12 de octubre del 2020

CEDOL: paritaria y combustible impulsan los costos logísticos

 |   12 de octubre del 2020

...

La Cámara Empresaria de Operadores Logísticos (CEDOL), dio a conocer la evolución del Índice de Costos Logísticos Nacionales correspondiente a septiembre del 2020.

 

De acuerdo con el informe elaborado en conjunto con la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) a través de su Centro Tecnológico de Transporte, Tránsito y Seguridad Vial (C3T), la variación del mes para los indicadores ha sido la siguiente:

CEDOL Con Costos de Transporte: 3,22%

CEDOL Sin Costos de Transporte: 0,94%

Distribución Con Acompañante: 1,45%

Distribución Sin Acompañante: 2.05%

En consecuencia, los valores acumulados durante los primeros 9 meses del año (enero-septiembre), muestran los siguientes incrementos:

CEDOL Con Costos de Transporte: 23,49%

CEDOL Sin Costos de Transporte: 27,70%

Distribución Con Acompañante: 25.53%

Distribución Sin Acompañante: 25,52%

Específicamente, las variaciones en los costos logísticos corresponden a la suba del combustible durante el mes (alrededor de 4,21%). Se trata del segundo aumento en el rubro para lo que va del año. Además, se registraron incrementos en todos los gastos relacionados con equipos e insumos, por ejemplo, seguros, material rodante, neumáticos y reparaciones. Así como también impactó la paritaria del segmento de Seguridad que, durante septiembre, representó un alza del 9,18%.

Por otro lado, se realizó un anticipo para octubre de la incidencia que tendrá la segunda cuota de la paritaria 40-89 que, para ese mes, será del 7%. Su impacto en los dos principales indicadores del índice UTN-CEDOL sería el siguiente:

Con costos de Transporte:.1,97% (mínimo).

Sin costos de Transporte: 4,5 % (mínimo).

Comportamiento de costos logísticos en pandemia

Es clave remarcar que los ítems correspondientes al Índice de Costos Logísticos son medibles, verificables y calculados por la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), pero no están afectados por productividad o variaciones significativas puntuales, como las que ocurren durante este período de pandemia. Desde marzo hasta la fecha, los costos se vieron distorsionados por factores ajenos a los medidos por el Índice, como mayor cantidad de personal asignado a operaciones para reemplazo del personal de riesgo o desdoblamientos de turnos, según los protocolos definidos. Éstas y otras acciones generan una pérdida significativa de la productividad en las empresas del sector, a la cual se suma la disminución en los volúmenes operadores, que provocan una importante distorsión en las tarifas variables, excluidas también en la elaboración del Índice.

Esta sucesión de factores provoca gran preocupación en las organizaciones del sector logístico debido a que los tiempos de la pandemia se extienden y, probablemente, lo harán las medidas de seguridad excepcionales. Todo esto desencadena nuevas operaciones en las que cada nivel de servicio tendrá que calcular un nuevo costo operativo.

En definitiva, resulta fundamental señalar que -aún en las actividades permitidas y cumpliendo con los mismos niveles de servicio para un mismo volumen-, se ha verificado que se requiere mayor cantidad de recursos que los proyectados. ¿Por qué? Porque se tuvieron que modificar las operaciones y se volvieron más costosas.

Más noticias
5 de diciembre del 2025

El Puerto de San Antonio Este completó con éxito la primera descarga de tubos de acero destinados al proyecto de Gas Natural Licuado (GNL), un avance clave para la infraestructura energética nacional. La operación estuvo a cargo de la Terminal de Servicios Portuarios Patagonia Norte, concesionaria de la terminal rionegrina desde hace más de 25 años, reafirmando su trayectoria y capacidad operativa para gestionar cargas estratégicas de gran escala.

El embarque descargado consistió en 10.000 toneladas de tuberías, transportadas a bordo del buque Billion Star, un carguero de 175,53 metros de eslora y 29,4 metros de manga. En total, se manipularon 2.265 tubos de acero de diversos diámetros que serán utilizados para la construcción del gasoducto que conectará con el primer barco de GNL que llegará al país, en el marco del proyecto Argentina FLNG impulsado por el consorcio Southern Energy.

Esta operatoria marca un hito inicial en el desarrollo de una obra que permitirá que la Argentina exporte GNL desde Vaca Muerta, elevando la competitividad energética del país y reforzando la inserción internacional del sector. El movimiento, por su complejidad y volumen, requirió equipamiento especializado y la participación de personal altamente calificado de Patagonia Norte.

