq, distribuidos oficial, la marca de motores perteneciente al grupo CNH Industrial, se encuentra realizando entregas de nuevos motores y otros equipos para industrias clave.

 

En un contexto mundial atravesado por la pandemia del nuevo coronavirus (COVID-19), Maximiliano Mantinian, integrante del área comercial del concesionario, remarcó que en la compañía están “trabajando con las medidas sanitarias correspondientes”, lo cual no significa un obstáculo para continuar con las tareas diarias, según declara.

Recientemente, el concesionario realizó el armado de un motor FPT Industrial N67 electrónico de 313 HP para un prototipo solicitado por un cliente para el montaje de cosechadoras de industria nacional. “Se tomó de base un motor existente y se hicieron las adaptaciones solicitadas por el cliente para el montaje en sus cosechadoras” , comentó.

El N67 es un motor electrónico perteneciente a la Familia NEF que posee 6 cilindros y cuenta con una potencia de 313 HP y un torque de 1212 Nm. “FPT Industrial es una marca que se encuentra presente en el país con su fábrica de Córdoba y, al ser un producto nacional, posee una mejor cobertura en el stock de repuestos y consumibles” , sostuvo el especialista.

Además, desde la empresa aseguran que se siguen brindando servicios a todos los clientes de manera programada. Otro de los grandes trabajos durante esta pandemia fue el mantenimiento de un motor N67 en una excavadora CASE CX220C.

En este sentido, Mantiniano manifestó que:“Como dice el eslogan de Grumaq, nosotros somos fuertes en servicios y damos las respuestas en tiempo y forma, tanto por el desgaste normal de la maquinaria como por otros imprevistos. Vamos donde el cliente nos necesita ”.

Tecnología para la generación de energía

Durante los meses de pandemia, el sector agrícola y toda la cadena alimenticia fueron actores fundamentales para el buen desarrollo de la sociedad y de la economía argentina. En ese contexto, grandes compañías y Pymes del sector realizaron inversiones para no detener su producción y asegurar la provisión de alimentos a sus comunidades, tal es el caso de Lácteos San José SRL, empresa oriunda de la localidad santafesina de San Lorenzo y dedicada desde 1960 a la distribución mayorista de alimentos y bebidas, que adquirió grupo electrógeno FPT Industrial de 100 KVA.

“Los motores FPT Industrial son de excelente calidad, son conocidos entre los mecánicos del país porque están presentes en infinidad de productos esenciales, como maquinarias de construcción y agrícolas, medios de transporte, equipos industriales como bombas de riego, bombas de incendio, hormigoneras, hoyadoras, etc.”, enfatizó Mantiniano.

Otra de las empresas que sumó tecnología FPT Industrial fue Quor SRL, que requirió tres motores para el desarrollo de grupos electrógenos. La firma brinda equipamiento para la provisión de energía eléctrica en la ciudad de Rosario, ubicada en Santa Fe, Argentina.

Con una historia que comenzó en 1990, la empresa se dedica a realizar reparaciones y montajes de grupos electrógenos. Actualmente Kilowatt Grupelec desarrolla y comercializa grupos electrógenos, atendiendo necesidades de generación de energía eléctrica, y también posee flota y equipos que facilitan la reparación e instalación de generadores de energía.

Durante la pandemia, la empresa adquirió cuatro motores para el armado de grupos electrógenos para el abastecimiento de energía en la provincia de Córdoba, donde ya se han instalado grupos electrógenos en cadenas de farmacias, panaderías, crematorios, frigoríficos, hoteles y casinos.

“Nuestros clientes confían en los productos FPT Industrial porque son de calidad y cuentan con soporte postventa”, cerró.

Más noticias
15 de julio del 2026
Las exportaciones argentinas de trigo atraviesan una de las mejores campañas de los últimos años. En lo que va del ciclo comercial 2025/26, el cereal alcanzó un volumen récord de ventas al exterior, mientras que el complejo de aceites vegetales también registró máximos históricos, consolidando el aporte del agro al ingreso de divisas del país.

Récord histórico para el trigo argentino

Entre noviembre de 2025 y mayo de 2026, Argentina exportó 14,77 millones de toneladas de trigo, el mayor volumen registrado para ese período desde que existen registros comparables. El crecimiento representa 8,1 millones de toneladas más que en la campaña anterior y permitió alcanzar exportaciones por US$ 3.122 millones, con un incremento interanual cercano al 67% en valor.

