11 de mayo del 2021

Noviembre 2021 es la cita para el Management Logístico

 |   11 de mayo del 2021

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El ya consagrado evento del sector logístico y de supply chain en su edición 2021 fue reprogramado para el día 16 de noviembre próximo, a fin de cumplir con la normativa vigente y garantizar un encuentro seguro que proponga, como todas las ediciones, las mejores alternativas en capacitación y networking.

Desde la organización del ML, que año a año reúne físicamente a los principales actores del sector de la logística, se informó que debido al contexto de pandemia y teniendo en cuenta la magnitud de asistentes que acostumbran concurrir a la celebración, se bebe “priorizar y  garantizar  las condiciones sanitarias y normativas”.

“Queremos asegurarle que seguirá contando con los mismos beneficios en el próximo Management Logístico. Apenas tengamos certeza de la realización presencial del evento, les comunicaremos los disertantes que, como siempre, serán de primer nivel nacional e internacional”, indicaron desde la organización que en principio analizo realizar el tan esperado encuentro en el mes de junio, y debió ser reprogramado para el 16 de noviembre.

“Deseamos reencontrarnos con ustedes en persona muy pronto”, destacaron.

Managemente Logistico Virtual

La pandemia por Covid-19, impuso una nueva manera de interactuar y el MLV llegó para proponer un espacio dinámico de analisis y ponencias en formato online (disponibles On Demand), sobre temáticas de interes y relevancia para el sector logístico y de supply chain.

La primera edición celebrada en abril último abordó temas como: Logística 4.0., operations research y liderazgo y contó con importante número de asistentes en línea.

 

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3 de septiembre del 2025

Por Juan Defiore, CEO de Paradigma

Con el tiempo, y después de ver de cerca lo que ocurre en muchas organizaciones, creo que el perfil del CEO no responde a un concepto único ni estático. En teoría, parece un rol con atributos claros, definidos e invariables. Pero en la práctica percibí que, en cada empresa en particular, en cada coyuntura y con cada grupo humano a liderar, los CEOs se enfrentaron a desafíos distintos. Ahí es donde el verdadero liderazgo se pone a prueba: en la capacidad de adaptarse al contexto, a las personas y a los momentos.

En un mundo corporativo argentino que vive cambios acelerados, incertidumbre económica y transformaciones culturales, este ejercicio de adaptación se vuelve aún más desafiante. Elegir o ejercer el rol de CEO hoy requiere una lectura fina del entorno y una sensibilidad especial para interpretar lo que pide cada momento.

Afortunadamente vi de cerca muchos procesos de elección de CEOs en distintas empresas y sectores. Y hay algo que se repite: la expectativa inicial de encontrar a una persona que reúna múltiples competencias y se destaque por su alto desempeño en todas las disciplinas. Pero el foco no debería estar en buscar una figura semejante, sino en entender con realismo qué necesita hoy la empresa. Y quién puede asumir ese rol con foco, sensibilidad y dirección.

Ningún CEO puede ser todo, todo el tiempo. El diferencial no está en acumular habilidades, sino en leer el momento. Hay contextos que piden transformación. Otros que exigen contención. A veces hace falta alguien que ordene hacia adentro. Y otras, alguien que abra juego hacia afuera.

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Un dato que refuerza esta mirada: según un informe reciente de Bumeran, 8 de cada 10 argentinos valoran a los líderes que promueven el desarrollo profesional y el bienestar. No es un lujo “blando”. Es una señal concreta: hay espacio -y necesidad- para liderazgos más humanos, empáticos y enfocados.

Entender el tablero antes de mover la pieza

Hoy se impone el rol del CEO como un juego que cambia según el tablero. Una misma persona no puede ser exitosa jugando igual todas las partidas. Resulta útil pensarlo con dos ejes: foco (estratégico vs. operativo) y ámbito (interno vs. externo). Esa matriz da lugar a cuatro escenarios distintos. Y en cada uno, el rol se juega diferente.