Cristian López, gerente general de Patagonia Norte, destacó que esta operación se suma a otras intervenciones estratégicas que la empresa viene ejecutando, como la descarga de chapas de acero destinadas a los tanques de almacenamiento del proyecto VMOS en Punta Colorada. Según afirmó, estas tareas reafirman la especialización de la terminal y su contribución directa al desarrollo económico y al empleo en la región patagónica.

Te puede interesar: Los robots pueden reducir en un 40% los errores operativos

López subrayó el orgullo del equipo por ser parte de proyectos energéticos de relevancia nacional y por acompañar las políticas impulsadas por el Gobierno de Río Negro. La terminal, dijo, seguirá trabajando para fortalecer el rol de la provincia como un nodo clave en la expansión de la infraestructura energética del país.

El respaldo de Grupo Murchison

Con el respaldo operativo, técnico y financiero del Grupo Murchison —compañía argentina referente en servicios portuarios, logística y transporte— la terminal emplea de manera directa a más de 200 trabajadores rionegrinos. Su profesionalización y su capacidad para facilitar la salida de productos desde la propia provincia la convierten en un actor central del crecimiento regional.

Para la descarga del material se utilizaron las grúas del buque, complementadas con equipamiento propio de la terminal y un equipo operativo altamente calificado. Las tuberías permanecerán acopiadas en los predios de Patagonia Norte hasta su traslado para la etapa de instalación, prevista para los próximos meses, dando continuidad al cronograma del proyecto energético.

6 de marzo del 2026

La red global Mail Boxes Etc. (MBE) anunció su llegada a la Argentina con una inversión estimada de 6 millones de dólares y la apertura de su primer centro de servicios en Avenida de Mayo 964, en la Ciudad de Buenos Aires.

La compañía, especializada en servicios logísticos, envíos nacionales e internacionales y soporte para comercio exterior, inicia su expansión en el país con foco en PyMEs, emprendedores y microemprendedores, un segmento clave para el crecimiento del e-commerce y la internacionalización de los negocios locales.

Te puede interesar: Andreani incorpora un servicio de envíos internacionales para cargas de gran volumen

Un mercado con desafíos logísticos

Entre los principales desafíos del sector se destacan:

  • 26% de las PyMEs consideran el seguimiento de envíos un problema con sus socios logísticos.

  • Entre 60% y 80% de los consumidores no volverían a comprar a una marca con embalaje deficiente.

  • 54% de las empresas experimentan pérdidas o retrasos en tránsito, muchas veces vinculados a procesos aduaneros.

Servicios logísticos y micrologística para PyMEs

La propuesta de MBE apunta a simplificar procesos logísticos complejos mediante soluciones integrales que incluyen:

  • envíos nacionales e internacionales

  • embalaje especializado

  • gestión de documentación aduanera

  • almacenamiento temporal

  • servicios de micrologística y fulfillment

  • asesoramiento logístico para comercio exterior

Además, los centros también ofrecen servicios de diseño gráfico, marketing e impresión, complementando su oferta para emprendedores y pequeñas empresas.

Una red global con foco en el mercado argentino

Mail Boxes Etc. cuenta con presencia en más de 45 países y una red de más de 1.800 centros operativos en el mundo. Su llegada al mercado argentino forma parte de un plan de expansión en regiones con alto potencial de crecimiento y una demanda creciente de servicios logísticos integrales.

El modelo de operación se basa en franquicias, con el objetivo de desarrollar una red de centros en Buenos Aires y en otras ciudades del país durante los próximos meses.

En este contexto, Mail Boxes Etc. busca posicionarse como un nuevo actor dentro del ecosistema logístico argentino, acompañando el crecimiento del comercio electrónico y la integración de empresas locales a los mercados globales.

23 de septiembre del 2025

Andreani anunció la puesta en marcha de una nueva unidad de negocios orientada a envíos internacionales de gran escala, ampliando así la cobertura que ya brinda a través de su servicio courier Andreani GlobAll Pack. La iniciativa apunta a dar respuesta a empresas y particulares que necesitan transportar cargas de mayor volumen y complejidad.

La incorporación de este servicio marca una evolución en la estrategia de la compañía, que hasta ahora concentraba su operatoria internacional en pequeños envíos. A partir de esta nueva etapa, Andreani ofrece una solución integral para operaciones de comercio exterior, que incluye la recolección en origen, la gestión documental y aduanera, el transporte aéreo desde y hacia Argentina, y la distribución final en destino.

Te podría interesar: En Dubái, la UPU lanza un plan para modernizar la red postal global

Según explicó Iván Amas, director de Negocios de Andreani, el lanzamiento “busca consolidar a la empresa como un socio logístico confiable para quienes quieren expandir sus mercados”. En ese sentido, destacó que la propuesta se apoya en herramientas tecnológicas que permiten asegurar trazabilidad y flexibilidad en los envíos.

