18 de diciembre del 2020

Crean el Consorcio Logístico Villa Mercedes – Puerto de La Plata

 |   18 de diciembre del 2020

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El Gobierno de San Luis informó que la Secretaría de Estado de San Luis Logística, firmó una Carta de Intención entre el INTA y el Consorcio de Gestión del Puerto de La Plata, dando inicio al Consorcio Logístico que comprende el corredor Villa Mercedes – Puerto de La Plata.

El acuerdo busca mejorar la competitividad y optimizar los costos y procesos logísticos. La iniciativa se orienta a proveer soluciones integrales intermodales con el ferrocarril como eje central, a productores, Pymes y otros dadores de carga.

También se indicó que se trata del primer Consorcio Logístico del país constituido por organismos del Estado nacional y provincial.

“Se considera como una prueba piloto que se espera pueda ser replicada luego del primer año de operaciones en otros puntos del país”, se remarcó.

Operatividad

La provincia de San Luis ya cuenta con la ZAL (Zona de Actividades Logísticas (ZAL) en Villa Mercedes.

El Puerto de La Plata comenzaría a adaptar uno de sus muelles como nodo de distribución para el mercado interno, y el INTA, a través del Grupo de Agrologística, dependiente del CIA (Centro de Investigación de Agroindustria) aportará apoyo técnico y análisis logísticos, así como estudios de emisiones GEI (Gases Efecto Invernadero).

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7 de octubre del 2026

*Por Ezequiel Mambretti

En agosto de 1944, las divisiones blindadas de Patton avanzaban por Francia hasta que se detuvieron. No las frenó el enemigo: se quedaron sin combustible. Los depósitos estaban llenos, a un par de cientos de kilómetros. Con la red ferroviaria francesa destruida, los Aliados improvisaron el Red Ball Express: 6.000 camiones y 23.000 conductores moviendo 12.500 toneladas por día desde Cherburgo hasta el frente, de día y de noche.

Es la mejor lección de logística que conozco. El tramo largo (el océano, el puerto, la escala industrial) estaba resuelto. Lo que definía el resultado era el último tramo, improvisado y sin infraestructura firme. Ochenta años después, la escena se repite en Manhattan, donde los repartidores clasifican paquetes sobre la vereda, un cross docking a cielo abierto. Incluso en el mercado más grande del mundo, la fuerza bruta de “más camionetas” no escala. Sin el último tramo resuelto, todo lo demás se detiene.

Costo y experiencia: una sola variable

La última milla concentra entre el 50 y el 53% del costo logístico total y es, a la vez, el momento de la verdad para el cliente. Cada intento fallido es capacidad inmovilizada y una fricción que el comprador no olvida. No es un problema de velocidad, es un problema de diseño de red: costo y experiencia se optimizan juntos o no se optimizan.

La enfermedad está en el organigrama

El diagnóstico tradicional apunta al eslabón final: choferes ineficientes, software de ruteo fallido. Pero el error rara vez ocurre en la calle. Ocurre antes, y cada área tiene una razón racional para provocarlo:

  •  Tráfico llena camiones al 100% para diluir costos, y demora el despacho.
  •  Ventas exige entregas parciales inmediatas, y multiplica los viajes.
  •  Marketing diseña un packaging atractivo pero irregular, y complica picking y estiba.
  •  Operaciones pide previsibilidad total, mientras el resto exige hiper-flexibilidad.

Ninguno está equivocado, pero nadie mira el sistema completo. Si cada departamento cumple el 100% de su objetivo individual, la cadena se rompe, y la última milla solo hace visible ese fallo previo. La solución no es presionar al equipo de reparto, sino alinear los KPIs de todas las áreas en un único objetivo de rentabilidad y servicio, y pasar de preguntar “¿qué hace cada departamento?” a “¿cómo fluye el pedido?”. Un flujo continuo, con un solo responsable final: el cliente.