No siempre sirve que el CEO ejerza desde el lugar del “rey” del tablero. A veces el momento pide una “reina”, por su versatilidad. O un “caballo”, por su capacidad de moverse de forma no lineal. O un “alfil”, que alinee desde la cultura. O una “torre”, sólida en la ejecución.

La clave está en dejar de proyectar una figura totalizante y empezar a elegir desde una conciencia más profunda: ¿Qué necesita hoy la empresa? ¿Cuál es el movimiento más relevante?

Reflexionar también es liderar

Uno de los atributos diferenciadores de los CEOs destacados es el espacio que se dan para cuestionar sus propias decisiones. Porque liderar también implica revisar cómo uno lidera.

Lo que funcionó ayer no siempre es lo que el equipo o la organización necesitan hoy. Y adaptarse no es una señal de debilidad. Es una muestra de madurez.

Estas preguntas simples sirven de guía -tanto al decidir como al acompañar procesos de cambio o sucesión-:

  • · ¿Cuál es el verdadero desafío que tenemos por delante en los próximos 12 a 24 meses?
  • · ¿Necesitamos dirección, eficiencia, contención o conexión?
  • · ¿Qué capacidades aporta el equipo y cuáles deberían estar en el liderazgo principal?
  • · ¿Estamos decidiendo por la trayectoria y el currículum, o por el verdadero encuadre con el momento organizacional y los desafíos de negocio?

Ni elegir al CEO ni ejercer dicho rol debe estar orientado a cumplir con un ideal imposible. Se trata de buscar la lucidez para entender lo que el presente de la organización necesita. Y la convicción de asumir el direccionamiento de la empresa con foco, coherencia y humanidad.

El tablero se seguirá moviendo. ¿Qué tipo de liderazgo necesitará tu organización?

11 de febrero del 2026

Las organizaciones atraviesan un ritmo de transformación sin precedentes: inteligencia artificial, rediseño del trabajo, nuevas regulaciones, sostenibilidad y una rápida evolución de las demandas del talento. Según Harvard Business Review, las personas pasaron de atravesar dos cambios organizacionales por año a más de diez, y ese aumento en la presión interna está acelerando un fenómeno crítico: la fatiga del cambio.

Sin embargo, de acuerdo con datos mencionados en el último ebook de Olivia “Gestión del cambio, en la era de neuroplasticidad organizacional”, las empresas que alinean cultura, prácticas y procesos como verdaderas “conexiones neuronales organizacionales” son hasta 14 veces más propensas a tener éxito en sus transformaciones y reportan reducciones de hasta un 29% en la fatiga del cambio. Esto confirma que la clave competitiva de los próximos años no será la velocidad del cambio, sino la capacidad interna de adaptarse sin agotamiento ni fricción.

Desde Olivia advierten que el problema no reside en la incapacidad humana para adaptarse —el cerebro es neuroplástico por naturaleza— sino en que muchas organizaciones no están habilitando las condiciones para que esa capacidad se active a nivel colectivo. La consecuencia es clara: desconexión emocional, baja productividad y una reducción sostenida en el apoyo del talento a nuevas iniciativas.

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“La neuroplasticidad existe en todas las personas; lo que falta es que las organizaciones creen las condiciones para que esa plasticidad se transforme en comportamiento colectivo», afirmó María Litvachkes, directora de Olivia. “El desafío ya no es limitarse a la implementación de proyectos, sino en entrenar a la empresa para aprender de manera continua. Esto requiere alinear cultura, hábitos y procesos que actúen como un sistema nervioso organizacional capaz de adaptarse sin agotamiento.”

El enfoque propuesto por la consultora se articula en tres ejes clave

  1. Alinear la cultura como el “córtex” de la organización: El mindset colectivo determina cómo se perciben el riesgo, el aprendizaje y la incertidumbre. Sin un liderazgo que cultive seguridad psicológica y propósito compartido (Líder jardinero), cualquier cambio es percibido como una amenaza.
  2. Instalar prácticas que funcionen como hábitos colectivos: Feedback continuo, experimentación y aprendizajes iterativos generan “nuevas conexiones neuronales” que facilitan la adopción, reducen el estrés operativo y fortalecen la confianza en el equipo.
  3. Ajustar procesos y estructuras para sostener la adaptación: Cuando políticas, herramientas e incluso la IA se orientan a escalar estos hábitos, el cambio deja de depender de esfuerzos excepcionales y se vuelve parte del ADN organizacional.