El esquema se complementa con acuerdos firmados con navieras y redes internacionales de transporte, que facilitan la conexión con los principales puertos del mundo y garantizan la cobertura tanto de la primera como de la última milla.

Además, el servicio ofrece un esquema de atención centralizado, con un único interlocutor para la gestión de embarques y asesoramiento en materia de requisitos aduaneros, protocolos de seguridad y documentación. La consolidación de cargas también permite optimizar costos al reducir el valor por unidad transportada.

La propuesta contempla diversas modalidades, que incluyen transporte terrestre para los países del Mercosur y alternativas aéreas y marítimas para el resto de los destinos internacionales.

26 de enero del 2026

*Por: Raúl Tomé – presidente S&T Servicio y Tecnología SA

Nuestro país enfrenta una coyuntura histórica que define no solo su competitividad comercial, sino la viabilidad misma de su estructura económica federal. El presente diagnóstico, elaborado en colaboración inteligente con la IA desde una perspectiva geoestratégica multidisciplinaria, despliega una investigación exhaustiva sobre la reingeniería de la matriz logística nacional, integrando las visiones de S&T SA – a través de la iniciativa FOXBORO y los fundamentos teóricos de la Asociación Intermodal de América del Sur (AIMAS).

El objetivo central es trascender el diagnóstico de las ineficiencias actuales para proponer una arquitectura de flujos sincronizados que integre, de manera pragmática y operativa, el transporte automotor, ferroviario, fluvial, marítimo y aéreo.

Nuestro diagnóstico

El sistema logístico argentino opera bajo un esquema de «estanflación logística» , un término que encapsula la paradoja de costos operativos crecientes en un contexto de volúmenes de consumo decrecientes. La contracción del consumo masivo, que registró una caída interanual 13,7% en 2024, no ha venido acompañada de una flexibilización de la oferta logística, sino de un endurecimiento de sus costos y “dolores” estructurales, exacerbados por una dependencia casi absoluta del camión para distancias medias y largas. Esta rigidez modal, donde el transporte automotor explica más del 93% de los movimientos internos, expone a la economía nacional a sobrecostos sistémicos derivados de los «kilómetros en vacío», la saturación de la infraestructura vial y una huella de carbono insostenible. Controversialmente se mira al camión como el “enemigo” responsable de todos los males, cuando en rigor es una de las víctimas más importantes en este escenario, pagando no solo con una rentabilidad insuficiente para la reposición de flota, sino con horas robadas a la familia y a la salud.

Se plantea el paso de un modelo radial y competencia destructiva entre modales, hacia una Red de Sincronización Logística basada en la colaboración. Este cambio de paradigma, sustentado por los modelos de AIMAS y FOXBORO de S&T SA, postula que «toda carga es buen negocio para el camión y todo camión es buen cliente del ferrocarril». La integración no es una opción, es un imperativo matemático para eliminar los costos de la improductividad y recuperar la competitividad del sistema.

A lo largo de este artículo se evaluará, asimismo, la viabilidad de recuperar el cabotaje marítimo y fluvial como ejes de soberanía y eficiencia, y el rol disruptivo del transporte aéreo en la era del comercio electrónico, transformando – colaborativamente – la Logística de un centro de costos a una ventaja competitiva estratégica.

La Estanflación Logística y el Colapso del Modelo Radial

El concepto de «estanflación logística», que desde S&T SA utilizamos para caracterizar sintéticamente la situación actual, revela una disfunción profunda. En un entorno recesivo, la lógica tradicional dictaría una baja en los costos de flete por menor demanda. Sin embargo, en Argentina ocurre lo contrario. Los costos operativos del transporte automotor (combustible, neumáticos, paritarias) aumentan por encima de la inflación general, mientras que la atomización de los volúmenes de carga impide consolidar envíos eficientes.

El modelo radial histórico, diseñado a fines del siglo XIX y consolidado en el XX, converge obsesivamente hacia el puerto de Buenos Aires y el complejo de crushing de soja en el Gran Rosario. Esta estructura es eficiente para la exportación de commodities (granos), donde el flujo es masivo y unidireccional hacia el puerto. Sin embargo, para la distribución de productos de consumo masivo y bienes industriales, este diseño es letal. El AMBA actúa como un «sumidero de carga» que absorbe el 41,2% del volumen nacional de productos terminados, pero genera un retorno industrial de baja densidad (pañales, plásticos, envases vacíos) que no logra compensar la capacidad de bodega de los camiones que ingresan.

