El Gobierno de Santa Fe avanzará desde mediados de mayo con una nueva etapa del sistema STOP 5.0, un esquema que busca reorganizar el ingreso de camiones a los puertos y centros de acopio del Gran Rosario mediante controles horarios más estrictos, fiscalización provincial y sanciones para los transportistas que circulen fuera de la franja permitida.
El anuncio fue realizado por el secretario de Cooperación provincial, Cristian Cunha, durante un encuentro organizado por la Cámara de Puertos Privados Comerciales en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, con participación de referentes del sector portuario nacional. Con un enviado de Énfasis Logística presente en el evento, este medio pudo sumar detalles de la implementación del sistema.
Allí, el funcionario sostuvo que el crecimiento de la producción y del movimiento de cargas obliga a replantear el esquema logístico de acceso a las terminales del Gran Rosario, una región que cada año concentra muchísimos viajes de camiones vinculados a la agroexportación. “Lo que se viene es un volumen mucho más grande, ojalá que sea por tren, pero como mínimo sabemos que los camiones van a quedar iguales. Los dos millones de camiones que recibimos por año, más menos, van a seguir viniendo”, afirmó Cunha ante empresarios y operadores del sector.
El funcionario reconoció que la infraestructura vial sigue siendo uno de los principales problemas de la región portuaria. “Las rutas están cómo todos sabemos que están. Empezamos un programa de infraestructura muy importante que ya lleva 500 millones de dólares invertidos, pero no alcanzaba con obras”, señaló.
Más tecnología y más control
Según explicó, la provincia llegó a la conclusión de que el problema no podía resolverse únicamente ampliando caminos o sumando carriles en las rutas de acceso. “Hicimos el tercer carril de la autopista, pero teníamos que hacer cinco para poder cubrir los dos millones de camiones, y lo que había que implementar era tecnología”, indicó.
En ese marco, el Gobierno santafesino decidió avanzar con una profundización del sistema STOP, utilizado para asignar turnos obligatorios de descarga en terminales portuarias. El nuevo esquema incorporará controles más rígidos sobre los horarios de circulación y buscará evitar las históricas concentraciones de camiones en las inmediaciones de los puertos durante la cosecha gruesa.
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“Entendimos que esa era la manera de ordenar algo que hace 20 años no se ordena”, sostuvo Cunha. Y agregó que, aunque el sistema de cupos ya existía desde 2017 y 2018, en la práctica continuaban registrándose fuertes congestiones porque los vehículos terminaban arribando al mismo tiempo.
El funcionario describió incluso lo ocurrido días atrás durante el pico de actividad agrícola. “La semana pasada entre miércoles y jueves tuvimos unos 20 mil turnos dados, más cinco mil camiones extra que vinieron, porque cuando se emiten los cupos se pueden emitir las cartas de porte con hasta cuatro días de anticipación”, explicó.
Según detalló, las lluvias previas alteraron la dinámica habitual y generaron un cuello de botella inesperado. “La gente tenía dos semanas de lluvia, empezó a cosechar, cargó y envió. En vez de generar la espera en lugar de origen, se genera en lugar de destino. Por ende, pasa lo que pasa todos los años”, afirmó.
Multas para los infractores
El nuevo esquema comenzará a aplicarse plenamente en unos 10 días. «A partir del 15 de mayo, cada camión que venga a la zona de puertos va a tener un radio de 30 kilómetros que no va a poder acceder sino es dos horas antes de la descarga”, explicó Cunha. El funcionario aclaró además que el sistema ya no se limitará solamente a otorgar turnos, sino que controlará el horario efectivo de arribo.
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“Cada uno va a venir con su turno, pero con su horario de descarga. Se van a generar infracciones para aquel camión que pase por esa zona fuera de su horario”, indicó. La provincia también anticipó que aplicará sanciones crecientes para quienes incumplan el esquema. Según adelantó el funcionario, a la quinta infracción el transportista podría quedar imposibilitado de emitir nuevas cartas de porte, una medida que impactaría directamente sobre la operatoria comercial.
La implementación del STOP 5.0 se enmarca en la Resolución 0047-26 de la Agencia Provincial de Seguridad Vial y forma parte de una estrategia más amplia para ordenar la circulación en el cordón agroexportador del Gran Rosario, una de las zonas logísticas más complejas del país durante las campañas agrícolas.
Dentro del nuevo modelo, las terminales deberán informar su capacidad operativa diaria y distribuir los turnos de manera uniforme dentro de bandas horarias que no podrán superar las 12 horas. La fiscalización comenzará inicialmente con controles presenciales, aunque el Gobierno provincial prevé incorporar progresivamente sistemas automáticos de lectura de patentes para verificar en tiempo real si cada unidad circula dentro de la franja autorizada.
Con este esquema, Santa Fe apuesta a reducir uno de los problemas históricos del complejo agroexportador argentino: las largas filas de camiones sobre rutas y accesos portuarios durante los momentos de mayor movimiento de granos. Sin embargo, el desafío seguirá siendo enorme en una región donde la infraestructura vial continúa corriendo detrás del crecimiento de la producción y del volumen transportado.