“Necesitamos menos líderes arquitectos y más líderes jardineros. No se trata de diseñar estructuras rígidas, sino de crear entornos fértiles para que la neuroplasticidad florezca en toda la organización”, puntualizó María Litvachkes.

En un escenario donde los cambios se aceleran y la presión sobre los equipos aumenta, Olivia concluye que las empresas que conviertan la neuroplasticidad en una metacompetencia interna no solo reducirán la fatiga, sino que lograrán una transformación sostenible y humana: “El futuro no pertenece a quienes atraviesan más cambios, sino a quienes activan la neuroplasticidad que transforma la fatiga en su mayor fortaleza.”

18 de noviembre del 2025

Tracción 66 presentó su nueva identidad visual y digital, un cambio que refleja la evolución de la empresa y su proyección hacia el futuro de la movilidad industrial. La renovación incluye un logo rediseñado, una página web con navegación optimizada y un enfoque comunicacional más claro.

El nuevo logotipo, de forma circular y con elementos geométricos simples, simboliza movimiento, dirección y modularidad, aspectos centrales en la propuesta integral de la compañía. La actualización abandona el isologo anterior y adopta un estilo minimalista y versátil, en línea con las tendencias internacionales del sector logístico e industrial.

“Nuestra identidad debía crecer al mismo ritmo que la empresa. Hoy somos más que una compañía de baterías o montacargas: somos un ecosistema técnico con presencia regional”, señaló Viviana Ruiz, directora comercial de Tracción 66.

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Con base en Argentina y operaciones logísticas en Chile, Tracción 66 ofrece soluciones que combinan equipos logísticos reacondicionados, baterías industriales de distintos tipos y servicios técnicos especializados. La empresa también representa marcas internacionales de referencia en el sector.

El sitio web renovado refleja esta propuesta ampliada, con una estructura más ágil y contenido técnico dirigido a profesionales de logística, mantenimiento y operaciones. El rediseño de identidad también incluye un homenaje a la historia familiar de la compañía, reflejando de manera simbólica a los miembros que continúan el legado del fundador.

“En cada cliente y en cada equipo en funcionamiento hay una historia de confianza que nos impulsa”, destacó Carlos Ruiz, presidente y fundador de Tracción 66.

Con esta actualización, la empresa busca consolidarse como un referente en movilidad eléctrica industrial, combinando innovación tecnológica y continuidad en sus operaciones.

14 de julio del 2025

*Por: Viviana Rinaldi

“Se realizó una encuesta sobre una muestra de 64 profesionales que están realizando la Diplomatura en Logística, que impulsamos desde Academia Andreani en UTN. Les preguntamos cómo se veían: ¿logísticos ‘especialistas’ o logísticos ‘generalistas’? El resultado dio que menos de la mitad, un 45%, se ve como ‘especialista’.”

Alejandro Iglesias, especialista en Educación de Andreani Grupo Logístico, director de los cursos de Academia Andreani y UTN.BA, y miembro de la Comisión Directiva de ARLOG, inicia este importante debate para el sector. “Está claro que la logística demanda especialistas en muchas de sus áreas de gestión. Las empresas los buscan y los cuidan. Ellos tienen el conocimiento de experto, son referentes internos y resultan en general impulsores de cambios e innovaciones”, asegura.

Álvaro Goncalves Vila Cova, director de Recursos Humanos de Cruz del Sur, coincide: “Contar con profesionales especializados es esencial para asegurar la calidad de las operaciones. La complejidad creciente de las cadenas de suministro y la necesidad de responder en tiempo real requieren un conocimiento técnico especializado y actualizado, que anticipe y resuelva problemas, optimice recursos y contribuya directamente en los resultados del negocio”.