Las auditorías sectoriales indican que entre el 37% y el 54% de las unidades de larga distancia regresan a sus bases en el interior vacías o semivacías. Este desperdicio de capacidad instalada es el principal driver del «Costo Argentino». Un camión que viaja de Córdoba a Buenos Aires con autopartes y vuelve vacío, debe cargar la totalidad de sus costos fijos y variables sobre el viaje de ida, duplicando la tarifa efectiva por tonelada transportada.

Te podría interesar: Boom de compras online: ropa, calzado y tecnología lideran el “puerta a puerta”

La «Carga Invisible» y la Tensión en la Infraestructura

Un hallazgo crítico de la investigación de S&T SA es la discrepancia entre las estadísticas oficiales de consumo y el movimiento real de cargas. Mientras los datos de consumo de alimentos sólidos rondan los 12 millones de toneladas, el sistema logístico procesa un Throughput Logístico Bruto de 25 millones de toneladas. Esta diferencia de más del 100% corresponde a la «carga invisible»:

  1. Bebidas y Líquidos: Productos de altísima densidad y bajo valor unitario que estresan la capacidad de carga por peso (weigh out) antes que por volumen.
  2. Logística Inversa: El movimiento de envases de vidrio retornables, cajones de plástico, pallets y materiales de embalaje. En sectores como la cervecería o las gaseosas, por cada camión de producto lleno que va al mercado, hay un flujo casi equivalente de vidrio, plástico y madera que debe volver a fábrica.
  3. Insumos Industriales: El movimiento de azúcar, alcoholes, preformas, petroquímicos, cartón corrugado y vidrio virgen hacia las plantas productoras.

Esta carga invisible circula hoy mayoritariamente por camión, saturando rutas troncales como la RN 9, RN 7 y RN 14, compitiendo por espacio vial con el transporte de pasajeros y generando un deterioro acelerado de la calzada que el Estado no logra mantener al ritmo del desgaste.

La ineficiencia sistémica se traduce en una pérdida de competitividad internacional. Estudios comparativos indican que el flete camionero promedio en Argentina es hasta un 30% más caro en dólares por tonelada-kilómetro que en Brasil o Estados Unidos.

 El Nuevo Paradigma Ferroviario: Modelo 5F y Economía de Variedad

La recuperación del ferrocarril de cargas no es una cuestión de nostalgia, sino de supervivencia económica. La propuesta de AIMAS introduce el concepto disruptivo del Modelo de Ferrocarril Integrado de 5ta Generación (5F), que desafía la lógica convencional de operación ferroviaria en Argentina.

Crítica al Modelo «Open Access» (Acceso Abierto)

El modelo vigente y las propuestas de «Open Access» (donde el Estado mantiene la vía y cualquier operador puede correr trenes) son severamente cuestionados por la investigación. La experiencia internacional y local sugiere que el Open Access en mercados de carga no densos conduce a una «subaditividad económica»: la suma de los costos de múltiples operadores pequeños es mayor que el costo de un sistema integrado. Además, favorece la creación de monopolios naturales donde solo los grandes dadores de carga (mineras, aceiteras) pueden costear sus propios operativos, dejando a las PyMEs y cargas generales sin servicio.

El Modelo 5F propone un esquema de concesión integral (infraestructura + trenes mixtos + tracción, no necesariamente vagones) por mallas regionales, basado en:

  1. Alianza Camión-Tren: El camión se convierte en el principal aliado y cliente. El ferrocarril se concentra en la tracción troncal masiva de los negocios que van detrás de la locomotora. El camión asegura la capilaridad y la comercialización de extremo a extremo.
  2. Economía de Variedad: En lugar de buscar solo «economías de escala» (trenes block de soja), se busca la «economía de variedad»: trenes que lleven contenedores, vagones sueltos, paquetería y pallets de múltiples rubros en una misma formación. Esto genera la masa crítica necesaria para justificar frecuencias diarias.
  3. Trenes Mixtos de Alta Frecuencia: Implementación de servicios regulares que combinen carga y, eventualmente, pasajeros o encomiendas, parando en todas las estaciones intermedias para captar y dejar carga. Esto recupera la función del ferrocarril como estructurador territorial.
  4. Competencia de Negocios, no de Trenes: El concesionario provee la «cinta transportadora» (vía y locomotora), y sobre ella compiten cientos de empresas logísticas (camioneros, operadores intermodales) moviendo sus propios vagones o contenedores.

Una barrera histórica para la integración modal ha sido la incompatibilidad de equipos. El contenedor marítimo de 20 o 40 pies es a menudo demasiado grande o pesado para la distribución urbana o para ciertos dadores de carga del interior. Como respuesta 5F introduce la estandarización del contenedor de 8 metros (aprox. 26 pies).