Aunque durante mayo los embarques totalizaron 786.042 toneladas —por debajo del volumen registrado en abril—, el acumulado de la campaña refleja un fuerte dinamismo comercial impulsado por la competitividad del trigo argentino en los mercados internacionales.

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Diversificación de mercados y mayor competitividad

Uno de los aspectos más destacados de la campaña fue la ampliación de los destinos de exportación. La demanda proveniente de países asiáticos ganó protagonismo y permitió diversificar las ventas externas, reduciendo la dependencia de los mercados tradicionales.

Esta mayor inserción internacional estuvo favorecida por la competitividad de los precios y por la calidad del cereal argentino, factores que fortalecieron su posicionamiento en el comercio global.

Los aceites vegetales también alcanzan máximos

El buen desempeño del trigo estuvo acompañado por una sólida performance del complejo oleaginoso. Los aceites de soja y de girasol registraron valores FOB en máximos de los últimos años, impulsados por una combinación de buena producción local y una demanda internacional sostenida.

Durante 2025, la producción conjunta de ambos aceites alcanzó un récord de 10,5 millones de toneladas, mientras que las cotizaciones internacionales continuaron mostrando una tendencia alcista durante 2026, favoreciendo las exportaciones argentinas.

Un impulso para las exportaciones argentinas

El desempeño del trigo y del complejo oleaginoso refuerza el protagonismo del sector agroindustrial en el comercio exterior argentino. En un contexto donde el ingreso de divisas resulta clave para la economía, estos resultados consolidan al agro como uno de los principales motores de las exportaciones nacionales.

Las perspectivas para los próximos meses continúan siendo favorables, aunque estarán condicionadas por la evolución de los mercados internacionales, la demanda global y las próximas campañas agrícolas.

Fuentes: Monitor Agroindustrial de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC) / La Nación.

7 de octubre del 2026

El Congreso de Distribuidores del Agro (CDA) comenzó a transitar su edición 2027 con un encuentro virtual realizado el 7 de octubre, vía streaming y con participación gratuita. La jornada funcionó como punto de partida hacia la próxima edición del Congreso y permitió anticipar algunos de los temas que estarán en el centro de la agenda del sector.

El encuentro contó con la participación de Mirta López, gerente de Marketing de Tecnomyl S.A., y Enrique Erize, presidente de Nóvitas, quienes estuvieron a cargo de las exposiciones. La moderación estuvo a cargo de Luis Mogni, socio fundador de Somera, consultor en Gestión y Estrategia de Negocios y creador del CDA, y Sebastián Senesi, director del Programa de Agronegocios y Alimentos de FAUBA.

La propuesta se estructuró en dos grandes ejes. Por un lado, “La importancia del Canal de Distribución”, que permitió analizar la evolución del rol del distribuidor y las nuevas demandas de los productores. Por otro, “Campaña 2026/27: el impacto regional en los canales del Agro”, donde Erize abordó las principales tendencias del mercado agrícola global y sus implicancias para la Argentina.

El CDA 2027 tendrá su encuentro presencial el 20 de abril de 2027 en Buenos Aires, pero el debate comenzó a instalarse desde este lanzamiento.

El distribuidor como integrador de soluciones

La primera exposición puso el foco en una transformación que atraviesa al canal: el pasaje de un modelo basado fundamentalmente en la provisión de insumos hacia otro en el que el distribuidor ocupa un lugar cada vez más estratégico dentro del negocio productivo.

Mirta López fue contundente al definir ese rol: “Hoy el distribuidor es la pieza clave del sistema productivo. No es fácilmente reemplazable”.

El principal diferencial, explicó, está en la cercanía. El distribuidor conoce al productor, su campo, su zona y sus problemáticas, pero también acumula información sobre su historia productiva, financiera y personal. Ese conocimiento permite interpretar necesidades y ofrecer respuestas más ajustadas a cada realidad.

En ese contexto, el distribuidor deja de ser simplemente un punto de abastecimiento para convertirse en un integrador de soluciones.

Su función incluye asegurar disponibilidad de insumos, aportar conocimiento y recomendación, contribuir a la gestión de riesgos, brindar servicios complementarios, acercar herramientas de financiación y construir confianza.

“Hoy el productor no ve al distribuidor como simplemente el lugar donde va a proveerse de insumos. Es un socio estratégico para la gestión del negocio”, señaló López.