Sin embargo, Iglesias analiza que las organizaciones también necesitan formar logísticos “generalistas” en la actualidad, “con capacidad de ver aquellas cosas que el especialista no ve y para que las decisiones que toma el especialista tengan mayor impacto”.

Por eso, continúa, “los especialistas, tienen que comprender que, para su desarrollo profesional y elevar el valor que pueden entregar a la organización, deben ampliar su campo de formación y sumar a su especialidad otros conocimientos. Esto les permite incluso ampliar su campo de acción. Ambos perfiles, especialistas y generalistas que trabajan juntos, es lo que demanda la gestión logística”.

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Damián Crisci, gerente de Recursos Humanos de TP Logística, lo ratifica. “Estamos en busca de talento cada vez más híbrido, que combine visión operativa con capacidad analítica y dominio tecnológico, profesionales capaces de interpretar datos y utilizar herramientas de análisis para optimizar procesos, y con liderazgo, comunicación efectiva y orientación al cliente para coordinar equipos y garantizar el cumplimiento en entornos complejos”, reflexiona.

Según Agustina Piedras Hermida, gerente de Ceta División Logística: “las habilidades con las que debe contar un profesional del sector y es lo que más requieren los jugadores de esta industria son: capacitación, adaptabilidad, experiencia, comunicación y versatilidad a trabajar por resultados a corto plazo”.

Oportunidades de mejora

“Hay una base muy sólida en lo operativo, pero faltan más perfiles con visión estratégica, conocimiento tecnológico y capacidad de adaptación a los nuevos modelos logísticos globales”, añade Crisci.

Por ello, Goncalves Vila Cova asegura que “el sector debe procurar una adaptación constante a los cambios en la coyuntura local e internacional, sumado a los tecnológicos y las nuevas expectativas de los clientes, lo que produce una brecha con la formación formal y obliga a generar procesos de aprendizaje en forma continua, sobre todo en competencias técnicas tecnológicas y en logística sustentable”.

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La gerente de Ceta División Logística sostiene que “hoy el nivel de formación está en 7 puntos. Muchas empresas están contratando paquetes de capacitación para formar a sus colaboradores”. Y añadió: “es importante que las empresas apuesten por capacitaciones a medida de sus desafíos. Los resultados suelen verse a corto y mediano plazo. Toda capacitación es inversión a futuro”.

“Muchas empresas del sector logístico en Argentina reportan dificultades para encontrar candidatos con la formación y la experiencia específicas que necesitan”, asegura Alejandro Leiras, director de capacitación de ARLOG.

“Esta situación se debe a la velocidad con la que evoluciona la tecnología y las prácticas logísticas a escala global, la concentración de la demanda en grandes centros urbanos y áreas con mayor actividad industrial y comercial, y la necesidad de experiencia práctica”, agrega.

Capacitación continua

Para Iglesias, los profesionales que quieren seguir liderando y sobresaliendo en la gestión necesitan actualizar, reemplazar y sumar nuevos conocimientos: “Quedarse quieto es perder la oportunidad, estamos en los tiempos en que la capacitación en logística debe ser continúa acompañando los rápidos cambios que existen hoy en su gestión”.

También observa un fenómeno nunca antes visto. “La logística se logró posicionar en el radar de los estudiantes. Esto hace muy poco tiempo atrás era impensado. Esa demanda exige ajustar la oferta con contenidos acordes a lo que el mercado y las empresas necesitan. Las materias técnicas tienen que estar actualizadas a las situaciones y herramientas que hoy se utilizan en la gestión empresarial”, analiza.

“Los nuevos docentes tienen que surgir del desarrollo profesional de los que gestionan logística, pero necesitan adquirir habilidades complementarias para transmitir sus conocimientos y experiencias”, completa.

