El indicador IACE, de la Fundación Getulio Vargas (FGV), aumentó un 1,2% en septiembre de este año. Como resultado, el indicador llegó a 121,9 puntos, 1,9 puntos por encima de febrero, el período prepandémico en Brasil.
El indicador, que acumula un aumento del 8,6% en seis meses, busca anticipar las tendencias de la economía del país en base a ocho componentes: Tasa swaps de referencia – 360 días (del Banco Central), Ibovespa, Índice de producción, bienes de consumo duraderos (del IBGE), términos de intercambio e índices cuánticos de exportación (ambos de Funcex), además de los índices de industria, servicios y expectativas del consumidor (de FGV).
El Indicador Coincidente Compuesto de la Economía Brasileña (ICCE), que mide las condiciones económicas actuales, se mantuvo estable en 103,9 puntos en el mismo período. En seis meses, el indicador acumula un incremento del 1,8%.
El Congreso de Distribuidores del Agro (CDA) invita a revivir los principales contenidos de su lanzamiento 2027, realizado vía streaming el pasado 7 de octubre. Los videos de las dos conferencias ya están disponibles en su canal de YouTube para quienes quieran volver a escuchar a los especialistas y profundizar en los temas clave para el futuro del sector.
La primera exposición, “La importancia del Canal de Distribución”, estuvo a cargo de Mirta López, gerente de Marketing de Tecnomyl S.A., quien analizó la evolución del rol del distribuidor, las nuevas demandas de los productores y la necesidad de pasar de la provisión de insumos a la gestión integral de soluciones para el negocio agropecuario.
Por su parte, Enrique Erize, presidente de Nóvitas, presentó “Campaña 2026/27: el impacto regional en los canales del Agro”, con un análisis de las tendencias del mercado agrícola global y las oportunidades que se abren para la Argentina en la producción y exportación de alimentos.
Las exposiciones fueron moderadas por Luis Mogni, socio fundador de Somera, consultor en Gestión y Estrategia de Negocios y creador del CDA, y Sebastián Senesi, director del Programa de Agronegocios y Alimentos de FAUBA.
Mirá los videos en el canal de YouTube del CDA y preparate para seguir pensando los desafíos y las oportunidades del canal de distribución agropecuario.
El próximo encuentro presencial del CDA será el 20 de abril de 2027, en Buenos Aires.
Hoy sostener la rentabilidad no es solo cuestión de rinde. Es eficiencia y estabilidad. Es reducir pérdidas invisibles que se acumulan campaña tras campaña. Costos de insumos en alza, mayor variabilidad climática, presión de plagas y enfermedades, y exigencias crecientes en calidad y sustentabilidad.
El productor ya no puede permitirse margen de error. Ahí aparece una pregunta clave: ¿Cómo hacer más eficiente lo que ya estoy haciendo?
El Congreso de Distribuidores del Agrovolvió a confirmar su lugar como el principal punto de encuentro del canal. En su cuarta edición, el CDA 2026 reunió en el Goldencenter a los actores clave de una cadena que atraviesa una transformación profunda, marcada por la tecnología, la presión sobre los márgenes y la necesidad de reinventarse.
Las imágenes de esta edición reflejan mucho más que un evento: capturan un momento bisagra para el sector.
En un contexto de creciente complejidad —atravesado por variables globales, costos en alza y exigencias cada vez mayores—, el mensaje fue claro: la eficiencia dejó de ser una ventaja competitiva para convertirse en una condición indispensable. Hoy, cada decisión cuenta y cada proceso debe estar alineado a una estrategia.
Uno de los ejes centrales fue el avance de la inteligencia artificial y la digitalización. Lejos de plantearse como soluciones mágicas, los especialistas coincidieron en que su verdadero valor depende de cómo se integren a los procesos y a la toma de decisiones. La tecnología, por sí sola, no transforma: necesita estrategia, planificación y, sobre todo, personas que la interpreten y la potencien.
En ese sentido, el rol del distribuidor también está cambiando. De un perfil históricamente operativo, el canal evoluciona hacia un modelo más estratégico, donde la gestión del talento, la cercanía con el cliente y la capacidad de interpretar la complejidad del negocio son diferenciales clave. El desafío ya no es solo mover insumos, sino traducir la innovación en soluciones concretas para el productor.