¿Qué está pidiendo el productor?

La exposición incorporó datos de una encuesta que permiten dimensionar las nuevas demandas del productor.

El 54% de los encuestados reclama asesoramiento. Dentro de ese grupo, un 29% busca respuestas frente a nuevas problemáticas, capacitaciones, nuevos productos y agricultura de precisión, mientras que un 25% requiere acompañamiento en cuestiones vinculadas con la gestión del negocio: optimización de costos, seguimiento de lotes, predicción de plagas, soporte en la gestión y atención personalizada.

La agilidad operativa aparece como otra demanda relevante: el 31% de los productores consultados la considera prioritaria. De ese total, un 13% requiere herramientas digitales para agilizar sus compras y un 18% espera mayor celeridad en las entregas.

En tanto, el 15% señala la necesidad de contar con financiación y mejores condiciones comerciales.

Para López, estos números muestran que el productor espera algo más que disponibilidad de productos. Busca un socio capaz de acompañarlo frente a un escenario cada vez más complejo.

La transformación del productor también es evidente. Hoy tiene mayor acceso a información, herramientas digitales, plataformas de gestión, alternativas de proveedores, marketplaces, sofisticación financiera y agricultura de precisión. Pero esa mayor profesionalización convive con una menor rentabilidad y, por lo tanto, con la necesidad de mejorar la efectividad de cada decisión.

De allí surge uno de los principales desafíos para el canal: anticiparse.

“Saber, conocer, anticiparse” fueron las palabras que López identificó como claves para el nuevo rol del distribuidor. Ya no alcanza con responder ante una necesidad concreta. Es necesario preguntar, escuchar e interpretar para detectar problemas antes de que se conviertan en obstáculos para el negocio.

Tecnología y cercanía: una combinación necesaria

La transformación del canal no implica, sin embargo, reemplazar el vínculo personal por herramientas digitales.

López planteó que el distribuidor deberá incorporar conocimiento agronómico y financiero, datos y tecnología, además de capacidad para integrar soluciones. Pero también deberá profundizar habilidades vinculadas con la escucha y la gestión de relaciones.

“Escuchar más que hablar” aparece así como una competencia central.

En un mercado donde las plataformas digitales y los marketplaces amplían las alternativas de compra, la cercanía continúa siendo un diferencial. “La gente necesita el contacto, hoy lo digital no reemplaza lo humano”, sostuvo.

El desafío, entonces, consiste en transformar el rol de proveedor en el de gestor de negocios, con capacidad para convertir el capital del productor en capacidad productiva.

La pregunta que queda planteada es cuánto valor podrá capturar el distribuidor por asumir ese nuevo papel.

Porque el productor seguirá necesitando tomar decisiones, resolver problemas y gestionar riesgos. Frente a la incertidumbre productiva, financiera y comercial, la necesidad de contar con alguien que conozca el territorio y pueda acompañar esas decisiones continúa vigente.

Un mundo que demanda más alimentos

La segunda exposición trasladó la mirada desde el canal hacia el escenario global. Enrique Erize, analizó las principales tendencias que atraviesan al mercado agrícola y las oportunidades que pueden abrirse para la Argentina como productor y exportador de alimentos.

Uno de los fenómenos centrales es el crecimiento de la población urbana frente al estancamiento de la población rural.

Para Erize, lejos de representar una amenaza para los países productores, la urbanización constituye una oportunidad: “La oferta ya no manda, nuestra gran aliada es la urbanización. La gente que se urbaniza come más y mejor”.

Dentro de ese escenario, India aparece como uno de los mercados estratégicos para seguir de cerca.

Erize destacó que el país asiático presenta un fuerte crecimiento de su población en edades económicamente activas y consideró que India será durante los próximos 20 años lo que fue China durante las dos décadas anteriores.

Para la Argentina, productora y exportadora de alimentos, se trata de una tendencia de enorme relevancia.

La relación comercial ya tiene una expresión concreta en los aceites vegetales. India es un importante comprador de aceite de soja y Argentina se encuentra entre los principales exportadores mundiales. Además, el aceite de girasol gana protagonismo.

Entre enero y agosto, los envíos de aceite de soja y girasol hacia ese destino alcanzaron 3,2 millones de toneladas, el mayor volumen registrado para esos ocho meses: 2,46 millones de toneladas correspondieron a soja y 0,75 millones a girasol.