Desde su perspectiva, hay demanda, especialistas y generalistas logísticos, y universidades que dominan los aspectos académicos. “Debemos impulsar que ese trabajo sea en equipo, interpretar la demanda del mercado, de estudiantes y de empresas, y adecuar los recursos para atenderla. Hay una gran oportunidad para el sector que, sin duda, puede ser un gran empuje para elevar la productividad y competitividad de las empresas, que hacen a la competitividad de las regiones y del país”, subraya.

7 de octubre del 2025

Desde la comunidad de la diplomatura especializada en retail, Retail Chain y el equipo de profesores, hoy les traemos 4 aspectos que nos ayudarán a lograr nuevos puntos de vista para entender los entornos del transporte de carga, con 4 miradas particulares.

Pertenencia, Liderazgo, Innovación y Perspectiva.

Sentido de pertenencia: ¡Un Club de Transportistas!

Por Gabriel Lucchesi, Gerente de Inteligencia Comercial & Marketing de OCASA.

En logística, la relación con los transportistas suele ser estrictamente operativa con foco en la performance. Este modelo tiene límites, y por eso en 2022 desde OCASA se creó un programa para consolidar esta relación estratégica en la cadena de valor: el Club de Transportistas OCASA.

Este programa redefine la gestión de las entregas a través de tres ejes: reconocimiento, beneficios y tecnología. Con un sistema categorizado de beneficios, que contempla desde capacitaciones y descuentos hasta incentivos económicos y visibilidad destacada, se busca generar pertenencia y mejorar la experiencia de los más de 1.500 transportistas en Argentina.

Se complementa con asistencia en ruta, herramientas financieras y un sistema de scoring que ofrece puntos, insignias y rankings, con el plus que tiene la información en tiempo real que hace que cada viaje se convierta en una oportunidad de superación.

Desde su implementación, el programa logró un 32% de fidelización y menor rotación, 16% de reducción de costos de contratación y un impacto cultural basado en la colaboración y el trabajo en equipo.

Es de destacar, que el Club de Transportistas está en evolución constante, avanza hacia la expansión digital y acciones de gamificación, iniciativas de sostenibilidad y logística sustentable, como así también su internacionalización a todos los mercados donde OCASA tiene operaciones.

Liderar la última milla: El eslabón clave de cara al cliente

Por José Angel Jesus Miniello Director de Operaciones e Innovación OCA

Nos encontramos frente a un punto de inflexión: un momento bisagra entre lo que conocíamos y aquello con lo que debemos lidiar en el presente y, sin dudas, en el futuro.

El ecosistema de la contratación de fleteros para la última milla ha experimentado una transformación acelerada, en sintonía con el crecimiento del comercio electrónico. En este universo amplio y dinámico de oferta de servicios logísticos, también emergen tensiones: la escasez de recursos disponibles y la informalidad creciente que caracteriza buena parte del sector.

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Desde el ámbito administrativo y operativo, estos cambios representan un desafío significativo. A la necesidad de eficiencia, se suma el reto de convivir —y articular— con estructuras poco formales. En ese punto de tensión, donde conviven modelos tradicionales con nuevas formas de trabajo, el liderazgo adquiere un rol central e ineludible.

Ya no alcanza con supervisar tareas. Hoy, liderar en el sector del transporte implica gestionar personas bajo presión permanente, contener emocionalmente, sostener equipos dispersos y, sobre todo, crear entornos que permitan canalizar el estrés hacia la acción positiva.

El estrés, bien entendido y administrado, es una herramienta evolutiva. La ciencia reconoce que niveles controlados de estrés —conocidos como eustrés— pueden potenciar el rendimiento, la toma de decisiones y la creatividad. Por el contrario, el distrés, su versión crónica y negativa, deteriora la salud, mina la motivación y fragmenta los equipos.

Por eso, el desafío no es eliminar el estrés, sino transformarlo en motor. Y para lograrlo, el liderazgo debe centrarse en tres pilares fundamentales:

  • -Empoderamiento real de mandos medios: con capacidad de decisión en la contratación, evaluación y reconocimiento de sus equipos.
  • -Formación y contención emocional: herramientas concretas para gestionar presión, conflictos y cambios constantes.
  • -Clima organizacional empático: espacios donde la escucha activa y la valorización de ideas generen sentido de pertenencia, aun en contextos de alta exigencia.