Las charlas y paneles también dejaron en evidencia tensiones estructurales que atraviesan al sector: márgenes cada vez más ajustados, sobreoferta en algunos segmentos, presión impositiva y la necesidad de sostener altos niveles de inversión. A esto se suma un entorno donde la incertidumbre —climática, económica y geopolítica— sigue siendo un factor determinante.
Sin embargo, también emergió una visión compartida: el valor de la articulación. La integración entre productores, distribuidores e industria aparece como una condición necesaria para sostener el crecimiento. El trabajo colaborativo, la construcción de relaciones y la posibilidad de poner en común problemas y soluciones fueron algunos de los grandes protagonistas de la jornada.
El recambio generacional y la irrupción de nuevas tecnologías también marcan el pulso del futuro. Nuevos perfiles, nuevas dinámicas de trabajo y nuevas oportunidades —como las vinculadas a servicios digitales— empiezan a redefinir el ecosistema agroindustrial.
En este escenario, el CDA se consolida como mucho más que un congreso: es el espacio donde el canal se piensa a sí mismo. Un punto de encuentro para reflexionar, aprender y proyectar lo que viene.
Las imágenes de esta edición dan cuenta de ese espíritu: intercambio, debate, vínculos y una industria que, aun en un contexto desafiante, demuestra su capacidad de adaptación, resiliencia y crecimiento.
Porque si algo dejó claro el CDA 2026 es que el futuro del agro no es una promesa lejana. Es un proceso en marcha. Y sucede, también, en estos encuentros.
La próxima edición de este encuentro tendrá lugar el 20 de abril de 2027.
El día 28 de abril tuvo lugar la primera jornada de Expo EFI 2026, en la Ciudad de Buenos Aires.
En el marco de su programa de capacitación, se llevó a cabo por la tarde el Seminario “Agroindustria”
Ricardo Bindi, Presidente de Agrositio S.A., moderó el panel conformado por Rosana Negrini, Presidente de Agrometal; Luciano Colombo, Presidente de Colombo y Colombo S.A.; Gonzalo Martín Del Piano, Gerente General en Agricultores Federados Argentinos y Martín Pasman, Director de Valmont Industries Argentina.
Rosana abrió su intervención poniendo el foco en la resiliencia, un concepto que atraviesa su trayectoria de años en la industria y que hoy resignifica en su rol como empresaria en el agro. “En Argentina, en 76 años de Agrometal, pasamos por años buenos y de crisis. La resistencia que tenemos es por ser del campo. Nuestra empresa está en un pueblo de Córdoba, de 8000 habitantes, que se llama Monte Maíz. Aprendimos a trabajar con esfuerzo y pensando en que tenemos que ser siempre los número uno. Por eso estamos a la vanguardia de la tecnología, innovando, aun en años malos”, reflexionó Negrini.
Luego, Luciano Colombo, puso sobre la mesa un interrogante central: ¿qué implica posicionarse como productor ganadero? El ejecutivo explicó que el mercado cambió fuerte porque la proteína animal se revalorizó. Sostuvo que los ganaderos permanecen y que los precios son muy buenos y van a continuar. “En este último rally de precios de los últimos 3 ó 4 años el gran ganador fue el criador”, remarcó.
Por su parte, Gonzalo Martín Del Piano hizo referencia al cooperativismo y a cómo esto agrega valor a nivel de productores. “En la cooperativa empezamos a pensar en asociarnos con otras empresas porque hay negocios e inversiones que queremos encarar. Lo estamos pensando con otras cooperativas o con empresas privadas. Asociándonos podemos lograr rentabilidad y eficiencia”, destacó del Piano.
Para ahondar en competitividad, Martín Pasman tomó la palabra contando su historia: “¿Por qué en Argentina no se regaba? Porque había 100% de aranceles de importación. En los ‘90 se sacaron y empezó el equipo de riego, los fertilizantes, hubo un cambio tecnológico y tuve la suerte de estar arriba de todo. Ir compartiendo todo este conocimiento nos fue llevando a tener 90 equipos de riego. Como empresa familiar somos de los más grandes”.
Rosana Negrini también puso énfasis en los avances tecnológicos que acompañaron a su empresa, a partir de las exigencias del productor: desde la participación en la siembra directa hasta la integridad entre máquina, tecnología y conectividad. “Cada semilla es tratada en forma individual para que tenga el mejor rendimiento y eficiencia. Nuestras máquinas son prácticamente robots. Estamos yendo hacia la automatización”, comentó Negrini.