Esta unidad es modular, optimiza el espacio en los vagones playos existentes y es fácilmente transportable por camiones chasis convencionales en la distribución urbana, eliminando la necesidad de las grúas pórtico en cada estación pequeña. Permite que una PyME de Rafaela o Villa María suba su carga al tren sin necesidad de consolidar grandes volúmenes.

Te podría interesar: ¿Por qué es importante asistir al 4° Congreso de Distribuidores del Agro?

La Hidrovía y el Frente Marítimo: desbloqueando la Autopista de Agua

La Hidrovía Paraná-Paraguay (HPP) es la arteria aorta del comercio exterior argentino, pero su potencial como vía de cabotaje interno y contenedorizado está dramáticamente subutilizado.

Por su parte, el litoral marítimo argentino, con más de 4.000 km de costa, ha vivido de espaldas al mar en términos logísticos. La dependencia del camión para abastecer a Tierra del Fuego o Santa Cruz es una aberración logística y ecológica.

La Revolución del Aire: Carga de Valor y E-commerce

Finalmente el transporte aéreo, aunque marginal en volumen (menos del 1% del total), es el vector de mayor crecimiento en valor y velocidad, impulsado por la «uberización» de la logística y el comercio electrónico.

Dos frentes destacan en el diagnóstico de este tercer modal: El boom del E-commerce Global y la Red de Aeropuertos y las iniciativas de Infraestructura de Carga: Los llamados «Puertos Secos» Aéreos.

Conclusiones y Hoja de Ruta

No podemos desarrollar los resultados de la investigación de cada modal en esta nota, ni detallar sus hallazgos, los cuales quedarían para una serie de notas específicas, si la aceptación de estas ideas preliminares lo sugiere.

El diagnóstico confirma que Argentina dispone de los recursos, la infraestructura base (aunque requiera importantes mejoras) y la demanda necesaria para ejecutar una evolución logística. La «Estanflación Logística» es un síntoma de obsolescencia operativa, no una fatalidad económica.

Cuatro ejes se constituyen en directrices inexcusables de este cambio radical, todos los cuales no pueden ser abordados en el marco de esta publicación. Tres de ellos son de naturaleza física y el cuarto de naturaleza digital.

  1. Adopción del Modelo 5F: Impulsar la concesión ferroviaria integrada que alíe al camión con el tren, permitiendo inversiones privadas en material rodante y nodos intermodales.
  2. Hidrovía para Todos: Garantizar el dragado y balizamiento de la HPP hacia el norte para viabilizar el tráfico de contenedores y barcazas, integrando a las economías del NEA y Paraguay.
  3. Inversión en Nodos Clave:  uno de los dos “corazones” de la propuesta FOXBORO.
  4. Sincronización Digital, el segundo corazón FOXBORO: la Red de Sincronización Logística es la herramienta geoestratégica para federalizar el desarrollo, reducir en más de un tercio el «Costo Argentino» y proyectar la producción nacional al mundo con competitividad y sostenibilidad.
30 de septiembre del 2025

Con foco en el cliente, tecnología e integración operativa, Frávega encaró una transformación logística profunda para fortalecer su propuesta de valor omnicanal y responder con agilidad a las nuevas demandas del mercado. De la mano de Miebach Consulting Argentina, rediseñó procesos, incorporó tecnología y consolidó una estructura más eficiente y flexible. Un caso con valiosas lecciones sobre liderazgo del cambio, colaboración estratégica y evolución digital.

Frávega es una de las compañías más emblemáticas del retail argentino, con más de 100 años de trayectoria y una red omnicanal en plena evolución. En un contexto de aceleración digital y cambios en los hábitos de consumo, la empresa emprendió una profunda transformación logística para acompañar el crecimiento del e-commerce, optimizar su operación y mejorar la experiencia del cliente.

Énfasis Logística: ¿Qué los motivó a encarar un plan tan ambicioso de reconversión y transformación? ¿Cómo empezó todo?

Ramiro Serra: Frávega es una empresa con más de 100 años en el país, muy asociada a la Familia y el Hogar, donde uno de los grandes diferenciales es el liderazgo del Management y el compromiso de los accionistas, que siempre apuestan al crecimiento de la compañía. 

Complementando lo antes expuesto, tenemos a través de nuestros más de 100 años un inicio en canal físico con más de 115 sucursales a lo largo y ancho de todo el país, donde la primer gran decisión respecto a la digitalización fue, en el 2012, desarrollar nuestro e-commerce. Al principio era apenas un catálogo online, pero que a paso firme y sostenido fue tomando mayor preponderancia hasta convertirse en un canal con mayores ventas, con todos los desafíos y aprendizajes que eso implica.