Maíz y carne, dos mercados con demanda creciente

En su radiografía de la Argentina agrícola, Erize destacó también el crecimiento de las agroexportaciones y señaló que aproximadamente el 50% de lo que produce el país se exporta, mientras que el otro 50% abastece el mercado interno.

Dentro de la matriz productiva, el maíz adquirió un protagonismo creciente y desplazó a la soja como cultivo central.

La producción y los rindes mundiales de maíz continúan creciendo, pero también lo hace el consumo. Según Erize, la demanda de este cereal presenta perspectivas favorables porque su utilización excede el ámbito estrictamente agrícola: constituye un insumo fundamental para la producción de carne.

El crecimiento del consumo de carne en el sudeste asiático es uno de los factores que puede sostener esa demanda. Para Erize, el incremento de los precios de la carne vacuna a nivel mundial tampoco responde a un simple boom coyuntural, sino a un cambio estructural en los patrones de consumo.

En Argentina, además, el consumo interno de maíz continúa creciendo.

El especialista también puso el foco en el comportamiento de Brasil, cuya producción creciente genera presión sobre los precios internacionales. Los ciclos climáticos, en particular los años Niño, pueden modificar ese escenario y favorecer especialmente al maíz.

La soja, por su parte, continuará teniendo un papel relevante, aunque el mercado deberá atravesar escenarios de elevada disponibilidad de granos, con Brasil como uno de los principales factores de presión.

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Biocombustibles: una demanda que cambia el mercado

Otro de los fenómenos destacados por Erize fue el avance de los biocombustibles, que está modificando la dinámica del mercado mundial de aceites vegetales.

La expansión de esta demanda genera nuevas oportunidades, pero también exige una mirada estratégica sobre las políticas productivas y comerciales.

En este punto, el especialista remarcó la necesidad de que la Argentina cuente con políticas activas que permitan aprovechar las oportunidades que surgen de la creciente demanda mundial de alimentos, aceites y energía.

22 de mayo del 2026

El Congreso de Distribuidores del Agro (CDA) 2026 volvió a consolidarse como uno de los espacios más importantes para el canal, reuniendo a distribuidores, productores, proveedores y referentes de toda la cadena en una jornada atravesada por la innovación, la eficiencia y los desafíos de transformación que enfrenta el sector. El encuentro puso el foco en temas clave como digitalización, inteligencia artificial, rentabilidad y evolución del rol del distribuidor dentro del ecosistema agroindustrial.

Ahora, ese recorrido vuelve a tomar vida a través de la video memoria oficial del CDA 2026, una pieza que resume los principales momentos, encuentros y protagonistas de esta edición.

Los números reflejan la magnitud alcanzada por el evento:

• +1600 asistentes
• 45 empresas participantes
• 19 organizaciones
• 16 medios acompañando la cobertura

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La video memoria recupera el espíritu que atravesó toda la jornada: intercambio, networking, debate y construcción colectiva. Un espacio donde el canal no solo analizó el presente, sino que también proyectó el futuro del agro en un contexto cada vez más desafiante y competitivo. Tal como quedó reflejado durante el congreso, el CDA se consolida como mucho más que un evento: es el lugar donde el sector se encuentra, se piensa y evoluciona.

26 de junio del 2026

Las exportaciones argentinas alcanzaron en mayo de 2026 un nuevo máximo histórico y consolidaron una tendencia que impacta directamente sobre la cadena de suministro del agro. Así lo refleja el Monitor COMEX elaborado por el Instituto de Estrategia Internacional de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA), que destaca un escenario de fuerte expansión del comercio exterior, impulsado por mayores volúmenes exportados y una creciente demanda internacional.

Durante mayo, las ventas externas totalizaron USD 9.537 millones, lo que representa un incremento interanual del 34,4% y constituye el valor mensual más elevado desde el inicio de la serie estadística en 1990.

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Como resultado de este desempeño, la balanza comercial registró un superávit de USD 3.504 millones, un aumento del 477,1% respecto de mayo de 2025 y un nuevo récord histórico. Al mismo tiempo, las importaciones sumaron USD 6.033 millones, con una disminución interanual del 7%.

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Un año que acelera la actividad logística

Los primeros cinco meses del año muestran que el crecimiento exportador no responde a un hecho aislado sino a una tendencia consolidada.