La tormenta perfecta argentina

El desafío local es mayor. Un e-commerce que crece por encima del 60% choca contra cuatro barreras: inflación que empuja los costos, inseguridad de carga que restringe las ventanas horarias, una geografía compleja (hiper-congestión en el AMBA, distancias extremas en el interior) y una informalidad que deja cadenas desconectadas de la visibilidad tecnológica.

Ser dueño de cada metro cuadrado, cada camioneta y cada locker es económicamente inviable. La salida no es un operador más grande, sino un ecosistema de alianzas orquestado con tecnología, en el que demanda, operadores, habilitadores tecnológicos y administraciones locales funcionen como un solo sistema.

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La arquitectura phygital

Europa ya marca el rumbo, con zonas de bajas emisiones, electromovilidad y huella de carbono como parte del SLA. Metropaq, en el Metro de Madrid, lo ilustra: 57 lockers inteligentes en 19 estaciones de la Línea 3 y trenes logísticos que operan en la madrugada, fuera del horario de pasajeros. Es una infraestructura ociosa (cerrada de madrugada) puesta a trabajar, con un ahorro de más de miles de kilómetros diarios de vehículos en el centro de la ciudad.

Para la Argentina, el modelo se apoya en tres pilares:

  1. Micro-hubs. No son depósitos chicos, sino nodos de desacople dentro del tejido urbano. Pueden ser cocheras comerciales ociosas: los camiones troncales las abastecen de madrugada y la micromovilidad entrega de día, sin ocupar la vía pública.
  2. Smart lockers y puntos PUDO. Neutralizan el costo oculto más grande, las entregas fallidas, y densifican sin sumar flota propia.
  3. El subte como red troncal. Las horas valle permiten inyectar paquetería y conectar la periferia con los micro-hubs sin tocar la calle.

Sobre esa red hace falta un orquestador: un middleware que conecte Tiendanube, MercadoLibre, VTEX, Magento o WooCommerce con la ejecución física y unifique inventarios, ruteo y SLAs en tiempo real. Con stock unificado desaparecen los depósitos B2B y B2C duplicados, con sus quiebres falsos y costos fijos repetidos. Arriba de esa base se montan los servicios: Same Day, Next Day, Flex, logística inversa y cambios simultáneos. Y el corazón del modelo es el pick up in-store, que convierte al local comercial en nodo logístico y reduce el costo de última milla.

Hardware, software y humanware

Hay un factor que ningún software resuelve: el humano. Las creencias operativas y los rituales del depósito son la infraestructura invisible, y las mejores APIs fracasan si el operador no cambia su modelo mental. Hardware, software y humanware juntos producen una transformación sistémica.

Tres ideas para llevarse: destruir los silos, porque la integración de datos en las etapas previas es lo único que salva la rentabilidad de la entrega final; apostar a la logística invisible, con micro-hubs subterráneos como futuro de la alta densidad urbana; y construir una omnicanalidad real, con stock unificado para B2B y B2C. La última milla del futuro no será un operador más grande. Será un ecosistema bien orquestado

5 de junio del 2026

La logística atraviesa una transformación profunda que ya no pasa únicamente por mover mercaderías de un punto a otro. La irrupción de la inteligencia artificial, el big data y las nuevas herramientas de automatización está redefiniendo la manera en que las empresas planifican sus operaciones, gestionan inventarios y responden a un entorno cada vez más exigente. Lo que hasta hace pocos años era visto como una apuesta de largo plazo hoy se convirtió en una necesidad para sostener la competitividad.

Un relevamiento realizado por la organización empresarial logística española UNO muestra que el 95% de las empresas del sector prevé aumentar sus inversiones tecnológicas durante este año. La mayoría destinará hasta un millón de euros a estos proyectos, mientras que un grupo más reducido prevé desembolsos de entre tres y seis millones de euros. Entre las prioridades aparecen la inteligencia artificial, la automatización, la robótica, el análisis masivo de datos y la ciberseguridad.

Sin embargo, la transformación digital también tiene costos. Los referentes del sector reconocen que la necesidad de acelerar inversiones impactó sobre los márgenes de rentabilidad. Aun así, consideran que se trata de un esfuerzo inevitable para mantener la capacidad de respuesta frente a clientes que demandan mayor velocidad, trazabilidad y precisión en cada etapa de la cadena logística.