En un momento, nos encontramos con una disyuntiva de cómo afrontar los desafíos operativos: ¿hacíamos una logística exclusiva para el canal digital o integrábamos ambos mundos? Finalmente optamos por la segunda opción, y eso dio pie a una transformación profunda. En principio de nuestros sistemas, de nuestra cultura y de nuestra forma de operar. El canal online empezó a crecer con fuerza, al punto que nuestra “sucursal digital” pasó a liderar los reportes de ventas. Eso naturalmente aceleró el desarrollo de proyectos vinculados al e-commerce.

É.L.: ¿Cómo afectó esto a la operación tradicional?

R.S.: Antes de la masificación del e-commerce, el 90% de nuestra distribución estaba dirigida hacia nuestras tiendas físicas ya que la conversión y entrega sucedía desde allí, con servicio de home delivery muy acotado, principalmente a productos Bigger. Con la explosión del canal digital, esa ecuación comenzó a cambiar: aumentó notablemente el peso del home delivery, lo cual transformó por completo nuestra logística, tanto puertas adentro como en tiendas. Para aprovechar nuestra red de locales físicos sumamos la opción de retiro en sucursal, lo cual agregaba conveniencia para el cliente por comodidad y servicio. Esa cercanía, ese diferencial físico que no tienen todos, nosotros pudimos usarlo a favor para desarrollar una propuesta 100% omnicanal. 

É.L.:¿Cuándo empezaron a integrar el Marketplace?

R.S.: Luego del crecimiento exponencial que nos dio el canal digital de nuestro propio e-commerce en 2017 sumamos la vertical de Marketplace a nuestro sitio. Eso implicó otro gran desafío logístico: cómo incorporar a los sellers, cómo gestionar la recolección, cross dock y entrega de última milla, para lo cual en esta primera instancia nos apoyamos en un partner logístico externo para poder escalar rápidamente. 

Fuimos pioneros en el rubro del retail tradicional en implementar un modelo de e-commerce robusto con integración de Marketplace, y enfrentamos varios desafíos. Sintetizando un poco: migramos un modelo donde despachábamos camiones sólo a nuestras sucursales, a una operación mucho más diversificada. Fue un cambio cultural importante, sobre todo para priorizar lo digital al mismo nivel que lo físico. Hubo que adaptar sistemas, procesos, y -sobre todo- mentalidades.

Te podría interesar: Sólo 10% de las firmas de logística tiene sus operaciones digitalizadas.

Y en este punto llegó un suceso que marcó un antes y después: la pandemia. La pandemia nos encontró con desarrollos y procesos ya maduros para sostener una operación por varios meses 100% digital. Ya teníamos un e-commerce consolidado, el Marketplace en marcha, stock online visible por tienda y una propuesta de valor fuerte: retiro inmediato o diferido en tienda, y entregas en 24 horas en AMBA y 48/72 horas en las principales plazas del país. En un contexto con el canal físico 100% cerrado al público pudimos seguir operando para el canal online con los inventarios que teníamos al momento del lockdown. Y en paralelo pudimos, por medio de los permisos otorgados, volver a operar nuestro warehouse escalonadamente con protocolos estrictos. Pasamos de un modelo 80% físico – 20% digital a uno que fue 100% digital de un día para el otro. Y lo hicimos sin mayores sobresaltos.

É.L.:¿Qué aprendizajes les dejó esa etapa?

R.S.: Primero, que el canal digital no era más una alternativa sino el eje del negocio en dicho contexto. Segundo, que necesitábamos una logística escalable. Tercero, que no podíamos depender de depósitos alquilados o de otros actores para cubrir los picos de demanda.

Fue entonces cuando, luego de varios meses de operar en modo “pandemia”, retomamos proyectos que habíamos dejado “on hold” y empezamos a diseñar una nueva etapa de crecimiento, con foco en eficiencia logística, tecnología y previsión de capacidad futura. La decisión fue ampliar nuestro centro de distribución, incorporar automatización y desarrollar un WMS propio.

E.L.: ¿Cómo fue ese proceso?

R.S.: El grupo Frávega entendió, por el crecimiento del negocio, que el foco de los proyectos para poder escalar estarían dados por Logistica y Tecnología. De forma tal que se incorporó al grupo una nueva compañía: “FravegaTech”, para el desarrollo y soporte de todos los sistemas del grupo, principalmente los que potenciarían nuestro sitio web y eficientizara nuestra forma de operar (WMS). También forman parte del grupo Frávega, la planta industrial en Tierra del Fuego, un banco (Banco Sáenz) y una unidad de Real State (ELERRE).