Por otra parte, Gonzalo Del Piano dio cuenta de las necesidades del productor hoy. Explicó que uno de los objetivos de la cooperativa AFA es ayudarlos para que puedan ser más eficientes, producir a buen costo y que encuentren allí todo lo que les hace falta. “Brindamos asesoramiento técnico, aprovisionamiento de insumos y buena logística. Cada vez el productor siembra en ventanas más cortas y necesita aprovecharlas. Las plantas de acopio también son fundamentales, al igual que invertir fuertemente en infraestructura”, explicó Del Piano.
Finalmente, Martín Pasman explicó el rol que juega el cálculo económico en las decisiones productivas de un empresario agropecuario: “Primero hay que confeccionar una paleta de cultivo, de verano y de invierno. Tratamos de hacer los cultivos que más rentabilidad dan, lo cual también mantiene la fertilidad del suelo. Es muy importante analizar los distintos cultivos para encontrar seguridad, rentabilidad y sustentabilidad”, destacó el experto.
La cadena agroexportadora argentina se encamina hacia una campaña histórica de maíz. Según estimaciones del sector privado, las exportaciones del cereal podrían alcanzar las 45 millones de toneladas durante el ciclo comercial 2025/26, marcando un nuevo récord para el país.
El crecimiento estaría impulsado por una cosecha excepcional y una demanda internacional sostenida, factores que consolidan al maíz como uno de los principales generadores de divisas para la economía argentina.
Las proyecciones de producción para la campaña actual oscilan entre 64 y 70 millones de toneladas, según distintas fuentes. La Bolsa de Comercio de Rosario estima una cosecha de 68 millones de toneladas, mientras que la Bolsa de Cereales de Buenos Aires proyecta 64 millones.
Este volumen supera ampliamente las 50 millones de toneladas registradas en el ciclo anterior y constituye el principal motor detrás del crecimiento exportador previsto para la nueva campaña.
Las exportaciones arrancan con fuerte dinamismo
Los primeros datos oficiales reflejan un ritmo de comercialización muy superior al de años anteriores. Entre marzo y abril de 2025 se exportaron 9,9 millones de toneladas de maíz, un volumen que supera en 3,2 millones de toneladas tanto al registrado en igual período de la campaña pasada como al promedio de los últimos cinco años.
Además, las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) ya acumulan 19 millones de toneladas registradas por parte de los exportadores.
Asia lidera la demanda de maíz argentino
Vietnam se posicionó como el principal comprador del cereal argentino durante el inicio de la campaña, con adquisiciones por 1,8 millones de toneladas. Le siguieron Egipto, con 1,6 millones de toneladas, y Perú, con 870.000 toneladas.
La creciente participación de los mercados asiáticos continúa siendo un factor clave para sostener el flujo de exportaciones y fortalecer la presencia argentina en el comercio mundial de granos.
Ingreso de divisas y competitividad internacional
Las exportaciones acumuladas en los primeros dos meses del ciclo comercial generaron ingresos por US$2072 millones. De mantenerse el actual ritmo de embarques, el complejo maicero podría aportar cerca de US$9000 millones durante toda la campaña.
Si bien esta cifra quedaría levemente por debajo del récord de valor alcanzado en 2020/21 debido a precios internacionales más bajos, el volumen exportado marcaría un máximo histórico.
Actualmente, el maíz argentino mantiene una ventaja competitiva frente a otros grandes exportadores, con precios FOB entre US$5 y US$10 por tonelada inferiores a los de algunos competidores internacionales. No obstante, el avance de la cosecha de segunda en Brasil podría incrementar la competencia en los mercados globales durante la segunda mitad del año.
Un desafío logístico para la cadena agroindustrial
El incremento proyectado de los embarques también representa un desafío para la infraestructura logística del país. El transporte, almacenamiento y despacho de un volumen récord de maíz requerirán una coordinación eficiente entre productores, acopios, terminales portuarias y operadores logísticos para garantizar la fluidez de la cadena de suministro agroindustrial.
Con una producción abundante, mercados activos y una demanda internacional firme, el maíz argentino se perfila como uno de los grandes protagonistas del comercio exterior durante la campaña 2025/26.