En este escenario, el big data aparece como el verdadero punto de partida. Antes de pensar en algoritmos sofisticados o modelos predictivos, las empresas buscan capturar información de calidad, ordenarla y convertirla en una fuente confiable para la toma de decisiones. La inteligencia artificial llega después, como una herramienta capaz de analizar esos datos, detectar patrones y generar recomendaciones que permitan optimizar procesos.

Los especialistas coinciden en que el entusiasmo por la IA no debe ocultar una cuestión central: la calidad de la información disponible. Un sistema inteligente puede procesar millones de registros en segundos, pero sus resultados dependerán de la calidad de los datos que reciba. Por eso, además de tecnología, las compañías trabajan en la estandarización de procesos, la gobernanza de datos y la capacitación de sus equipos para aprovechar el potencial de estas herramientas.

Casos de éxito en el exterior

Los casos concretos comienzan a multiplicarse. HP desarrolló una plataforma global denominada Hawkeye para integrar información proveniente de múltiples sistemas y obtener una visión integral de su cadena de suministro. La solución permite monitorear envíos en tiempo real, identificar desvíos antes de que afecten al cliente y generar predicciones dinámicas sobre los tiempos de entrega mediante modelos de machine learning. El objetivo no es solo conocer dónde está una carga, sino anticipar problemas y actuar antes de que ocurran.

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Una estrategia similar impulsa Danone Waters, que avanzó en la implementación de un sistema centralizado de gestión del transporte para coordinar una operación que involucra decenas de miles de camiones al año. La plataforma permite monitorear rutas, controlar costos, evaluar niveles de servicio y medir la huella de carbono. Pero el principal beneficio surge de la capacidad para construir una base de datos robusta que facilite mejores decisiones comerciales, operativas y estratégicas.

Todo indica que la automatización, la robotización y la inteligencia artificial continuarán ganando terreno durante la próxima década. No obstante, la carrera tecnológica no se definirá por quién incorpore más herramientas, sino por quién logre convertir la enorme cantidad de información disponible en decisiones concretas que generen eficiencia, reduzcan costos y mejoren la experiencia de clientes y operadores. En un sector donde cada minuto cuenta, los datos empiezan a valer tanto como la propia mercadería que circula por la cadena logística.

6 de marzo del 2026

La red global Mail Boxes Etc. (MBE) anunció su llegada a la Argentina con una inversión estimada de 6 millones de dólares y la apertura de su primer centro de servicios en Avenida de Mayo 964, en la Ciudad de Buenos Aires.

La compañía, especializada en servicios logísticos, envíos nacionales e internacionales y soporte para comercio exterior, inicia su expansión en el país con foco en PyMEs, emprendedores y microemprendedores, un segmento clave para el crecimiento del e-commerce y la internacionalización de los negocios locales.

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Un mercado con desafíos logísticos

Entre los principales desafíos del sector se destacan:

  • 26% de las PyMEs consideran el seguimiento de envíos un problema con sus socios logísticos.

  • Entre 60% y 80% de los consumidores no volverían a comprar a una marca con embalaje deficiente.

  • 54% de las empresas experimentan pérdidas o retrasos en tránsito, muchas veces vinculados a procesos aduaneros.

Servicios logísticos y micrologística para PyMEs

La propuesta de MBE apunta a simplificar procesos logísticos complejos mediante soluciones integrales que incluyen:

  • envíos nacionales e internacionales

  • embalaje especializado

  • gestión de documentación aduanera

  • almacenamiento temporal

  • servicios de micrologística y fulfillment

  • asesoramiento logístico para comercio exterior

Además, los centros también ofrecen servicios de diseño gráfico, marketing e impresión, complementando su oferta para emprendedores y pequeñas empresas.

Una red global con foco en el mercado argentino

Mail Boxes Etc. cuenta con presencia en más de 45 países y una red de más de 1.800 centros operativos en el mundo. Su llegada al mercado argentino forma parte de un plan de expansión en regiones con alto potencial de crecimiento y una demanda creciente de servicios logísticos integrales.