J.M.; Frávega convocó al equipo de Miebach Consulting Argentina para que juntos evaluáramos necesidades de espacio, eficiencia en la preparación de pedidos y la proyección de crecimiento. En ese momento (2020), contaban con 32.000 m² y sumaron 12.000 m² más. Hoy operan sobre más de 44.000 m², con tecnología y sistemas propios.

E.L.: ¿Cómo está estructurada hoy la operación logística?

R.S.: Decidimos transformar gran parte de nuestro modelo operativo donde operábamos por rubro/familias de productos para migrar a un modelo de segmentación por morfología de los productos. Los clasificamos en cuatro categorías: MINI (celulares, auriculares, etc.), MIDI (cafeteras, microondas), Maxi (televisores, cocinas) y Bigger bultos de gran volumen (línea blanca). Cada uno tiene un tratamiento logístico diferenciado, con procesos y almacenamientos específicos, pero que confluyen en una operación unificada gracias al sistema.

El centro de distribución funciona como múltiples depósitos dentro de uno. Es decir, tratamos cada segmento con una lógica específica para eficientizar los tiempos de toda la cadena de inbound y outbound tanto de Fullfilment como de Cross Docking, donde todo el flujo de MINI/MIDI que es apto para procesarlo por el Sorter es mixeado luego con todo el flujo de MAXI/BIG en cada uno de los camiones que salen del CD. Esa fue una decisión clave: apostar por la especialización sin perder integración.

Desde 2020 triplicamos el número de referencias que administramos, y estamos proyectando un nuevo salto para crecer 5x. Seguimos expandiendo categorías: hogar, herramientas, jardín, fitness, muebles, accesorios para bebés, incluso productos que antes ni imaginábamos vender, como barriletes. Ante ese crecimiento de surtido y diversidad, la operación logística no puede ser el cuello de botella para el negocio. Y por eso, la planificación siempre contempla lo que está por venir, no sólo el presente.

E.L.: Cuando iniciaron este proyecto, ¿qué etapas imaginaban? ¿hicieron modificaciones?

R.S.: El proceso fue bastante ordenado y hemos contado con el soporte de Miebach, a mediados de 2020 junto el equipo Comercial hemos proyectado los niveles de actividad y crecimiento de las categorías que comercializamos, más las que íbamos a incorporar con vistas a 4 años. Luego de varias jornadas de análisis y búsqueda de las mejores alternativas operativas presentamos al directorio y a los accionistas el proyecto de ampliación y tecnificación del WH el cual fue aprobado. Y para el primer trimestre del 2021 empezamos a ejecutarlo

Dentro del periodo de ejecución tuvimos instancias de revisión y revalidación de las proyecciones comerciales establecidas inicialmente y agregando años vistas a los nuevos planes que íbamos revisando. En 2022 hicimos una parada estratégica y fue ahí cuando vimos que había que modificar ciertas cosas del plan original dado que algunas proyecciones de crecimiento por rubro no se dieron como imaginábamos o bien otras categorías (nuevas) tenían un comportamiento distinto al que habíamos diseñado lo cual nos hizo repensar y modificar el layout para ajustarlo a la nueva demanda, y como todo proyecto, una vez que estás en la ruta, vas viendo qué tan cerca o lejos estás del objetivo, y vas reacomodando. Recién terminamos de implementar hacia fines de 2023, durante 2024 transitamos la curva de aprendizaje del nuevo modelo con ajustes, y estabilización, mientras que en paralelo implementamos el WMS.

J.M.: Corrieron dos grandes proyectos al mismo tiempo: obra civil y transformación tecnológica, sin detenerse nunca la operación. Ese fue uno de los grandes desafíos: mantener la operación viva mientras tenían gente construyendo paredes, levantando racks y conectando tecnología.

R.S.: Fue una sincronización milimétrica entre ingeniería, obra y logística. Porque fue más que una ampliación, fue una reingeniería. No sumamos 12.000 metros más, se redistribuyeron completamente los 45.000 que terminamos teniendo al final de esta etapa. Levantamos paredes, reconvertimos sectores, y todo sin frenar un solo día la Operación.

Te podría interesar: El CDA anuncia al ganador de la antena Starlink sorteada en el Congreso CREA.

E.L.: ¿Qué rol jugó la inversión en tecnología?

R.S.: Fundamental. Además de ampliar físicamente, desarrollamos un nuevo WMS desde cero con nuestro equipo de Frávega Tech, si bien contábamos con uno, éste no era escalable para lo que venía, especialmente con el modelo de Marketplace, donde el inventario no es propio. 

Al mismo momento que tomábamos la decisión de ampliar y tecnificar, hemos incorporado un SORTER como parte del proyecto, para este nuevo modelo operativo y Warehouse sabíamos que debíamos tener un sistema que soportara la diversidad de operaciones que administramos a diario, necesitábamos una solución mucho más a medida.

