“Animarnos a lo colaborativo y entender que nadie se salva solo”

Juan Madero, Socio - Director Comercial de Miebach Consulting Argentina, analiza cómo la tecnología, los datos, la planificación y la colaboración están transformando las cadenas de suministro. Plantea la necesidad de cambiar la forma de tomar decisiones para afrontar los desafíos que vienen.

 |   18 de septiembre del 2026
“Animarnos a lo colaborativo y entender que nadie se salva solo”

Énfasis Logística: ¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta la cadena de suministros hoy en Argentina y la región?

Juan Madero: En el mundo estamos viviendo un momento muy importante, muy crítico: guerras, tarifas que suben y bajan, problemas migratorios y logísticos, como es el caso del Estrecho de Ormuz. Todas estas disrupciones globales lógicamente alteran a todas las economías y a toda la supply chain del mundo. Pero hay un adicional, que es la crisis económica mundial. Entonces es un momento en el que lo global está en ebullición y no hay estabilidad en las decisiones. Hay muchos temas abiertos en simultáneo que impactan sobre las cadenas.

En lo regional es más difícil, porque no es la Unión Europea. Es un conjunto de países, no un bloque económico. No me gusta hablar de región en términos de supply chain, porque no hay tratados de libre comercio y porque la geografía impide flujos logísticos puros. 

En Argentina hay un tema importante que son los costos. Entonces el gran desafío es la eficiencia logística. Y, por otro lado, están los nuevos paradigmas, tanto del mercado como de la economía: de pasar de una economía donde tener inventario era una buena noticia, a ser una economía donde el capital de trabajo y la optimización de stocks es fundamental. De una economía cerrada a una abierta. 

Existe una combinación interesantísima. Un mundo en ebullición, un país con cambios de paradigmas muy profundos en términos de supply chain y de mercado, donde los cambios generacionales y las nuevas tecnologías están modificando la forma en la que compramos.

É. L.: ¿Cómo se están adaptando las empresas a este contexto?

M.: Hoy creo que lo más importante es hablar de tecnología. Cumple un rol fundamental. ¿En qué sentido? Porque la tecnología es un concepto amplio. En el sentido de la información. Vamos a aprender a tomar decisiones. Tenemos que salir del modelo de las supply chain reactivas a los modelos de supply chain de toma de decisiones.

El tema es: ¿y cómo tomo decisiones? La gran herramienta, la gran oportunidad, lo que están haciendo las empresas, es ir a la precisión que nos da el dato.

É. L.: ¿Cuáles son las tecnologías más destacadas hoy?

M.: “Tecnología” es una palabra linda que todos usamos, pero, como a todo, hay que hacerle doble clic. Hay que desafiarla. Por un lado, va a estar todo lo que es la tecnología más orientada a robótica, a automatización, a tecnología “hard”.

Esa tecnología que hoy ayuda mucho en eficiencia, en la agilidad, en la productividad. Vemos un escenario donde las condiciones están dadas para volver a hablar de incorporar tecnología a las operaciones. Vamos a hablar en el evento Management Logístico, el 16 de septiembre, de cómo se transforman las operaciones desde la incorporación de tecnología como una herramienta de trabajo que nos ayuda a ganar productividad, velocidad y eficiencia.

Y, por el otro lado, está la tecnología “soft”, la famosa IT (Information Technology) que es: ¿qué hacemos con los datos? Para tener información hay que tener datos. Para que los datos sean confiables y reales, hay que tener sistemas. Y para que los sistemas sean utilizados y agreguen valor, tiene que haber procesos.

Entonces, creo que ahí entra en juego lo que llamamos la transformación digital, que es cómo las compañías que están hablando hoy de IA, están hablando de muchas cosas muy tentadoras. Empiezan a encontrarse con la realidad de qué datos tienen para generar esa información, qué sistemas tienen para lograr esos datos y con qué procesos cuentan en los sistemas.

Nadie discute el rol de la IA, de los dashboards, de las métricas, de la información. Lo que se está discutiendo es cómo llego a tener esa información confiable y de valor agregado. 