El modelo de operación se basa en franquicias, con el objetivo de desarrollar una red de centros en Buenos Aires y en otras ciudades del país durante los próximos meses.

En este contexto, Mail Boxes Etc. busca posicionarse como un nuevo actor dentro del ecosistema logístico argentino, acompañando el crecimiento del comercio electrónico y la integración de empresas locales a los mercados globales.

20 de mayo del 2026

A medida que se acerca la Copa Mundial de la FIFA 2026, la conversación en torno a su impacto económico ha puesto el foco en sectores como el turismo, la hospitalidad y el consumo. Sin embargo, detrás de este dinamismo existe un desafío menos visible, pero igual de relevante: la capacidad logística para abastecer una demanda extraordinaria en tiempo récord.

De acuerdo con Deloitte, el Mundial podría generar hasta 2,730 millones de dólares en valor agregado para la economía mexicana, además de impulsar el consumo tanto en hogares como en bares, restaurantes y espacios públicos¹. En este contexto, las bebidas alcohólicas —particularmente la cerveza— concentrarán entre 55% y 65% del gasto asociado a la denominada “canasta mundial” ², consolidándose como una de las categorías clave durante el torneo.

Este fenómeno se da en un país donde el consumo de cerveza ya es estructural. En México, el consumo per cápita alcanza los 68 litros anuales³, posicionando a esta industria no solo como un elemento cultural, sino como un motor económico relevante dentro del sector manufacturero y agroindustrial.

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La logística de la cerveza

Sin embargo, el verdadero reto no estará únicamente en el volumen de consumo, sino en la capacidad de abastecerlo. De acuerdo con Barclays Equity Research, el volumen de venta de cerveza en ciudades sede como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey podría incrementarse hasta 9.9% durante el torneo, una cifra que triplica el crecimiento habitual de la industria en años sin eventos de esta magnitud⁴.

Este incremento, impulsado tanto por el consumo local como por la llegada de turistas internacionales, ejercerá cierta presión sobre las cadenas de suministro. El mismo análisis advierte que los costos logísticos en zonas urbanas podrían aumentar hasta 30%, particularmente en la última milla, debido a la saturación de las ciudades y las restricciones de movilidad. A esto se suma la necesidad de incrementar hasta en 25% los activos logísticos, como pallets y unidades de transporte, para evitar riesgos de desabasto⁴.

“Eventos de esta magnitud evidencian que el reto no es únicamente mover más producto, sino hacerlo de forma más eficiente, coordinada y sostenible. La logística se convierte en un habilitador clave para responder a picos de demanda sin comprometer la operación”, señaló Giovanni Mirabent, Country General Manager para México y Key Accounts para América Latina en CHEP.

En este contexto, la logística tradicional —diseñada para escenarios de demanda estable— enfrenta límites operativos. Modelos lineales pueden resultar insuficientes ante incrementos abruptos en el consumo, lo que ha acelerado la adopción de esquemas de economía circular dentro de la cadena de suministro.

Pooling

A través de modelos como el pooling, que permiten compartir, recuperar, reparar y reutilizar pallets estandarizados entre múltiples actores, es posible optimizar el uso de activos, reducir traslados innecesarios y responder con mayor agilidad a escenarios de alta demanda. Este tipo de soluciones no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también contribuye a reducir la huella ambiental de las operaciones logísticas.

De cara al Mundial 2026, la capacidad de las empresas para adaptarse a estos nuevos modelos será determinante. Más allá del incremento en ventas, el verdadero diferencial competitivo estará en la eficiencia con la que las cadenas de suministro logren responder a un entorno más dinámico, exigente y complejo.

En una industria donde cada litro cuenta, la logística ya no es solo un componente operativo: es una condición para competir.

Fuentes:

1.-Deloitte, Prepárate para el Mundial: nuevas oportunidades para los negocios, 2026.

2.-Deloitte, estimaciones sobre la “canasta mundial” y distribución del gasto durante eventos deportivos.