E.L.: ¿Cómo integraron lo nuevo con el resto del ecosistema digital? 

R.S.: El WMS es el corazón de la operación logística, pero debe estar integrado con otras plataformas/sistemas, la de e-commerce, Contables (SAP), Stock´s, Seller Center, nuestros partners logísticos y de tecnologías (WSS Sorter) por ellos la decisión de la solución a medida para lograr que todo dialogue con todo. Por ejemplo, cuando alguien hace una compra en el sitio, el pedido entra directo al WMS, se prioriza según el tipo de entrega, se prepara, y el estado se actualiza en tiempo real para que el cliente pueda seguirlo. Y no solo eso: también tenemos reglas que nos permiten optimizar. Si detectamos que hay stock en una tienda más cercana al cliente, y que podemos cumplir la promesa desde ahí, se redirecciona automáticamente ofreciendo siempre la mejor propuesta de valor en función a la localización del cliente y la elección de entrega: pick up o domicilio.

J.M.: Uno de los grandes aciertos fue el enfoque modular: primero implementamos WMS en un sector, probamos, ajustamos, y después escalamos. Eso nos permitió detectar errores temprano y hacer mejoras sin afectar el funcionamiento general.

E.L.: Y todo esto sin perder el foco en el cliente.

R.S.: Si querés competir hoy, no alcanza con tener buen producto o precio. Tenés que ser excelente en la entrega, en la atención, en la postventa. Y eso solo se logra con tecnología y procesos bien integrados. 

Tenemos un proyecto que llamamos “Cliente 360”, donde el pilar principal es la experiencia de nuestros clientes. Estamos trabajando sobre eso desde varios ángulos: desde el enfoque Logistico principalmente en cumplimiento de promesas de entrega, devoluciones flexibles, seguimiento de los pedidos online y una atención rápida y amigable para la resolución de consultas/reclamos. El objetivo es claro: queremos estar entre los mejores en experiencia de cliente. Y para eso, cada segundo y experiencia cuenta. Cada segundo que mejoramos en la preparación o entrega es tiempo que el cliente al final del camino valorará y lograremos fidelizar dentro de nuestro ecosistema.

En cuanto a las devoluciones, consultas y/o reclamos, también estamos trabajando para que la experiencia sea amigable cuando algo sale como no lo esperábamos. Por ello es de gran importancia el proyecto de cliente 360 que nos ayuda y permite conocer más a nuestros clientes a partir de información y análisis de datos para entender tasa de reclamos, tiempo de resolución e impacto de políticas más flexibles para mejorar los procesos siempre con el foco del cliente en el centro de todo.

Te podría interesar: Ingresos Brutos: impacto demoledor en el Canal de Distribución del Agro.

E.L.: ¿Qué aprendizaje les dejó todo este proceso de transformación, que va a seguir evolucionando?

R.S.: Es un aprendizaje continuo. Nosotros veníamos más acostumbrados a proyectos con fecha de inicio y fin claros, pero con el enfoque digital, el trabajo nunca termina. Siempre estás revisando y mejorando. Aprendimos que los avances pueden ser más chicos, pero mucho más significativos. Lo importante es tener una hoja de ruta, medir todo y tomar decisiones en base a datos. Hoy trabajamos con tableros, con métricas claras, con equipos interdisciplinarios, y eso te cambia la cabeza. Te obliga a pensar en el negocio de otra manera. Ya no se trata solo de mover productos: se trata de construir una experiencia completa, de punta a punta.

Es relevante dentro de estos procesos armar y contar con buenos equipos de trabajo, rodearse de las personas que estén convencidas e impulsando el proyecto, que tengan en conocimiento y que estén con el compromiso requerido. 

Recorrer el camino junto al asesoramiento de una consultora internacional como Miebach, es de gran importancia ya que tienen gran experiencia y una visión más amplia de las soluciones logísticas existentes en el mercado y que se adaptan a las necesidades de nuestro negocio.

J.M.: Nos sentimos muy orgullosos de haber sido parte de este equipo. Creo que una de las claves del éxito fue que Frávega siempre nos hizo sentir integrados al proyecto, no simples proveedores. Hubo momentos de conversaciones difíciles -como en todo objetivo desafiante-, pero siempre con la claridad compartida de hacia dónde queríamos ir.

La transformación logística de Frávega no fue solo una apuesta por la eficiencia operativa, sino una decisión estratégica para fortalecer su propuesta de valor en todos los canales. Con foco en el cliente, integración tecnológica y equipos preparados para evolucionar, la compañía sentó las bases para una operación flexible, inteligente y preparada para el futuro.