É. L.: La presión por reducir costos convive con la necesidad de mejorar el nivel de servicio. ¿Cómo pueden las empresas encontrar ese equilibrio sin perder eficiencia?

M.: Cada vez que vos querés dar un paso hacia adelante en el camino de la eficiencia, vas a retroceder un paso en el camino de la flexibilidad.

La eficiencia es la palabra de moda. Tenemos que ser eficientes porque, si no, no competimos y nos morimos. El tema es qué estoy dispuesto a dejar en el camino en términos de la flexibilidad, qué nos caracteriza, más en la logística, para alcanzar esa eficiencia. Si yo quiero llevar los dos temas hacia adelante, es muy difícil, no es real.

La pregunta que nosotros hacemos como consultores muchas veces es: ¿cuál es ese nivel de equilibrio entre la eficiencia que se quiere lograr y los grados de libertad que estamos dispuesto a dar? No se trata tampoco de 100% eficiencia y 0% flexibilidad. Hay que buscar ese equilibrio donde la compañía esté dispuesta a dar y ceder en ciertos aspectos.

Te podría interesar: Management Logístico 2026 cerró una jornada con más de 1.700 asistentes

É. L.: ¿Cuáles son las herramientas con las que las empresas pueden generar ese equilibrio y mantenerlo?

M.:

  1. La tecnología y la información. 
  2. La planificación es uno de esos grandes desafíos que tienen las compañías. Planificar muchas veces es comunicar. A veces planificar es lo más sencillo. Hablarse. Puertas adentro y puertas afuera. 
  3. Colaboración. Creemos y estamos convencidos de que lo colaborativo empieza a ser un elemento, una oportunidad de mucho valor en estos contextos de crisis, de mercado flaco, de necesidad de eficiencia.

Tenemos que colaborar dentro de la misma empresa, con otros proveedores. No lo veamos solamente como una negociación, sino como una posibilidad de integrarnos. Colaboremos con otros clientes, con otros competidores, con nuestros vecinos. 

É. L.: ¿Qué capacidades tienen que desarrollar los profesionales de logística para seguir siendo competitivos?

M.: Hay que salir de la logística para ir a la cadena. Educarnos en esta nueva visión de lo que es una cadena. Mi invitación a los profesionales, a las personas, es entender que logística transaccional punto A – punto B, no va más. Hoy tenemos que hablar de supply chain, de tecnología, de gestión de información. Tenemos que cambiar nuestra forma de tomar decisiones. Desde el dato, desde la velocidad, tampoco tenemos tanto tiempo para tomar cada decisión. Yo creo que la transformación va por ese lado, por entender cómo cada persona en cada lugar de esa cadena, impacta en el valor.

É. L.: ¿Qué deberían incorporar los profesionales para afrontar los desafíos de los próximos años?

M.: Esto es una carrera, en el sentido de que todos competimos. Y la carrera ya empezó. La transformación digital, la IA, no es algo nuevo. Nadie tiene que discutir si cambiar o no cambiar. Cambiar es seguro. Cada uno tendrá sus tiempos. No hay que ponerse objetivos tan difíciles, tan inalcanzables, porque eso desmotiva.

Pienso que el cambio comenzó y todos estamos invitados a esta transformación. Es importante animarnos a lo colaborativo y entender que nadie se salva solo, que logística es un negocio de escala, de volumen. Y, muchas veces, la escala que yo no tengo la tengo que buscar en otro lado.

¿Cómo las compañías se arman para eso? Generando vínculos de confianza con otros proveedores y clientes. Y ahí es donde se junta todo: las personas, los sistemas y las reglas de juego, en una eficiencia de ganar – ganar para todos.

https://www.skynde.com/

Marcela Vincenti

Licenciada en Periodismo y Comunicaciones. Organizadora de eventos. Especialista en la industria logística y alimentaria. Cuenta con 17 años de experiencia en la gestión de contenidos y en la creación de estrategias editoriales.

Te podría interesar