3-Instituto Nacional de Estadística y Geografía, Conociendo la industria de la cerveza en México.

4.- Barclays Equity Research, Beverages & Logistics: 2026 World Cup Outlook, enero de 2026.

8 de julio del 2026

Mientras Chile se destaca por la eficiencia de sus puertos, Brasil por la escala de su infraestructura y Uruguay y Paraguay por sus ventajas operativas y fiscales, Argentina acelera inversiones en tecnología, automatización y centros logísticos para reducir la brecha competitiva y consolidarse como uno de los mercados logísticos con mayor potencial de crecimiento de América Latina.

La logística dejó de ser únicamente una función operativa para convertirse en uno de los principales factores de competitividad empresarial. En un contexto regional donde la velocidad de respuesta, la eficiencia y la capacidad de adaptación son determinantes, Argentina atraviesa un proceso de transformación que comienza a acercar al país a los estándares de los mercados logísticos más desarrollados de América Latina.

Si bien persisten desafíos vinculados a infraestructura, costos operativos y una fuerte dependencia del transporte automotor, el sector muestra señales concretas de evolución impulsadas por inversiones en tecnología, modernización de procesos y expansión de centros de distribución estratégicamente ubicados en distintos corredores productivos del país.

En el plano regional, Chile mantiene una posición destacada gracias a la eficiencia de su sistema portuario y su integración con el comercio internacional. Brasil continúa liderando por la magnitud de su mercado interno, la diversidad de sus modos de transporte y la escala de su infraestructura logística. Por su parte, Uruguay y Paraguay han fortalecido su atractivo mediante regímenes fiscales competitivos, zonas francas y facilidades orientadas al comercio exterior.

Frente a este escenario, Argentina busca capitalizar algunas de sus fortalezas diferenciales: un mercado de consumo relevante, una importante base industrial, recursos humanos especializados y una creciente adopción de herramientas tecnológicas aplicadas a la gestión de la cadena de suministro.

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La incorporación de soluciones de automatización, sistemas de trazabilidad en tiempo real, inteligencia artificial, analítica avanzada y herramientas de optimización operativa está permitiendo mejorar niveles de productividad, visibilidad y servicio en múltiples industrias.

El crecimiento sostenido del comercio electrónico, junto con la necesidad de reducir tiempos de entrega y aumentar la flexibilidad operativa, está impulsando a muchas compañías a rediseñar sus redes logísticas, acercando inventarios a los principales centros urbanos y fortaleciendo su presencia en corredores estratégicos para la distribución nacional.

“Hoy la competitividad logística ya no depende exclusivamente del costo del transporte. Las empresas necesitan cadenas de abastecimiento más inteligentes, resilientes y conectadas, capaces de responder rápidamente a cambios en la demanda, interrupciones operativas o nuevas exigencias de los clientes. La tecnología se ha convertido en un factor central para alcanzar esos objetivos”, señala Gabriel García Polignano, Director Ejecutivo de Celsur.

Especialistas del sector coinciden en que América Latina atraviesa una etapa de profunda transformación logística. En este contexto, la capacidad de integrar infraestructura física con tecnología, automatización y gestión basada en datos será uno de los principales factores que determinarán la competitividad de cada país en los próximos años.

“Argentina cuenta con capacidades logísticas que muchas veces son subestimadas. La combinación de experiencia operativa, talento técnico y adopción tecnológica está permitiendo que numerosas compañías alcancen niveles de desempeño comparables con los de los mercados más avanzados de la región. El desafío ahora es sostener las inversiones y continuar desarrollando infraestructura que acompañe ese crecimiento”, agregan desde Celsur.

Aunque la mejora de costos y eficiencia continúa siendo una asignatura pendiente, existe consenso en que la logística argentina está atravesando uno de los procesos de modernización más significativos de las últimas décadas. Para muchas empresas, esa evolución ya representa una ventaja competitiva clave tanto para fortalecer su posición en el mercado interno como para potenciar su inserción en cadenas de valor regionales e internacionales.

Fuente: webpicking.com