Hablar de «poner a las personas primero» no puede seguir siendo una frase decorativa o un eslogan institucional. Debe convertirse en un principio operativo. Porque quien cuida a sus colaboradores, cuida también a sus clientes. Y quien lidera con empatía, termina transformando la presión en resultados sostenibles.

Innovación en Sustentabilidad logística: Cuestión de peso

Por Juan Ignacio Guajardo Director Ejecutivo en Torky Mobility

La logística argentina tiene la necesidad de optimizar costos como nunca gracias a la gran competencia que sigue creciendo desde la pandemia y el incentivo de la compra online. Esta es una gran oportunidad para que el CRECIMIENTO sea haciendo lo contrario, REDUCIENDO. Para reducir costos debemos reducir el peso de los vehículos, el tiempo de carga, el costo de mantenimiento, etc, y eso no se logra solo con camiones y camionetas, ¡necesitamos reducir nuestros vehículos!

Hace años que confundimos la sustentabilidad de la movilidad solo por cambiar un motor a combustión por uno eléctrico, pero ¿sabían que los vehículos eléctricos terminan siendo más pesados que los Diesel o a Nafta? ¡Un Tesla pesa más de 2000kg!

La clave de la sustentabilidad de los vehículos surge de la relación entre el peso del vehículo y la carga que transporta: una camioneta puede mover apenas la mitad de su propio peso, mientras que una bicicleta de carga puede trasladar hasta diez su propio peso. Esa eficiencia marca el rumbo de una logística más liviana y flexible.

El bienestar con el que trabajen los conductores/as va a ser proporcional a la buena predisposición que tengan al entregar los paquetes. Recordemos que en la era del E-commerce los conductores/as van a ser la cara visible de nuestra empresa, y su bienestar impacta directamente en la experiencia con el cliente. Para esto no solo se valora el aire acondicionado o la calefacción, sino un vehículo ágil, que no requiera dar vueltas y vueltas para estacionar y que esté diseñado especialmente para la tarea de reparto.

Llegó el momento de que las grandes y medianas empresas entiendan que en pocos años los consumidores valorarán mucho más a las empresas ágiles que puedan rediseñar sus procesos para ser cada vez más eficientes versus aquellas que detrás de grandes marcas solo pueden aferrarse a un modelo de negocio clásico que tiene los días contados.

Cuando las “malas” prácticas dan cátedra: Informalidad vs. Formalidad

Por Juan Manuel Sanche Founder & Managing Partner de KPI Consulting

En la última milla, la capacitación nació en la práctica. Mientras la formalidad sigue atada a procesos, autorizaciones y sistemas que se caen, la informalidad se entrenó en la calle: dinámica, rápida y resolutiva. Los paquetes pasan de mano en mano, los crossdocking se sostienen con escasez de personal y los mismos 60 repartidores preparan sus cargas en minutos para salir a repartir.

Desde KPI Consulting relevamos depósitos y estructuras informales para entender cómo se mueve la última milla de verdad. Allí descubrimos que la capacitación no es un curso, sino un aprendizaje colectivo en vivo: el nuevo repartidor observa, copia, y en horas ya sabe cómo integrarse. La diferencia clave está en el modelo económico. En la formalidad, el desafío es hacer rentable un recorrido completo.

En la informalidad, entendieron que lo valioso era asegurarle al distribuidor un ingreso extra todos los días. Así aceptan recorridos más cortos, con 7 a 10 envíos, donde se paga más por cada entrega. El resultado: repartidores conformes y usuarios de e-commerce satisfechos.

La informalidad logró “uberizar de verdad”: hacer match entre lo que necesita el usuario y el cumplimiento del nivel de servicio e-commerce. El reto ahora es transformar realidades: tomar esa agilidad y flexibilidad que la calle ya demostró, pero con el marco de profesionalización, seguridad y sustentabilidad que asegure el futuro de la última milla.