Entre enero y mayo, las exportaciones acumularon USD 40.359 millones, con una expansión del 24,3% frente al mismo período del año anterior. En contraste, las importaciones alcanzaron USD 28.575 millones, un 6,6% menos que en 2025.

De esta manera, el superávit comercial acumulado llegó a USD 11.783 millones, un crecimiento del 525,9% interanual.

Para la logística agroindustrial, este escenario implica una mayor demanda de transporte terrestre, almacenamiento, operaciones portuarias, consolidación de cargas y coordinación de la cadena de abastecimiento, especialmente durante los meses de mayor movimiento de cosecha y exportación.

El trigo se consolida entre los grandes motores del comercio exterior

Uno de los datos más relevantes para el sector agropecuario es la presencia del trigo entre los productos de mayor crecimiento de las exportaciones durante 2026.

El ranking es encabezado por el petróleo crudo, seguido por el oro y, en tercer lugar, el cereal, reflejando el fuerte dinamismo que mantiene la producción agrícola argentina en los mercados internacionales.

El informe también señala que en mayo el índice de cantidades exportadas alcanzó 161,5 puntos, el valor más alto desde que comenzó la medición en 2004.

En el caso de los productos agrícolas, el crecimiento respondió principalmente al incremento del volumen físico despachado y no únicamente a mejores precios internacionales. Esta diferencia resulta clave para el sector logístico, ya que un mayor volumen exportado exige más capacidad operativa en transporte, acopio, acondicionamiento, terminales portuarias y servicios asociados.

Brasil, Estados Unidos y China, los principales compradores

Durante los primeros cinco meses del año, Brasil se mantuvo como el principal destino de las exportaciones argentinas, concentrando el 12,6% de las ventas externas. Le siguieron Estados Unidos con el 9,9% y China con el 9,8%.

En cuanto a los saldos comerciales, los mayores superávits se registraron con Chile, India y Estados Unidos.

Por el contrario, los principales déficits correspondieron a China, Paraguay y Brasil. En el caso paraguayo, CERA aclara que el resultado responde principalmente al ingreso estacional de porotos de soja destinados a la molienda y posterior industrialización en Argentina, un movimiento habitual dentro de la integración regional de las cadenas agroindustriales.

Un nuevo escenario para el comercio internacional

El Monitor COMEX también destaca la entrada en vigor, el 1 de mayo de 2026, del Acuerdo Interino de Comercio entre la Unión Europea y el MERCOSUR, considerado uno de los hitos más relevantes para el comercio exterior regional de los últimos años.

De sostenerse la dinámica observada durante el primer semestre, la Cámara de Exportadores proyecta que Argentina finalizará 2026 con USD 95.000 millones en exportaciones, una cifra que implicaría mantener elevados niveles de actividad para toda la infraestructura logística vinculada al comercio exterior.

Para el complejo agroexportador, el desafío ya no pasa únicamente por producir más, sino también por contar con cadenas logísticas cada vez más eficientes, infraestructura adecuada y procesos de distribución capaces de acompañar un comercio internacional en plena expansión.

4 de septiembre del 2026

Andreani avanza en la incorporación de 20 bitrenes a su flota, en el marco de su estrategia de eficiencia y sostenibilidad para el transporte de larga distancia a nivel nacional. De ese total previsto, 11 equipos ya se encuentran operativos, mientras que los restantes se incorporarán de manera progresiva.

Estas nuevas unidades tienen un impacto concreto en la eficiencia logística ya que permiten aumentar hasta un 60% la capacidad de transporte por viaje respecto de configuraciones tradicionales, optimizando la utilización de recursos y reduciendo la cantidad de kilómetros necesarios para movilizar el mismo volumen de carga.

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“La incorporación de bitrenes forma parte nuestra visión de impulsar una logística cada vez más eficiente a través de la innovación y la tecnología. En un contexto en el que las cadenas de abastecimiento demandan mayor capacidad, previsibilidad y sustentabilidad, continuamos incorporando soluciones que permiten optimizar recursos, mejorar la productividad de la operación y reducir su impacto ambiental”, señaló Enrique Gil, director de Operaciones de Andreani.

La iniciativa, que demandó una inversión inicial de 2 millones de dólares, se enmarca en la estrategia más amplia de Andreani de optimización de su operación de larga distancia a nivel nacional. Además, materializa su compromiso con una logística más eficiente, que acompañe el crecimiento de sus clientes y genere un impacto positivo en toda la cadena de valor.